- La balanza comercial turística culminó 2019 con un rojo de US$4.000 millones, consecuencia de que hubo casi un millón más de residentes argentinos que salieron al exterior que ingresos al país registrados. Pero en los últimos meses, tras la devaluación posPASO, que fue llevando el cambio a los alrededor de los $80 actuales donde convergen las variantes del 30% del impuesto País al oficial controlado, el billete blue y el MEP (bolsa), la tendencia se revirtió: ya casi empatan los que llegan y los que se van, pero con la particularidad de que gran parte de los que se iban y ahora decidieron quedarse, se cambiaron de dólares a pesos para vacacionar. Se refleja en el vuelco que está habiendo en esta temporada estival hacia destinos nacionales, como Mar del Plata, Pinamar o las restantes playas atlánticas, y también a Bariloche, Córdoba, Mendoza o Iguazú. La señal de alerta a los operadores turísticos, incluidas las compañías aéreas, es que desde entonces el dólar cash no se ha movido pero los precios internos sí lo hacen a un ritmo cercano al 4% mensual. El interrogante queda flotando: ¿hasta cuándo el flujo turístico considerará que la paridad cambiaria 80 a 1 invita hacia adentro o estimula hacia afuera? Hasta fin de año se estuvieron viendo llegar menos brasileños y más europeos, y partir más hacia USA y Europa que a Brasil y al vecindario. Significa que el poder adquisitivo en moneda dura del tránsito de frontera, para nosotros, subió de escalón socioeconómico. Del nivel alcanzado para abajo, parecería que la idea es arreglarnos entrecasa. La nueva conducción de la aerolínea de bandera, que asumió con una pérdida diaria de US$1,6 millones y una deuda equivalente a US$3,3 millones por día, necesita imperiosamente recaudar dólares para cubrir la operación en el presente año, sin financiamiento a la vista, en un contexto en el cual la opción inmediata es competir con las no menos urgidas low cost privadas por un cabotaje en crecimiento, pero pesificado.
- No falta el vital alimento infantil en el plan contra el hambre que administra el titular de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, ni en las oraciones presidenciales, que lo han invocado en forma permanente desde la campaña, pero en 35 días de gobierno no fue designado ninguno de los varios candidatos albertistas y K postulados al comando de la Dirección Nacional Láctea, de modo que mesa de Competitividad sigue esperando para ser convocada a fin de concertar los lineamientos futuros de la actividad. En principio, la definición de un diagnóstico para establecer un punto de equilibrio entre la peor caída del consumo de lácteos de los últimos 29 años y sus consecuencias en la nutrición infantil entre los más pobres, tema del que ya se hizo cargo el gobierno de Alberto Fernández, y la disminución de la producción, que afectó la ocupación en los tambos y la industria en general, no así la rentabilidad de las 5 empresas que concentran el 70% del tránsito del fluido. La razón que invoca el director del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, Jorge Giraudo, es que los precios internos lácteos quedaron un 25% por encima del promedio de salarios en el último año, pero la tendencia alcista detonó cuando asumió Mauricio Macri y eliminó todas las retenciones, excepto la de la soja. De la tela que se corte a nivel sectorial dependerá si se restablecen o no los subsidios a la actividad y su distribución.
- Los productores agropecuarios y las Pymes industriales no quieren ser metidos en la misma bolsa de la presión tributaria y aspiran a ser segmentados, como desde hace 16 años se viene poniendo en práctica en un pueblo santafesino llamado Wheelwright, donde los chicos pagan una porción menor que los grandes de lo que se produce. La Federación Agraria y Coninagro impulsan una diferenciación impositiva según tamaños y regiones para que las retenciones no les peguen a todos por igual. La macroeconomía y los derrames del anterior gobierno distorsionaron los repartos, tanto de beneficios como de sevicias, y debajo de grandilocuentes paraguas como “el campo”, “la industria”, “los jubilados”, “la pobreza”, los “ahorristas”, anidan infinitas variantes que hoy con big data, analytic e inteligencia artificial se pueden individualizar y justipreciar de ese modo su contribución. La segmentación es un paso intermedio para salir de las generalizaciones en las que pocos y nadie se encuentran representados.
- Era una frase del historiador y ensayista Plutarco, escrita en los frontispicios de la antigua Grecia, que el líder del movimiento que gobierna actualmente el país, el general Juan Domingo Perón, rescató en un discurso y popularizó. Podría ser la adaptación de los dichos del presidente Alberto Fernández sobre Vaca Muerta y una supuesta premura de las petroleras internacionales por la sanción de un marco jurídico que blinde subsidios e incentivos como condición para invertir. El jefe de Estado pretende diferenciar las definiciones de política energética de la reestructuración de la deuda, vinculada a que primero el FMI ponga el gancho con la anuencia de la Casa Blanca para luego negociar con los tenedores de bonos. Lo urge el establishment, por un lado, y los K cinchan en dirección opuesta mostrando caminos alternativos que prioricen los pozos convencionales que explota YPF, con los cuales, además de que su staff tiene expertise para ahorrar dólares mediante el aprovechamiento del compre nacional, obtienen el 80% del crudo que extrae en total la compañía. Las principal reserva del megayacimiento, el gas, está cayendo en desgracias como transición del cambio de matriz energética del contaminante carbón y el petróleo, a las fuentes renovables, como las eólicas y fotovoltaicas.
- El dólar turista a más de $80 y retaceado por el gobierno alejó las playas brasileñas del imaginario veraniego vernáculo, a la vez que acercó la costa atlántica al alcance de la población que llega a fin de mes. Gracias a la ecuación cambiaria encerrada en cepos, se emparejaron los arribos y salidas de pasajeros de los aeropuertos internacionales, y el déficit de divisas se reducirá a la mitad que en 2018: alrededor de -US$4.000 millones. También es disuasiva de compras hechas en el exterior y pagadas con tarjeta, ahorro éste que contribuirá con la recesión que detuvo la rueda importadora de máquinas y aparatos (inversión), seguidas del material de transporte y luego de insumos como químicos, minerales (incluyen combustibles), vegetales, plásticos, metales y demás bienes intermedios, que explican el 80% de la factura exterior, que de este modo rondarán los US$50.000 millones en 2019. La menor actividad económica determina, asimismo, que la balanza energética termine equilibrada, cuando llegó a tener rojos siderales en divisas. Son todas buenas noticias para el ajuste de las cuentas externas que monitorean los acreedores, empezando por el FMI, pero al costo de planchar el comercio exterior y de reflejar que las cadenas productivas (inversión, insumos, piezas y partes, energía automotores dirigidos a movilidad productiva), incidieron en el mal resultado del ajuste cambiario que encareció el acceso a bienes extranjeros, pero si se mantienen estáticas significa que el corazón nacional sigue sin latir.
- Comprar un kilo de papas en un campo de Balcarce podría haber costado en diciembre 5 veces menos que en cualquier verdulería del área metropolitana de Buenos Aires, según cálculos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Si se la mete enlatada en el carrito del supermercado, entre el IVA, los mayores costos laborales y nuevos aumentos de las alícuotas de ingresos brutos en las provincias y mayores tasas a nivel municipal se alzan con el 41% del ticket. El IARAF le hizo una cuenta al colega de Clarín Gustavo Bazzan: si una familia carga 10 productos alimenticios típicos que suman $ 3.007,50, los fiscos se quedan con $ 1.240,89 que la producción y la comercialización fueron incorporando. La canasta básica de los alimentos ya traía de 2019 aumentos que promediaban encima del nivel general de precios pero, en el marco de la campaña electoral, la Administración Macri suspendió la aplicación del IVA en artículos de primera necesidad, lo cual afectó la coparticipación de las provincias. Cambió el gobierno, volvió el IVA, subió el componente impositivo en la producción de alimentos y bebidas y, en 2 semanas de enero, ya acumularon un alza del 4%.
- Comprar un kilo de papas en un campo de Balcarce podría haber costado en diciembre 5 veces menos que en cualquier verdulería del área metropolitana de Buenos Aires, según cálculos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Si se la mete enlatada en el carrito del supermercado, entre el IVA, los mayores costos laborales y nuevos aumentos de las alícuotas de ingresos brutos en las provincias y mayores tasas a nivel municipal se alzan con el 41% del ticket. El IARAF le hizo una cuenta al colega de Clarín Gustavo Bazzan: si una familia carga 10 productos alimenticios típicos que suman $ 3.007,50, los fiscos se quedan con $ 1.240,89 que la producción y la comercialización fueron incorporando. La canasta básica de los alimentos ya traía de 2019 aumentos que promediaban encima del nivel general de precios pero, en el marco de la campaña electoral, la Administración Macri suspendió la aplicación del IVA en artículos de primera necesidad, lo cual afectó la coparticipación de las provincias. Cambió el gobierno, volvió el IVA, subió el componente impositivo en la producción de alimentos y bebidas y, en 2 semanas de enero, ya acumularon un alza del 4%.
- Los 2 principales sectores elegidos para aportar a la Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva son, en primer lugar, el jubilatorio y, a continuación, el agro. La protesta de este último ya se está haciendo sentir mediante tractorazos en Pergamino y Saliqueló, además de una amenaza cierta de cese de comercialización en granos y carnes, que trae reminiscencias de la crisis entre el kirchnerismo y el campo en 2009. En el caso de la clase pasiva, a diferencia de lo que sucede en otros países, como Francia, la denominada burocracia sindical no la representa y, por lo tanto, no organiza resistencia callejera. A 2,3 millones de jubilados y pensionados que no están entre la mínima, alimentada en gran medida por las moratorias, ni entre los privilegiados que perciben más de $350 mil mensuales, los privarán de cobrar este año $ 4.800 millones en caso de no ser aplicado el suspendido ajuste del 25% en el semestre del congelamiento. El antecedente del 2003, cuando Néstor Kirchner era Presidente y aumentó sólo a las mínimas,derivó en una catarata de juicios de los afectados de la tercera edad que llega hasta nuestros días y superaron las 500 mil causas, todas perdidas por Anses. En cambio, los productores, nucleados en entidades gremiales poderosas y dueños de la mayor parte de las divisas que genera el país, optan por el ruedo político para enfrentarse con un gobierno que les subió la carga tributaria, tanto para la exportación como para oblar por su patrimonio rural.
- El gobierno se propone arrancar abril con la deuda regularizada, un nuevo sistema de precios relativos desenganchado de la maquinita de la indexación y un Presupuesto para ¾ de año que permita arribar a una ley de leyes más equilibrada para afrontar un 2021 signado por la elección de medio término. Lo que no figura dicho en ninguna parte es que la desindexación se vaya a aplicar también a las partidas presupuestarias que dan por sentado que, lo gastado, bien gastado está y sólo cabe discutir sobre las actualizaciones por inflación. El pivote sobre el que se asienta la política de redistribución del ingreso “de los que más tienen hacia los que menos tienen”, según la definición de Alberto Fernández, es un dólar estable con cepo-tarifas congeladas-jubilaciones desmovilizadas, para a partir de ahí armar las reasignaciones de la carga tributaria, el primer capítulo junto al recorte previsional de US$14.000 millones. Lo demás está por verse.
- Alberto Fernández pivotea sobre México para equilibrar la posición argentina respecto de Venezuela, que la Casa Blanca dé luz verde para seguir adelante la negociación con el FMI que abra las puertas al país a una reestructuración de la deuda con los llamados mercados voluntarios de crédito y poder habilitar Vaca Muerta a las inversiones que quedaron en suspenso mediante la sanción de una ley de blindaje en las sesiones ordinarias de marzo. La crisis de USA con Irán repercute en la cotización internacional del petróleo, lo cual entraña para Argentina una buena y una mala noticia: la 1ra, que mejora la ecuación precio-costo de la extracción de crudo (tanto shale como convencional) a las compañías, y la 2da es que acumula un atraso de 13% en los surtidores domésticos, luego de la intervención de campaña de Mauricio Macri. Por representar más de la mitad de todo: upstream (producción), midstream (transporte) y downstream (refinamiento), pero también inversiones, el rol de YPF es prioritario en la definición de la que será política energética de la Administración Fernández. El congelamiento preelectoral de las naftas hizo que le dejaran de ingresar $1.200 millones, y desde el presidente Guillermo Nielsen para abajo, en la petrolera de bandera piden a gritos que sean recompuestos los valores internos a fin de zanjar el atraso. Se viene en consecuencia una suerte de alquimia entre pesificación y dolarización. La rebaja del 12 al 8% en las retenciones a la exportación pretenden que sea móvil, acompañando los vaivenes del dólar Brent versión argenta. El blindaje a las inversiones por ley que les fuera prometido a las compañías con intereses en Vaca Muerta quedará recién para después de marzo.











