/ RUBÉN CHORNY

  • EL FMI, ENTRE DEFAULT Y HERENCIA

    Sras. y Sres., la campaña electoral se dolarizó (pero ¿cuánto vale?)

    Los 7 de cada 10 consultados por el Centro de Opinión Pública (COPUB) de la Universidad de Belgrano a quienes les interesaría ver un debate entre el presidente Mauricio Macri y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, antes de las elecciones del próximo 27 de octubre, tendrán que esperar hasta el próximo capítulo de la grieta. El cierre de campaña para las presidenciales se parece más a un combate de sumo, en el que los 2 mastodontes se empujan para ver quién permanece en el dohyō (cuadrilátero para esta lucha japonesa), que a una confrontación de ideas con vistas a los próximos 4 años. El dólar enmarca la contienda y el nivel de las reservas determinará la gobernabilidad presente y la que vendrá. La misión del Fondo Monetario Internacional que se encuentra en Buenos Aires se convirtió, bajo esas reglas, en árbitro de la puja, porque si firma el consentimiento para que sean desembolsados los US$5.420 millones del tramo en curso del crédito stand by que otorgara hace 15 meses, el billete verde no saltará a las nubes aunque fluctúe a diario, pero si no lo hace, el ogro del default abrirá las fauces y hasta podría detonar consecuencias institucionales impredecibles. El Sí del FMI, por otra parte, sería a cuenta de la herencia que reciba el próximo gobierno, ya que incuba más explosivos a la deuda amasada, en el marco de una economía en pausa, tarifas de servicios públicos, combustibles, tributos, congelados, una inflación arriba del 50% y un tipo de cambio que en el mejor de los casos, quedaría atrasado.
  • ARGENTINA, DE GRIETA EN GRIETA

    El FMI sigue de cerca la relación de su gran deudor con China

    La agenda mediática de los 2 candidatos con chances para gobernar el país a partir de diciembre está copada con el precario equilibrio cambiario y financiero del día a día, si habrá o no default y cómo se negociará con los acreedores. Entre lo que falta de este año y el que viene, se necesitan unos US$30.000 millones de reservas para solventar vencimientos. Si el FMI otorgase los 2 desembolsos pendientes este año del crédito stand-by, y al BCRA no se le escurre demasiada disponibilidad, en 2019 se podría zafar del default. Para 2020 no habrá más remedio que generar dólares. Y las fuentes genuinas para hacerlo no son otras que las exportaciones y la inversión bruta externa, en un marco de crecimiento de la economía. Al ser un circuito que excede las posibilidades domésticas, no queda otra alternativa que planificar las relaciones internacionales, justo cuando el planeta empezó a agrietarse por la guerra comercial y tecnológica entre USA y China, a la sazón (junto a Brasil) del terceto mayor de nuestras vinculaciones económicas con el mundo. En este contexto, el presidente Donald Trump ha estado asumiendo el liderazgo de la estrategia hacia la Administración Macri de los acreedores institucionales; concretamente, el FMI, mientras Xi Jinping agrandó el changuito para comprar más alimentos en el supermercado del mundo. Además, ofrece abrir la mano crediticia blanda, así como la ingeniería, a obras energéticas y de infraestructura. Tal vez ya sea hora de analizar cómo hacer para poner a producir al país en el complicado escenario global, más allá del tic tac de la deuda. Dos seminarios académicos entre esta semana y la que viene analizarán desde la óptica del Estado y las Políticas Públicas el abanico de oportunidades que se abren a partir de una eventual ampliación del vínculo con China.
  • MEDICAMENTOS FUERA DE CONTROL

    Los abuelos en su Halloween: bocado o pastilla

    Las remarcaciones de precios de la devaluación posPaso (suena a posparto) se ensañaron con la canasta básica de los jubilados y pensionados. Un 40% la integran la alimentación y la medicación, que subieron entre 7 y 20%, con alguna que otra disparada del 70%. Para peor, tras el salto cambiario, el desfase en las listas con descuentos de PAMI dejó a las farmacias en el medio de la vorágine, y los propios jubilados tuvieron que ir a que la obra social autorizara. Los que no pudieron concretarlo debieron hacerse cargo de una diferencia de 28 puntos, con picos hasta el 48% en los tickets, según las entidades farmacéuticas. A unos 4,5 millones que cobran desde junio $11.528,44 de haber mínimo ahora les estarían faltando $3.000 para comer y tomar los remedios, si se comparan los últimos números disponibles proyectados. En similares condiciones quedaron otros 10 millones que perciben beneficios sociales. La disyuntiva sería resignar el bocado o racionalizar pastillas, salvo para los que cuentan con ayuda familiar. Apenas el millón y medio de pasivos que cobra el promedio cubriría, y hasta por ahí, tan vitales rubros. Recién los 700 mil que perciben desde esos $14.000 en adelante, hasta la máxima de $84.459,47 vigente, estarían en condiciones de aspirar a llegar a la siguiente acreditación, en setiembre, cuando se aplicará un ajuste por la movilidad del 12,3%. En los 4 años de Administración Macri, los remedios aumentaron porcentualmente el doble que los haberes mínimos. Con el cambio en el sistema de movilidad, cada jubilado resignó $30.000 desde entonces.
  • 3 TRANSICIONES AL HILO

    Informe: Consumidores resisten atrincherados en sus casas

    Sentir algo de bienestar de adentro hacia afuera en tiempos de mishiadura y congelamientos constituye un eje alternativo de felicidad de quienes no están pasando hambre, miseria y privaciones básicas cuando fallan otros aspectos materiales de la vida cotidiana. Los marketineros han puesto el foco en cómo se las viene componiendo la franja intermedia de la población que bajó escalones en sus ingresos por la devaluación y ve afectada la capacidad de gastar y ahorrar en un marco predecible. Muchos arbitran su nivel adquisitivo con dólares acolchonados y han ido reemplazando satisfacciones materiales por darse gustos individuales, grupales, familiares, de actividad social o hasta, por qué no, amorosa, por efímeros que sean. Pero todo suma. Tanto adultos como jóvenes buscan estar bien saliendo menos a comer o bailar pero con más juntadas en los hogares, viendo streaming con pizza o platos pedidos por delivery. Los que antes viajaban habitualmente a Miami derivaron hacia Punta del Este, la costa brasileña o chilena.Y si no a Cariló o a centros turísticos del país más alejados de la metrópolis, como el Norte, las cataratas, Bariloche o los glaciares más australes, aprovechando el abaratamiento de los pasajes con la oferta de vuelos low cost. Menos marcas alimenticias y vestuarios fashion, y más ferias municipales y mayoristas. También arreglos para hacer más confortables las viviendas, en especial las cocinas, y equipamientos en cuotas se prefieren en esta coyuntura antes que decidir el cambio de inmueble. Hasta el cine nacional bate récords de taquilla con “La odisea de los Giles”, que arrasó con la mitad de la audiencia del fin de semana largo.
  • TRAS LAS BAMBALINAS DEL DÓLAR A $60

    Informe: La mitad del consumo fugado buscó refugio en el colchón

    De los 28 millones de hogares relevados en la encuesta del INdEC, unos 9 millones guarda dólares: desde dentro de una media en el placard o algún recóndito escondite en la casa, hasta en cajas de seguridad, cuentas de ahorro locales en dólares u offshore. Las minorías dolarizadas que zafaron de esta crisis siguieron atesorándolos aunque para ello hubieran tenido que economizar, sacrificar o posponer los consumos, mientras los que estaban con el tanteador en contra en el partido contra la inflación, necesitaron ir cambiando en cuentagotas para cubrir los faltantes que consideraban más importantes en su presupuesto. Sería una potencial base de consumidores de cara al 2020, una vez superadas las 3 transiciones que aguardan y que al menos abarcarán los próximos 7 meses: la electoral, la del cambio de gobierno y la del reacomodamiento de las variables macroeconómicas y de endeudamiento heredadas de la actual Administración compartida entre la ex Cambiemos y el FMI-Donald Trump.
  • JORNADAS DURÍSIMAS POR DELANTE

    70 días en la Ruleta Rusa argentina

    Parece una pesadilla que un país agroexportador, que posee reservas de hidrocarburos y minerales entre las principales del mundo, esté coqueteando con el default del endeudamiento amasado en 3 años y medio en el marco de una economía resignada al achicamiento. Los vencimientos en dólares y en pesos rebalsaron la capacidad de pago y hasta fin de año aterrizarán unos US$ 6.500 millones por títulos de corto plazo en dólares y en pesos se suman $800.000 millones entre Lecap-Lecer-Leliq y unos $8.000 millones en Letes dolarizadas, más $1,3 billones de plazos fijos que son como una espada de Damocles sobre la cabeza de las escuálidas arcas del Banco Central. La fuga de capitales de US$118.429 millones, entre lo que sacaron residentes, lo que se llevaron inversores especulativos extranjeros, la remisión de utilidades y el pago de intereses, equivale a más del 60% de la deuda contraída en el mismo período. Las calificadoras de riesgo le bajaron el pulgar a la Argentina y el Fondo pateó hasta fin de mes la auditoría que abrirá paso al desembolso de US$5.400 millones del 15 de setiembre, sin el cual será muy difícil evitar la colisión. En lo conceptual, el premio Nóbel de Economía, Joseph Stiglitz, dijo que la economía debería crecer rápido para no caer en default, pero la que sí pegó el salto fue la inflación y ahora también acecha el fantasma de la híper.
  • ¿SOBRE QUÉ LISTAS SE DESCUENTA EL IVA?

    Los precios que saltan con el dólar, no ceden cuando baja

    Hasta el viernes pre PASO, el IPC venía subiendo al 2,5% mensual de julio, pero con la devaluación del lunes, que hizo subir 30% la paridad y en ascenso, las listas de la canasta básica acusaron recibo y trasladaron hasta 20%, con aceites, harinas y carnes como estandartes. El presidente Mauricio Macri le sacó el IVA a unas 16 categorías, con lo que promovió una rebaja estimada en 17,4% neto por ticket que contenía esos productos desgravados temporalmente. Pero resulta que jueves y viernes, sobre todo, el dólar volvió a ceder y se situó en $58, o sea 4 puntos menos que la corrida de comienzos de semana. Los aumentos de precios aplicados tras el salto inicial deberían haber sido reducidos en la incidencia del repliegue del viernes, pero nadie habla de eso, porque la duda, en todo caso, es sobre las listas de qué día (y de qué dólar) se instrumentará la exención del IVA. La mayor suspicacia en este sentido reside en adónde fue a parar este furtivo descuento que se contabiliza en la cadena de valor de los alimentos involucrados. La compensación al bolsillo de la gente habría que evaluarla del conjunto de sumas y restas de las listas de precios que se sucedieron en estas jornadas, en las que también el dólar saltó y luego se contrajo un poco. Tomando desde el fin de semana electoral a éste, ¿cuál fue el neto de aumento que pagó el consumidor final?
  • EL DÍA DESPUÉS SERÁ OTRO DÍA

    Una incertidumbre peor a la electoral: los congelamientos

    Así como todos los caminos conducen a Roma, en Argentina tanto los recalentamientos de la economía como los enfriamientos que llevan a congelarla convergen en la misma consecuencia: la inflación. Puesta a volar a una tasa que supera el 100% atizada por un dólar que sigue volátil, la Administración Macri mandó al freezer los combustibles, la cláusula UVA en los créditos hipotecarios, como  ya lo había hecho con las tarifas de los servicios públicos y los precios de una lista de alimentos considerados esenciales, a los que también desgravó de IVA hasta fin de año. Asimismo, repartirá desde fin de mes bonos no remunerativos, AUH extras, planes de pago de AFIP, créditos blandos para Pymes, todo a cuenta del Tesoro, que venía siendo controlado por el prestamista mayor, el Fondo Monetario Internacional. Otro factor de riesgo a la vista: se nota que escondió la lupa hasta que se sepa con quién va a tratar cómo se le devolverán los US$57 mil millones del crédito stand by y qué sucederá con los pocos desembolsos aún pendientes hasta 2021. El costo fiscal de la gesta presidencial para revertir la “mala elección” de las PASO no sólo puso punto final al déficit 0, sino que agrega una incertidumbre todavía peor: qué sucederá con los congelamientos cuando las urnas sean regresadas al depósito. Más aún, cómo harán los días subsiguientes las famélicas finanzas familiares para pagar la fiesta, cuando el trabajo no es lo que sobra y lo que se cobra la inflación saquea por adelantado. Ni siquiera sus fortalezas a priori acompañaron a Macri en este tramo de su gobierno: inversión e infraestructura.
  • EL DÍA DESPUÉS SERÁ OTRO DÍA

    Una incertidumbre peor a la electoral: los congelamientos

    Así como todos los caminos conducen a Roma, en Argentina tanto los recalentamientos de la economía como los enfriamientos que llevan a congelarla convergen en la misma consecuencia: la inflación. Puesta a volar a una tasa que supera el 100% atizada por un dólar que sigue volátil, la Administración Macri mandó al freezer los combustibles, la cláusula UVA en los créditos hipotecarios, como  ya lo había hecho con las tarifas de los servicios públicos y los precios de una lista de alimentos considerados esenciales, a los que también desgravó de IVA hasta fin de año. Asimismo, repartirá desde fin de mes bonos no remunerativos, AUH extras, planes de pago de AFIP, créditos blandos para Pymes, todo a cuenta del Tesoro, que venía siendo controlado por el prestamista mayor, el Fondo Monetario Internacional. Otro factor de riesgo a la vista: se nota que escondió la lupa hasta que se sepa con quién va a tratar cómo se le devolverán los US$57 mil millones del crédito stand by y qué sucederá con los pocos desembolsos aún pendientes hasta 2021. El costo fiscal de la gesta presidencial para revertir la “mala elección” de las PASO no sólo puso punto final al déficit 0, sino que agrega una incertidumbre todavía peor: qué sucederá con los congelamientos cuando las urnas sean regresadas al depósito. Más aún, cómo harán los días subsiguientes las famélicas finanzas familiares para pagar la fiesta, cuando el trabajo no es lo que sobra y lo que se cobra la inflación saquea por adelantado. Ni siquiera sus fortalezas a priori acompañaron a Macri en este tramo de su gobierno: inversión e infraestructura.
  • PALIATIVOS PARA PATEAR LA PELOTA

    Enigma del año 4: ¿Sobran empleados o falta trabajo?

    No parece viable que la sociedad acepte un modelo que insista con “vivir con lo nuestro”, ni tampoco con “achicarse para vivir hipotecado”, pero la realidad es que el tejido productivo nacional que más cantidad de mano de obra emplea llega al recambio de gobierno a media máquina y con un nuevo bombardeo en los costos, por el dólar y traslado a precios, que hunde aún más el consumo interno. Mauricio Macri salió a anunciar créditos subsidiados para que las Pymes resistan no se sabe hasta cuándo, ni cuántas, cuando lo que necesitan saber es si van a poder facturar o no para mantener encendida la caldera. La recesión prolongada y en la que acaba de reingresar Brasil compromete aún más la integración automotriz, y deja un problemón expuesto: con Argentina a un cuarto de la escala que justifique la actual estructura de terminales y autopartistas y Brasil en la mitad, la conclusión obvia es que, así como está, sobran empresas y por supuesto personal. Algo parecido sucede con maquinaria agrícola, electrodomésticos y textiles, que entre el paupérrimo consumo y la competencia importada, no dan pie con bola. Los puntos suspensivos conducirían a un cierre de plantas, disminución de empleos y salarios más bajos. De ahí que más que una reforma laboral se imponga una reforma productiva.