La Organización Mundial de la Salud (OMS) incorporó a “Mu” a la lista de variantes de interés y lo anunció en el informe semanal sobre el COVID-19 más reciente.
DESDE COLOMBIA
Se añadió "Mu" y ya son 5 las variantes de interés de la OMS
Eta, Iota, Kappa, Lambda y ahora también Mu son las variantes de interés catalogadas como un "riesgo emergente para la salud pública".
De esta forma, Eta, Iota, Kappa, Lambda y Mu son consideradas cepas que requieren más investigación por ser posiblemente más trasmisibles.
Se diferencian de las variantes de preocupación (Alpha, Gamma, Beta y Delta) porque en estos casos representan una “disminución de la eficacia de las medidas sociales y de salud pública o de los medios de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos disponibles” (OMS).
En efecto, las variantes de interés, según la OMS:
- Presentan cambios en el genoma que, según se ha demostrado o se prevé, afectan a características del virus como su transmisibilidad, la gravedad de la enfermedad que causa y su capacidad para escapar a la acción del sistema inmunitario, ser detectado por medios diagnósticos o ser atacado por medicamentos.
- Dan lugar a una transmisión significativa en medio extrahospitalario o causan varios conglomerados de COVID-19 en distintos países, con una prevalencia relativa creciente y ocasionando números cada vez mayores de casos con el tiempo.
Variante Mu
Tras un año y medio de pandemia, el virus ha mutado tanto que en todo el mundo se han reportado más de 1.500 linajes diferentes.
De todos los cambios que ha presentado el patógeno, la OMS ha clasificado a ocho como las variantes más trasmisibles y dignas de rastrear y controlar.
Ahora se suma la novena: Mu, detectada por primera vez en Colombia en enero de 2021. Desde entonces se ha registrado en 39 países de América del Sur y de Europa.
Las autoridades colombianas consideran que ha sido la responsable de la tercera ola de la pandemia en el país, con un número de contagios significativamente más elevado.
Mu podría ser más resistente a las vacunas, como la variante Beta, originalmente detectada en Sudáfrica.
Ha sido catalogada de interés porque representa un “riesgo emergente para la salud pública mundial” debido al riesgo de transmisión más elevada.
La OMS ha dicho que incluso podría mutar tan rápido que el peligro es que llegue a evadir los anticuerpos que generan las vacunas.
Se necesitan más estudios para entenderla, como para confirmar si la nueva mutación es más resistente a las vacunas.














