- Alberto Fernández pivotea sobre México para equilibrar la posición argentina respecto de Venezuela, que la Casa Blanca dé luz verde para seguir adelante la negociación con el FMI que abra las puertas al país a una reestructuración de la deuda con los llamados mercados voluntarios de crédito y poder habilitar Vaca Muerta a las inversiones que quedaron en suspenso mediante la sanción de una ley de blindaje en las sesiones ordinarias de marzo. La crisis de USA con Irán repercute en la cotización internacional del petróleo, lo cual entraña para Argentina una buena y una mala noticia: la 1ra, que mejora la ecuación precio-costo de la extracción de crudo (tanto shale como convencional) a las compañías, y la 2da es que acumula un atraso de 13% en los surtidores domésticos, luego de la intervención de campaña de Mauricio Macri. Por representar más de la mitad de todo: upstream (producción), midstream (transporte) y downstream (refinamiento), pero también inversiones, el rol de YPF es prioritario en la definición de la que será política energética de la Administración Fernández. El congelamiento preelectoral de las naftas hizo que le dejaran de ingresar $1.200 millones, y desde el presidente Guillermo Nielsen para abajo, en la petrolera de bandera piden a gritos que sean recompuestos los valores internos a fin de zanjar el atraso. Se viene en consecuencia una suerte de alquimia entre pesificación y dolarización. La rebaja del 12 al 8% en las retenciones a la exportación pretenden que sea móvil, acompañando los vaivenes del dólar Brent versión argenta. El blindaje a las inversiones por ley que les fuera prometido a las compañías con intereses en Vaca Muerta quedará recién para después de marzo.
- Es habitual que cada funcionario que se incorpora a un gobierno quiera manejarse con “su gente” y pugne antes que nada por los nombramientos, lo cual afecta la estructura organizacional de la Administración Pública Nacional. El elenco de gestión se va conformando, inclusive en cambiantes etapas dentro del mismo mandato presidencial, más con superposiciones y exoneraciones “políticas” que siguiendo un criterio de eficiencia en la labor y racionalidad administrativa. Sucedió con Mauricio Macri, quien arrancó con 18 ministerios, los llevó a 23 para finalmente bajarlos a 13 a los ojos del FMI. Y en 4 años pasó de 69 secretarías a 85, de 165 subsecretarías a 204, de 290 direcciones nacionales a 398 y de 127 direcciones generales a 144, según datos de CIPPEC. Pero Alberto Fernández no ha mejorado esa performance porque comenzó agregando 8 ministerios (en total, 21) y 4 secretarías de alto rango, que involucran contrataciones diversas para completar el esqueleto burocrático. La política considera “inversión” a este entramado de RRHH, cuando en verdad es una suma de gastos, que incluyen el previsional y alejan una necesaria reforma tributaria que alivie a los contribuyentes.
- A los balances positivos en las cuentas fiscales y en las de comercio exterior se los llamó superávits gemelos y la marca registrada pertenece al ex presidente Néstor Kirchner. Alberto Fernández había sido su jefe de Gabinete durante todo el mandato y continuó en el cargo hasta la primera mitad del período de Cristina Fernández de Kirchner, cuando la onda expansiva del estallido de la burbuja en USA y la resistencia del agro a la aplicación de retenciones móviles a la soja consumaron el doble homicidio al modelo de administración kirchnerista. Ya como flamante titular del Poder Ejecutivo Nacional, Fernández le pasa el plumero a aquel éxito económico de la primera década y afirma que lo obsesiona revivirlo. Da pábulo a su anhelo arrancar 2020 con un superávit comercial total de US$16.000 millones alcanzado en 2019, que revierten el déficit de US$3.800 millones de 2018, en gran parte gracias a que la balanza comercial bilateral con uno de los principales socios, Brasil, finalizaría con el primer resultado anual positivo desde 2002: US$1.017 millones, que dejan atrás los US$5.080 millones en contra del año anterior. El país que ahora lidera el ránking comercial de Argentina pasó a ser China, de la mano de las mayores compra de porotos de soja y carnes que propició la apertura del gigante asiático. Sin embargo, no será fácil sostener ese ritmo de sumas de signos más, ya que el gemelo fiscal afronta liquidaciones anticipadas de cosecha, un ajuste a jubilados de incierto costo político, además depende en gran parte del pago de intereses de la deuda y en otra, aún mayor, en que funcione el cobro efectivo de la presión impositiva que contiene el paquete de medidas incluido en la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva.
- A los balances positivos en las cuentas fiscales y en las de comercio exterior se los llamó superávits gemelos y la marca registrada pertenece al ex presidente Néstor Kirchner. Alberto Fernández había sido su jefe de Gabinete durante todo el mandato y continuó en el cargo hasta la primera mitad del período de Cristina Fernández de Kirchner, cuando la onda expansiva del estallido de la burbuja en USA y la resistencia del agro a la aplicación de retenciones móviles a la soja consumaron el doble homicidio al modelo de administración kirchnerista. Ya como flamante titular del Poder Ejecutivo Nacional, Fernández le pasa el plumero a aquel éxito económico de la primera década y afirma que lo obsesiona revivirlo. Da pábulo a su anhelo arrancar 2020 con un superávit comercial total de US$16.000 millones alcanzado en 2019, que revierten el déficit de US$3.800 millones de 2018, en gran parte gracias a que la balanza comercial bilateral con uno de los principales socios, Brasil, finalizaría con el primer resultado anual positivo desde 2002: US$1.017 millones, que dejan atrás los US$5.080 millones en contra del año anterior. El país que ahora lidera el ránking comercial de Argentina pasó a ser China, de la mano de las mayores compra de porotos de soja y carnes que propició la apertura del gigante asiático. Sin embargo, no será fácil sostener ese ritmo de sumas de signos más, ya que el gemelo fiscal afronta liquidaciones anticipadas de cosecha, un ajuste a jubilados de incierto costo político, además depende en gran parte del pago de intereses de la deuda y en otra, aún mayor, en que funcione el cobro efectivo de la presión impositiva que contiene el paquete de medidas incluido en la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva.
- Armar el presupuesto del principal distrito del país, como la provincia de Buenos Aires, implica manejar una serie de equilibrios políticos y financieros tanto con Nación como con los 135 poderes territoriales que la integran. El nuevo gobernador, Axel Kicillof, intentó imponer en la Legislatura un esquema de ingresos a las arcas provinciales que soslayaba ese juego de negociaciones ya establecido y reemprenderá el camino tratando en principio con los jefes comunales de Juntos para el Cambio, porque para conseguir algo de la tropa oficialista comprobó que no basta con la chapa de CFK, sino que primero tiene que arreglar con el grupo que responde a Alberto Fernández. De todos modos, como el denominador común de las 3 jurisdicciones (nacional, provincial y municipal) es la recaudación y los contribuyentes son los mismos, coordinar las necesidades operativas no es una tarea sencilla. Los alcaldes vinieron afrontando la crisis macroeconómica mediante una ampliación de la plantilla de empleados, que la ubica en un promedio de 1 por cada 10 habitantes, y una presión tributaria de elevado tono, con revalúos incluidos, sobre inmuebles e ingresos brutos. Pero fundamentalmente debieron apelar a bicicleteos contables que los obligaron a tejes y manejes en la gestión, con el consecuente ocultamiento. El 70% de los municipios bonaerenses descendió a un nivel entre bajo, regular y nulo, según ASAP, y no cuenta con margen para repetir los procedimientos si la provincia les transfiere el peso del ajuste. Ninguno de los jefes comunales que tallan al momento de negociar tiene actualmente espaldas para amortiguarlo. La mejor imagen recae en intendentes que no figuran en las agendas de los poderes políticos.
- Armar el presupuesto del principal distrito del país, como la provincia de Buenos Aires, implica manejar una serie de equilibrios políticos y financieros tanto con Nación como con los 135 poderes territoriales que la integran. El nuevo gobernador, Axel Kicillof, intentó imponer en la Legislatura un esquema de ingresos a las arcas provinciales que soslayaba ese juego de negociaciones ya establecido y reemprenderá el camino tratando en principio con los jefes comunales de Juntos para el Cambio, porque para conseguir algo de la tropa oficialista comprobó que no basta con la chapa de CFK, sino que primero tiene que arreglar con el grupo que responde a Alberto Fernández. De todos modos, como el denominador común de las 3 jurisdicciones (nacional, provincial y municipal) es la recaudación y los contribuyentes son los mismos, coordinar las necesidades operativas no es una tarea sencilla. Los alcaldes vinieron afrontando la crisis macroeconómica mediante una ampliación de la plantilla de empleados, que la ubica en un promedio de 1 por cada 10 habitantes, y una presión tributaria de elevado tono, con revalúos incluidos, sobre inmuebles e ingresos brutos. Pero fundamentalmente debieron apelar a bicicleteos contables que los obligaron a tejes y manejes en la gestión, con el consecuente ocultamiento. El 70% de los municipios bonaerenses descendió a un nivel entre bajo, regular y nulo, según ASAP, y no cuenta con margen para repetir los procedimientos si la provincia les transfiere el peso del ajuste. Ninguno de los jefes comunales que tallan al momento de negociar tiene actualmente espaldas para amortiguarlo. La mejor imagen recae en intendentes que no figuran en las agendas de los poderes políticos.
- A la Ley de Emergencia Nacional se le van sumando las planillas recaudadoras de las provincias y los municipios, como se acaba de ver con el intento de aprobación del presupuesto bonaerense. Bienes personales, ganancias, retenciones, multiplican sus efectos sobre igual base imponible incrementada y los mismos contribuyentes, quienes además de lidiar con recesión, inflación y devaluaciones, ya traían de antes el peso de tarifazos de los servicios públicos superiores al 2.000%, aunque en off desde la campaña electoral. En el caso de jubilados que no están con la mínima ni en regímenes de privilegio y habían salido perdiendo con los ajustes de la ley de movilidad aplicada, sobre los diezmados ingresos igual les superponen los gravámenes sobre los ladrillos y ahorros, sin que siquiera estén las condiciones de mercado para que puedan desprenderse airosamente de esos activos cada vez más caros de mantener. Distinto sería con la penalización fiscal a operar con divisas, ya que un turista puede elegir viajar adonde le cobren en pesos o quienes manejan excedentes financieros disponen de opciones que no involucren moneda extranjera para colocarlos.
- Aunque en los últimos años, la economía de todo el país se paralizó siguiendo el día a día de los dólares de la plaza financiera, del campo y la energía, la disrupción digital atravesó transversalmente al mundo y cambió los parámetros de la demanda que alimenta la oferta de bienes y servicios. Las empresas privadas en todas partes han tenido que adaptar sus estrategias de marketing y management, y dentro de nuestras fronteras también deberán hacerlo, lo cual implica renovar staffs de alta conducción e intermedios. La mujer, que ya venía ascendiendo en la escala laboral en un contexto principista de igualdad de género, actualmente tiene la oportunidad de avanzar sobre las posiciones directivas y aportar una mirada diferente a la tradicional para abordar los desafíos de preparar las estructuras productivas para exportar y, por lo tanto, competir en el mercado internacional en procura de dólares e internamente para facturarle en pesos a la mitad de las familias pudientes, a las que la emergencia económica les absorbe una buena porción de su capacidad adquisitiva. Hoy la mujer gana 16% menos que el hombre y ejerce cada vez más presión sobre los palos superiores del gallinero reservados a hombres. La CEPAL y la OIT asignan a la gestión femenina y los discriminados un 20% más de renta que la generada por el sexo opuesto. Pero, además, llama la atención sobre que reducir las brechas de género existentes dentro del mercado laboral es crucial para el crecimiento, la igualdad y la disminución de la pobreza en la región.
- Aunque en los últimos años, la economía de todo el país se paralizó siguiendo el día a día de los dólares de la plaza financiera, del campo y la energía, la disrupción digital atravesó transversalmente al mundo y cambió los parámetros de la demanda que alimenta la oferta de bienes y servicios. Las empresas privadas en todas partes han tenido que adaptar sus estrategias de marketing y management, y dentro de nuestras fronteras también deberán hacerlo, lo cual implica renovar staffs de alta conducción e intermedios. La mujer, que ya venía ascendiendo en la escala laboral en un contexto principista de igualdad de género, actualmente tiene la oportunidad de avanzar sobre las posiciones directivas y aportar una mirada diferente a la tradicional para abordar los desafíos de preparar las estructuras productivas para exportar y, por lo tanto, competir en el mercado internacional en procura de dólares e internamente para facturarle en pesos a la mitad de las familias pudientes, a las que la emergencia económica les absorbe una buena porción de su capacidad adquisitiva. Hoy la mujer gana 16% menos que el hombre y ejerce cada vez más presión sobre los palos superiores del gallinero reservados a hombres. La CEPAL y la OIT asignan a la gestión femenina y los discriminados un 20% más de renta que la generada por el sexo opuesto. Pero, además, llama la atención sobre que reducir las brechas de género existentes dentro del mercado laboral es crucial para el crecimiento, la igualdad y la disminución de la pobreza en la región.
- Alberto F. había heredado, dentro de todo, una buena noticia: la balanza energética podría cerrar 2019 con un leve superávit por primera vez en 9 años. Fue la postal que justificaba el optimismo en torno de la explotación de Vaca Muerta para superar los US$3.175 millones de petróleo y derivados que se facturaron este año al exterior. Inclusive cifró grandes esperanzas de recaudación en el envión que se propuso darle a varios de los principales proyectos mineros parados o demorados, se pusieron de acuerdo con los gobernadores y designó a los sanjuaninos al comando de la cartera nacional. En el último año de la Administración Macri, aun con todos los avatares, se vendieron US$3.362 millones por lo que, con el peronismo en el poder central, se daba por sentado un avance político que catapultara al sector por sobre las resistencias ambientales que cuestionan el uso y la contaminación del agua en las explotaciones. El reciente caso mendocino en torno de la ley minera llevó los chisporroteos a la cima del poder y puso en alerta a las multinacionales mineras. El lavado con cianuro quedó en el ojo de la tormenta, por lo que los acuerdos, regulaciones y controles serán la clave de la etapa en ciernes y determinarán que se cumplan las intenciones de inversión en el sector a costa de la menor rentabilidad que implica respetar el medioambiente.











