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DEMASIADA IMPROVISACIÓN

Reunión Dujovne/Lagarde por dólar E: ¿Se renegocia el acuerdo?

Ya sea por calendario de la campaña agrícola 2019 o por incertidumbre sobre la cantidad de divisas que ingresarían al Banco Central, la Casa Rosada pisó el acelerador para volver a revisar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional a fin de modificar el techo de la zona de no intervención del tipo de cambio y utilizar dólares del Tesoro para descolocar al mercado. El gran temor es que se adelante la dolarización prevista para junio.

El gobierno nacional envió a Washington al ministro de Hacienda Nicolás Dujovne con el objetivo de explicar a la directora del FMI Christine Lagarde la caída de la recaudación y otros objetivos que que no se están logrando.

La semana pasada de tres días fue traumática y la tasa de interés dejó de ser atractiva para el mercado local. En este sentido, la Casa Rosada dice necesitar los dólares del Tesoro para intervenir en la city y solventar la salida de inversores hasta tanto lleguen las divisas de la campaña agrícola, que aún está por verse si alcanzan.

La banda cambiaria sería otro punto a retocar porque "fogonea" las expectativas de devaluación en plena campaña electoral.

"Quienes monitorean el mercado cambiario, casi diariamente, vislumbran ya sobresaltos, más allá de la aparente llegada de una “supercosecha”, porque además la incertidumbre no es buena compañera para esperar una rápida liquidación de exportaciones, ya que no debe soslayarse que los productores “atesoran” en silobolsas como medio de protección. La experiencia histórica reciente muestra que en los períodos preelectorales la demanda de dólares para atesoramiento aumenta fuerte. Según el Estudio Broda, el promedio mensual de atesoramiento, sin tomar los períodos electorales, se ubica entre u$s800 y u$s1.000 millones. Pero mirando el espejo retrovisor se observa que se llega a picos de más de u$s4.600 millones, pero no baja de los u$s2.900 millones en pleno período electoral.

Tanto el mercado como el Gobierno esperaban que los meses críticos serían julio, agosto y septiembre. Allí debería darse la mayor presión de la demanda por atesoramiento. Pero cuando los ahorristas se ponen nerviosos, hasta los más sofisticados modelos matemáticos pueden fallar. Claro que aquellas familias que, pese a todo, aún tienen márgenes para ahorrar saben que, sobre todo en años como este, el dólar de hoy es más barato que el de mañana. Mientras que a las familias con ninguna capacidad de ahorro sólo les queda protegerse adelantando consumos, para no correr tan detrás al tren del dólar y la inflación. Vale señalar que el dólar es un activo particular en la Argentina, ya que en algunos momentos ocurre que sube de precio y aumenta su demanda al contrario del resto de los bienes. Además, cada día, el potencial retorno de la figura del cepo, bajo diversas modalidades, se hace más evidente. Porque referentes del kirchnerismo, si triunfan, lo dan por hecho, mientras que desde el oficialismo saben que tras el pecado original, si ganan, tampoco tendrán ni lluvia de inversiones ni tanto endeudamiento como para seguir con la plena libertad de atesorar. La gente lo entiende, y si puede, se anticipa", analizó el diario Ámbito Financiero.

En tanto, El Cronista publicó un informe del Estudio Broda en el que se pone en tela de juicio el desempeño del propio Dujovne, quien está en el cargo sólo para enderezar el frente fiscal. El economista Miguel Ángel Broda prevé déficit de hasta el 1,4 del PBI.

Según ámbito.com, "la recesión lleva a dudar de la posibilidad de cumplir con el déficit primario cero, mientras el ratio deuda/PBI supera 90% y siguen escalando los déficits financiero y cuasi fiscal: las Leliq ya suman $985.000 millones y devengan intereses por $40.000 millones mensuales.

Y la inflación que no cede. Un dato: el BCRA dejó de comprar dólares el 14 de febrero, día en que se conoció el 2,9% de inflación de enero, situación que se complicó con las estimaciones de más de 3,5% para febrero y marzo".

Mauricio Macri intenta descolocar al mercado con medidas no previstas pero que ya se rumorean tanto que el efecto sorpresa se termina diluyendo. De todas maneras, si la Rosada quiere impactar a los grandes fondos de inversión debiera centralizar su política económica en un ministro fuerte con un plan concreto de estabilidad.