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AYAAN HIRSI ALI

"USA es el mejor país del mundo para ser mujer, negro, homosexual y transgénero"

Mie, 12/08/2020 - 9:25pm
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Existe una nueva amenaza a la libertad y nació en Harvard, apunta Ayaan Hirsi Ali, escritora y luchadora por los derechos de las mujeres. Se trata de los promotores de la "cultura de la cancelación", que nos han llevado a vivir en un estado de denuncia permanente, donde cualquier hombre blanco -simplemente por serlo- es automáticamente culpable de ser racista, misógino y transfóbico. Y luego, que demuestre lo contrario. El resto de la sociedad -que no forma parte de 'los hombres blancos'-, es segmentada en base a género, color de piel, elección sexual, etcétera, conformando estratos de víctimas. "Si seguimos el camino de la cultura de la cancelación, vamos hacia la segregación", advierte Ali.

Ayaan Hirsi Ali. /Imagen tomada de la conferencia.
Ayaan Hirsi Ali. /Imagen tomada de la conferencia.
Ayaan Hirsi Ali. /Imagen tomada de la conferencia.
Contenido

En el seno de una sociedad liberal, nació una cultura que está amenazando la libertad y el pensamiento crítico, alertó Ayaan Hirsi Ali este jueves 11/8 en una teleconferencia organizada por la Fundación Libertad. Ali sabe de lo que habla cuando discute sobre amenazas a la libertad: ella es una somalí neerlandesa estadounidense quien sufrió en carne propia las consecuencias de defenderla.

En 2004, colaboró con la realización de un cortometraje junto a Theo van Gogh titulado Submission, sobre la opresión de las mujeres en el contexto del mundo islámico, por la que ambos fueron amenazados de muerte (y él fue efectivamente asesinado). Desde entonces, ella debe andar con guardaespaldas. Nacida en Somalia en una familia islámica de la tribu Daro, tuvo que huir junto a su familia porque su padre era opositor al gobierno. Cuando la iban a obligar a casarse con un primo lejano, escapó hacia Holanda y pidió asilo político. Allí se dedicó varios años a la política. Ahora vive en USA, ha escrito varios libros y es una de las más importantes luchadoras por los derechos de las mujeres (en particular en el mundo islámico). Ha librado batallas contra la mutilación genital femenina, entre otros puntos.

El título de la conferencia que brindó es "Cancelemos la cultura de cancelación antes de que nos cancele". ¿Qué es la cultura de la cancelación? Es la práctica cada vez más común de retirarle el apoyo (cancelar) a las figuras públicas y compañías que han hecho o dicho algo considerado objetable y ofensivo. Una de sus principales trampas consiste en que genera un clima de denuncia permanente donde uno solo puede salvarse de ser considerado un racista, machista o transfóbico denunciando a otra persona de racismo, machismo o transfobia. 

Para Ali, la amenaza a la libertad que representa la cultura de la cancelación no debe ser tomada a la ligera. "Si seguimos el camino de la cultura de la cancelación, terminaremos viviendo en una sociedad segregada", apuntó.

Ali dice que en su raíz, la cultura de la cancelación se basa en teorías cínicas, nihilistas, que no buscan justicia sino destruir el sistema liberal de raíz. Incluye dentro de este marco, por ejemplo, al movimiento Black Lives Matter.

"USA es el mejor lugar del mundo para ser mujer, negro, homosexual y transgénero", dijo. "Habiendo dicho esto", agregó, "las personas negras (no las personas negras inmigrantes como yo, sino aquellas cuyos antepasados fueron traídos como esclavos) sufren muchas injusticias", advierte. Ali asevera que estas injusticias deben ser arregladas, pero en base a los principios fundantes del país, que insisten en la igualdad. El movimiento Black Lives Matter, en cambio, aduce, tiene una "agenda hardcore neomarxista" y cree que para que haya más justicia para unos, se debe quitar a otros.

"No quieren justicia, quieren desmantelar y destruir todo el sistema. Creen que el sistema de la democracia liberal, con sus instituciones, ha sido impuesto por el hombre blanco para oprimir a los negros, las mujeres y la comunidad LGBT. Quieren destruirlo."

"Cuando yo conozco a alguien, me interesa saber más que su color de piel. Quiero saber qué está leyendo, qué piensa", dijo Ali.

"La cultura de la cancelación me quiere reducir a mi color de piel y mi género, y no lo toleraré."

Para entender mejor la manera en que los promotores de la cultura de la cancelación ven el mundo, Ali la describe así: para ellos, la única forma en que se pueden leer las relaciones humanas es a través del prisma del poder. Solo existen opresores y oprimidos. El hombre blanco es el opresor: es racista, misógino, etcétera. Todos los demás son oprimidos. Pero dentro de los oprimidos, existen segmentos, "niveles" de opresión. Ellos segmentan al resto de la sociedad a través de líneas colectivas: existen las mujeres blancas, las mujeres negras, otras mujeres de color, los homosexuales, dentro de los cuáles también existen distintas calificaciones, etcétera. Tratan de segmentar cada vez más. Así, todos los que no son hombres blancos, son víctimas de los hombres blancos pero en distintos grados.

"No podría ser más orwelliano", avierte, y alerta que esta forma de pensamiento nos devuelve a un mundo tribal, donde no nos puede unir un pensamiento o intereses en común, sino solamente un conjunto de características físicas.

"La libertad, la igualdad, el estado de Derecho, la presunción de inocencia: todo eso es desechado. Para ellos no hay verdad objetiva: son todos relatos."

"El poder, según ellos, es algo de suma cero: o lo tenés o no lo tenés. Y si lo querés tener, debés tomarlo de otro."

Por otro lado, advierte, "la cultura la cancelación no define el racismo como el resto de nosotros (como la creencia de que una raza es superior a otra)." En cambio, para ellos, un hombre blanco es racista simplemente por serlo. "Para ellos si yo, como mujer negra, te acuso de racista, vos como hombre blanco deberías demostrar que no lo sos." Es decir que desaparece la presunción de inocencia. Existe un libro, relató, llamado 'White fragility', que apunta precismamente en esa dirección: plantea que si alguien te acusa de racista y vos decís que no lo sos y pedís que muestren evidencia, el hecho mismo de que pidas evidencia te convierte en racista.

"La cultura de la cancelación está en contra de la libertad y en contra del pensamiento crítico, aunque planteen lo contrario." Para Ali, han corrompido tanto el lenguaje que pareciera que ellos presentan una teoría crítica cuando realmente están en contra del pensamiento crítico.

"Yo pienso que tenemos una humanidad en común; cuando me miro al espejo, lo primero que veo no es mi color de piel, y espero que vos tampoco. Yo asumo que el otro es inocente, a menos que se demuestre lo contrario."

"La cultura de la cancelación es sobre el poder, sobre la corrupción del lenguaje, sobre la manipulación de las susceptibles mentes de la gente joven -especialmente millennials-. Nació en Harvard, está en las universidades, en las instituciones políticas, en los espacios de trabajo. Esto se salió de la esfera académica, fue a la esfera del trabajo. Hasta los CEO tienen miedo de ser acusados por la cancel culture."

"Si estas personas jóvenes pasaran un tiempo en países sin democracia liberal", advierte Ali, "cambiarían su manera de pensar."

Ali destacó el caso de la autora de Harry Potter, J. K. Rowling, quien recientemente señaló algunos de los efectos no calculados que podría tener el movimiento por los derechos de las personas transgénero en detrimento de las mujeres, y fue acusada de transfóbica por ello, sus libros fueron desechados de una librería, allegados suyos sintieron presión para tomar distancia de sus dichos -es decir, fue 'cancelada'-. Tal como Rowling, pidió Ali, todos deberíamos intentar hacer frente a la cultura de la cancelación desde nuestro humilde lugar.

"Si seguimos el camino de la cultura de la cancelación, seremos segregados, pero no una segregación forzada por el gobierno, sino que surgirá de abajo. La sociedad será como pequeñas islas de gente que se une por sus rasgos en común, como por ejemplo raza o género." 

Por último, Ali, se definió a sí misma como una feminista pero una feminista liberal, en contra del feminismo radical que pretende, por ejemplo, llamar a las mujeres "personas que menstrúan".

Ver: Sigue la saga entre Rowling y la comunidad trans: Harry Potter en problemas y se mete Stephen King