- A juzgar por el comportamiento de las exportaciones de toda la región en 2017, la peor performance que presentó Argentina respecto de nada menos que 12 vecinos denota que existe un grave problema de inserción internacional, una de las claves declamadas por el gobierno de Mauricio Macri cuando asumió hace más de 2 años. Es el diagnóstico que surge del informe elaborado por la consultora DNI, que dirige Marcelo Elizondo. Desde 2010 el país no para de caer en materia de participación de las ventas externas en el concierto regional y mundial, e inclusive fue desplazado del 3er lugar por una economía más chica como la chilena. Lo que sucede es que junto a Colombia y Brasil, el país trasandino “tiene una gran red de acuerdos internacionales que les permite crecer rápidamente cuando mejora la demanda, mientras que México y Brasil son países de grandes empresas”, explicó Elizondo. En ese sentido, Argentina tiene 6 multinacionales contra 15 de los brasileños, pero también es cierto que la administración de MM descuidó la política de fortalecimiento de las Pymes para competir en el exterior. Los ministros del ramo, el de Producción Francisco Cabrera y el canciller Jorge Faurie, son figuras decorativas en la saga externa.
- “Decíselos vos, no decíles vos”, pareció ser el contrapunto entre la mesa chica de la Jefatura de Gabinete y el Banco Central a propósito de la difusión de los índices minorista y mayorista de precios correspondientes a enero y el freno dispuesto a la baja de las tasas de interés iniciada en diciembre cuando se recalculó la meta inflacionaria. El IPC interanual del primer mes del año es del 25% y encima con el 4,6% mayorista, por devaluación, combustibles y tarifazos, proyecta al medidor oficial de precios un tórrido febrero. Pero el BCRA, que se fija en la llamada inflación núcleo (que precisamente excluye del cálculo la variación de los precios estacionales y la de los regulados) para definir su política monetaria, vio que, si bien entre diciembre y enero había cedido de 1,7 a 1,5%, este piso estructural supera al 1,3% del mismo mes de 2017, y el mensaje, guste o no, es que el proceso inflacionario es ascendente, con un Ministerio de Energía que sigue arreando mes a mes los índices hacia arriba. Un poco para complacer a la Tesorería con la disminución de los subsidios, y otro tanto, o más, a la cadena de valor energética, compuesta por las petroleras, distribuidoras y expendedoras a un eslabón final al que su conformación monopólica tiene cautivo. Entre tanta estadística, el bolsillo del consumidor, en pleno verano y en la previa de las paritarias, empezó a sufrir y Kantar Worldpanel detectó que la reacción en 4 de cada 10 hogares encuestados es cortar las salidas a comer, cine y entretenimiento, una vez resignados a contar con una menor capacidad de ahorro.
- En los carry trade (bicicletas) anteriores, las tasas que fijaba el BCRA en base al Relevamiento de Expectativas de Mercado relegaban al dólar para asegurar suculentas rentas a los inversores. Así en 2 años se pagaron US$ 21.000 millones de intereses por las Lebacs. Desde el recálculo de inflación de diciembre y el salto cambiario, la tortilla se dio vuelta y ahora es el dólar el que le marca al paso a la tasa. La mesa chica económica, que coordina la Jefatura de Gabinete, asumió la tutoría del ministro de Finanzas, Luis Caputo, a quien, además de ratificarle la potestad de conseguir créditos afuera para tapar el agujero de más US$ 25.000 millones del presupuesto, le transfirieron el financiamiento directo de la Tesorería, que venía haciendo el BCRA con las Lebacs, con el Nación como agente, y le dieron la facultad de disponer de las divisas de los bancos oficiales. No sólo el dólar se le está yendo de las manos a Toto en el día a día, sino que se le vino la noche con las revelaciones sobre su estrecha vinculación pasada con los fondos buitres, que en algunos casos no blanqueó en la declaración jurada y tampoco es tan pasada porque, como parte interesada, su grupo venía negociando mejoras para el arreglo de la deuda con los bonos en default desde 2013 y luego todos los que lo integraban fueron nombrados en la Secretaria de Finanzas.
- La percepción que tiene la sociedad de la marcha de la situación económica va de mal en peor y las encuestas posteriores al ajuste poselectoral que empezó por los jubilados lo van reflejando. El desencanto crece a medida que se descargan los tarifazos, las alzas de los combustibles que no sólo pagan los automovilistas, sino que suman sus efectos sobre los precios de la canasta básica a los de la devaluación. DAlessio Irol/Berensztein registra un pico de pesimismo de los argentinos respecto de la economía que supera al de julio de 2016: cedió un punto más la calificación positiva y se mantiene en 54% la negativa. Se nota que el presidente Mauricio Macri comenzó a perder la paciencia y a admitir mala praxis en la gestión económica, pero no se le ocurrió mejor idea que reaccionar contra parte del equipo y de los gobernadores con un arranque de antinepotismo. Por delante tiene la reunión del G-20 el mes que viene en Buenos Aires, donde estrena la presidencia temporaria, y en seguida las expectativas de la opinión pública se concentran en los aprestos del Mundial de Fútbol en Rusia, que se disputará en junio pero ya casi se empieza a palpitar. Mientras, en un desesperado intento por torcer la agenda y reforzar la exacerbación del enfrentamiento con Hugo Moyano, junto a su estratega Jaime Durán Barba vislumbraron que un cierto apoyo detectado en focus group al policía que mató por la espalda al asesino de un turista americano (caso Chocobar) daría lugar a mojarles la oreja a las organizaciones de derechos humanos amagándoles con la pena de muerte y una represión más dura a los delincuentes, en respuesta a la impunidad garantista que afecta la seguridad ciudadana.
- ¡Atención señor usuario del servicio domiciliario de gas y luz!: como los recargos de las facturas vienen a zancadas y hay aprestos de más del 50% para el gas en abril y continuar palo y palo con la electricidad tras el reciente saque, les damos la idea de conciliar la cuenta con las rentas más del 70% que dejan las acciones de Metrogás, Distribuidora de Gas Cuyana o, algo más moderadas, de Endesa Costanera (+40,80%), Central Puerto (+36,30), Gas Natural Ban (+35,50%) y Edenor (+33,70%). Ni se moleste en seguir las audiencias del gas que convocó el Ministerio de Energía para el 22 de este mes porque los aumentos ya están decididos e inamovibles. El defensor del pueblo bonaerense, Guido Lorenzino, las trató de pantomima, lo mismo que el control de las inversiones y de la calidad del servicio. Basta con ver que la producción de petróleo y gas de 2017, con todos los beneficios que les transfirieron a las compañías que los explotan, retrocedió debajo del de 1980 en el caso del crudo y mandó para atrás la recuperación que había tenido el gas con CFK en 2015. Sepa, de todos modos, que lo mejor para la especulación bursátil es lo peor para el usuario residencial: hay mucha más tela para cortar en materia de tarifazos (no menos de un básico de 50% por delante a fin de alinear los valores domésticos a los internacionales), sin que ello implique situar la calidad del servicio a la altura. La gente está convencida de que “paga más y el servicio es el mismo", completó Lorenzino.
- Textiles, madereros, marroquineros y de calzados, entre otras industrias que concentran mano de obra, concederían de mil amores aumentos mayores al 15% del virtual tope que fijó el oficialismo, lo mismo que la cláusula gatillo, pero los números no les dan. Claman en voz baja por un paraguas institucional, de la UIA o el propio gobierno, que contenga la presión gremial por indexar salarios, ya que preferirían firmar acuerdos de productividad y competitividad para recuperar facturación y poder en ese caso pagar más. La Guía Salarial Regional de la consultora Adecco contiene una encuesta que registra el creciente pago en especies que acuerdan, al margen de porcentajes de aumentos, representaciones gremiales y patronales: 86% dan préstamos, planes de retiro o cobertura de gastos por cargas familiares a los empleados; 81% otorga un programa de descuentos en comercios y servicios; 71% ofrece estudios de posgrado; 66% dispone otros beneficios para que equilibren trabajo y vida personal, y 25% extiende los plazos de vacaciones más allá de la antigüedad que establece la ley y mejora al personal los planes de salud. Son formas de remuneración no sometidas a aportes jubilatorios, obras sociales, sistema previsional e impuesto a las ganancias.
- La presentación de la nota es la síntesis de un chat con el editor: el gobierno busca mayor competitividad a través de la erosión inflacionaria al poder de compra de los salarios. De ahí que le haya apuntado directamente a la cláusula gatillo. La prioridad pasa ahora por cerrar con los mercantiles y matar dos pájaros de un tiro: tope más gatillo. Especulan en el caso de los bancarios que los tienen agarrados las patronales y hasta podrían hacerlos firmar 9%. Con los estatales hay varios frentes: ATE, UPCN, algo de UTA. El ministro Hernán Lombardi intenta marcarles la cancha al congelar la plantilla de Radio Nacional, mientras María Eugenia Vidal se encarga de los docentes, que son un mosaico en el que predomina CTERA. En el caso de los grandes gremios industriales, casi todos están con acuerdos sectoriales y las paritarias quedan para más adelante, pero lo más seguro es que muchos pretenden más cerca del 20 que del 15%, si bien gremios colegas de menor peso relativo promediarán para abajo. La prioridad de Macri se la cantó Milei: los costos en dólares porque tiene que alinearlos con UE, Brasil y Chile para entrar en acuerdos de libre comercio. Al sentirse seguro de la reelección por default opositor, el gobierno le presta ahora más atención al enfoque menos popular del FMI y acepta que le llegó la hora a la cuenta corriente del balance de pagos: privilegiar a las exportaciones y la inversión en el PBI, aunque signifique resignar hipótesis de crecimiento, del 3,5 presupuestado a un 2,5%. El punto de reducción del déficit fiscal ya estaría asegurado licuando con inflación, como señaló Melco, por más que la recaudación caiga por estar calculada como porcentaje del PBI.
- El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, tuvo que suspender sus vacaciones y no precisamente por el trato “equivocado” a su empleada doméstica, sino que le explotó un conflicto laboral con la multinacional Bunge, que lleva a 165 las cesantías en la planta de Campana. El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, se tuvo que bajar del avión en el que viajaba a Davos por invitación del presidente Mauricio Macri porque el Grupo Gloria, de capitales peruanos, gerenciador del ingenio San Isidro, decidió cerrar las puertas del establecimiento en Campo Santo, y dejó a más de 700 empleados a la deriva. Menos ruido provoca que la tercera parte de las pymes manufactureras esté involucrada en algún juicio laboral por despidos y accidentes o enfermedades, y que el año pasado haya habido una pérdida de ocupación del 3 % en las pequeñas y medianas empresas, que explican más del 70% del empleo en el país, como afirmó el director ejecutivo de la Fundación Observatorio Pyme (FOP), Vicente Donato. La preocupación del gobierno hoy pasa más por adecuar el régimen indemnizatorio que facilite desprenderse de personal e inclusive cambió transitoriamente el régimen del Programa de Recuperación Productiva (Repro) para que rija el subsidio aun cuando las firmas que se declaran en apuros desvinculen empleados mediante retiros voluntarios. Calzado e indumentaria son los rubros donde hay mayor litigiosidad judicial y, junto con electrónica, los principales clientes Repro.
- Preocupada por la situación institucional que azotaba a Brasil a comienzos del año pasado, la ex canciller argentina, Susana Malcorra, supo decir: "Si Brasil estornuda, Argentina tiene neumonía". No le erró por mucho. Pero ahora resta saber si la regla se cumple al revés, cuando el gigante sudamericano, ya despierto del prolongado letargo, crece entre 2,5% y 3%. Y si se confirma el teorema de Dante Sica de que por cada punto que mejora el PBI del país vecino, el de la Argentina sube un 1%. Además, sólo la Brasil-dependencia y la cosecha de soja son capaces de mover el amperímetro de la balanza comercial, de tan resumida y concentrada que quedó. La Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICE) atribuye al socio principal del Mercosur casi el 16% de nuestras exportaciones locales, que entre enero y noviembre pasados totalizaron u$s 8552 millones. En ese lapso, a 204 destinos se despacharon bienes y servicios por u$s 53.846 millones (1,1% más interanual), diversificación que no fue óbice para que la participación del intercambio argentino en el concierto internacional siguiera en retroceso. Ya sin Estados Unidos, por las sanciones al biodiésel enviado desde Argentina, la balanza comercial se constriñe a “Brasil, soja, algo de China y pará de contar”.
- El déficit de intercambio de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) para todo el año fue estimado por la UIA en USD 35.000 millones, 12,9% más que en 2016, y por encima de los USD 32.885 millones de 2013 y USD 32.004 millones de 2015 en pleno cepo K. Son los dólares anuales que le cuesta a la balanza comercial el tradicional sesgo importador de la industria nacional, pero peor aún: son los puestos de trabajo que se resignan cuando se trae del exterior un producto que reemplaza al que se hace o se podría hacer en las plantas locales con mano de obra autóctona. Las automotrices pueden dar fe de ello. El dato se traslada a la política, más precisamente a la relación de fuerzas entre el movimiento obrero organizado, las patronales y el gobierno. En la cresta de la representación laboral casi que no se divisan los mamelucos, esos que tácitamente disputan la estabilidad de los puestos con otras latitudes (mecánicos, metalúrgicos, textiles). Prevalecen, en cambio, los que prestan servicios pesificados vinculados al consumo interno, no pasibles directamente de ser importados: comercio, banca, gastronómicos, estatales y construcción. Por eso, la representatividad de genéricos como las paritarias o la reforma laboral es tomada con pinzas en el estilo de diálogo institucional que se viene, debido a que las condiciones de trabajo y salarios que acuerden en cada mesa sectorial, como ya hicieron los petroleros, electrónicos y automotrices, estarán en la práctica por encima de lo que suceda “para la foto”.





