La evidencia señala que el aumento gradual y el consumo más intenso no tienen los mismos efectos. Sino que cuánto más bebe, mayor es el aumento de la rigidez arterial.
El hallazgo fue presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de este año.
El autor principal, Hugo Walford, de University College London explicó que, a medida que las personas envejecen, envejece su corazón y sus arterias se vuelven naturalmente más rígidas y menos elásticas.
Al mismo tiempo, las arterias más rígidas se asocian con mayores riesgos de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular (ACV).
Sin embargo, ciertos comportamientos pueden acelerar la rigidez arterial. Por ejemplo, investigaciones anteriores han demostrado que fumar tabaco y beber alcohol están relacionados con arterias más rígidas entre los jóvenes.
Dado que la juventud es un período crítico para el inicio del tabaquismo y del consumo de alcohol, este estudio se centró en los cambios en la rigidez arterial entre las edades de 17 y 24 y la relación con estos hábitos.
El estudio incluyó a 1.655 participantes que los investigadores separaron en tres grupos:
- Nunca consume alcohol
- Consume 4 tragos o menos en un día típico
- Toman más de 5 tragos en un día típico
Luego de ajustar todos los factores relacionados, concluyeron que:
La rigidez arterial aumentó en un promedio del 10,3% entre las personas de 17 y los 24 años, con un aumento ligeramente mayor observado en las mujeres que en los hombres. La rigidez arterial aumentó con cada punto de aumento en el puntaje promedio de alcohol.
Los autores explicaron:
En efecto, aunque el consumo excesivo de alcohol es una experiencia común entre los jóvenes y aunque crean que no causa daños a largo plazo, estos comportamientos podrían llevar a una rigidez arterial temprana, que eventualmente puede conducir a enfermedades del corazón, como accidentes cerebrovasculares.












