La Cámara de Representantes de USA se unió sin diferencias ideológicas para votar este martes a favor de censurar a la congresista musulmana Rashida Tlaib tras desatar una polémica en el recinto y en redes sociales por su postura sobre la actual guerra entre Hamás e Israel a la que califica de un “genocidio palestino”. La representante de Michigan también recordó el reciente crimen de odio en Estados Unidos contra un niño musulmán: el 14 de octubre fue asesinado de 26 puñaladas
CONTEXTO DE GUERRA
USA censuró a legisladora pro-Palestina y olvidó a Wadea Al-Fayou
La Cámara Baja de USA votó a favor de censurar a la parlamentaria musulmana Rashida Tlaib por hablar de un "genocidio en Gaza" y usar la frase "del río al mar". La misma rememoró el crimen de odio contra un niño árabe en Illinois
La demócrata Rashida Tlaib (Michigan), hija de inmigrantes palestinos, fue acusada por sus pares de "promover narrativas falsas" sobre el conflicto Israel-Hamas luego de sus declaraciones dentro de la Cámara y utilizar la frase palestina "del río al mar" en un video que difundió en redes.
"Soy el único palestino-estadounidense que está en el Congreso... y mi perspectiva es necesaria aquí ahora más que nunca", afirmó Tlaib en la acalorada discusión en el recinto, previo a la votación. "No seré silenciada y no dejaré que distorsionen mis palabras", lanzó.
En una votación de 234 frente a 188 a última hora del martes, la Cámara aprobó la resolución de censura presentada por el congresista Richard McCormick (republicano de Georgia): a lo que se le unieron 22 demócratas que inicialmente habían ayudado a Tlaib a derrotar la moción de censura de la semana pasada.
Pero esta última semana, la retórica de tal congresista a favor de los derechos humanos en Gaza y con críticas al Estado judío, se incrementó con creces. Ello desencadenó la actual censura con el apoyo de parte de su bancada demócrata, que está a un paso debajo de la expulsión de la Cámara.
La parlamentaria demócrata había difundido un video, el del escándalo, que incluía crudas imágenes de niños heridos y demás civiles por los actuales bombardeos en Gaza, y de marchas yankees autoconvocadas a favor del pueblo palestino.
Tal video culmina con una tanda de placas negras que hablan del apoyo de Biden a Israel como un claro respaldo al “genocidio de los palestinos”, y que urge un alto al fuego o “no cuenten” con sus votos para el candidato demócrata de cara al 2024.
El video también incluyo a una multitud coreando “del río al mar, Palestina será libre”, frase icónica de la lucha territorial de tal etnia que a menudo se malinterpreta como un slogan antisemita.
“Del río al mar es un llamado a la libertad, los derechos humanos y la coexistencia pacífica, no a la muerte, la destrucción o el odio. Mi trabajo y defensa siempre se centran en la justicia y la dignidad para todas las personas, sin importar su fe o su origen étnico”, respondió Tlaib en redes tras acusaciones.
Lo cierto es que Rashida Tlaib no realizó ningún tipo de comentario antisemita y sólo ha condenado al gobierno de Likud/Benjamin Netanyahu por su autoritarismo antidemocrático (tal como lo evidencia su reforma judicial propuesta) y por el actual castigo colectivo a Gaza en forma de guerra y bloqueo total.
Rashida Tlaib ratificó este martes que la actual administración de Estados Unidos no reconoce que más de “10.000 palestinos han sido asesinados” y que las FDI usan bombas fósforos que son consideradas un crimen de guerra.
"Permítanme ser clara: mis críticas siempre han sido hacia el gobierno israelí y las acciones de Netanyahu. Es importante separar a personas y gobiernos; ningún gobierno está más allá de la crítica", enfatizó la parlamentaria y fue contundente:
En tal discurso, la representante palestina-estadounidense además rememoró el reciente crimen de odio contra un niño musulmán de 6 años que vivía en Illinois, que sucedió el pasado 14 de septiembre, a días del ataque terrorista de Hamás a Israel.
"No puedo creer que tenga que decir esto, pero el pueblo palestino no es desechable", agregó y después de una larga pausa en la que contuvo las lágrimas añadió: "Somos seres humanos como cualquier otra persona".
La parlamentaria estadounidense-palestina se quebró al sostener una foto de su abuela, que vive en la Cisjordania ocupada, mientras otra legisladora que profesa el Islam, Ilhan Omar (D-Minn.), y la acompañó hasta el atril del recinto la contuvo en todo su relato. Tlaib dijo que su "Sity", como todos los palestinos, "sólo quiere vivir su vida con la libertad y la dignidad humana que todos merecemos".
Tlaib fue más allá de la solidaridad entre compatriotas y explicó que hay muchos judíos sobrevivientes de la masacre de Hamás, que piden un alto al fuego o los que condenan al Sionismo y sus crímenes atroces.
"Hablar para salvar vidas, sin importar la fe o el origen étnico, no debería ser controvertido en esta cámara…Los gritos de los niños palestinos e israelíes no me suenan diferentes. Lo que no entiendo es por qué los gritos de los palestinos suenan diferentes para todos ustedes. No podemos perder nuestra humanidad compartida", concluyó.
No es un dato menor que el representante Jamie B. Raskin (demócrata, Md.) defendió el derecho de Tlaib a la libertad de expresión, mientras que de la bancada republicana los congresistas Ken Buck, de Colorado, y Thomas Massie, de Kentucky, criticaron el actual abuso con la censura.
Cabe destacar que el congresista Brad Schneider, de Illinois, fue el único demócrata que votó en contra de la moción pese a que lideró una declaración conjunta que criticaba el uso de de la frase “del río al mar”.
Y la representante conservadora por Georgia, Marjorie Taylor Greene, que presentó otra resolución de censura el lunes soltó que Tlaib había “incitado a una ocupación ilegal” del Capitolio el 18 de octubre, en alusión a la participación de la representante palestina-yankee en la protesta en las inmediaciones del Congreso para exigir un alto al fuego en Gaza.
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