Mastodon está dando bastante de qué hablar y su enorme crecimiento es producto del manejo de Twitter que está llevando a cabo el magnate Elon Musk. El panorama en las redes está en un proceso de cambio. Quizás sea pronto para aventurar que internet retrocedió —o avanzó— algunos pasos, sin embargo, que Mastodon, una red social fuera del ojo público hasta hace nada, adquiera miles de seguidores por día es una alerta.
Los desertores de Twitter alegan en quejas a que la derecha política, el all right, está creciendo a pasos grandes en la plataforma y que Musk le está echando leña al fuego lejos de calmar los nuevos aires.
De hecho, supuestamente Musk publicó un tuit burlándose de Mastodon e intercambiando el título.
Por si el párrafo anterior no fue esclarecedor, acá van dos ejemplos de por qué la derecha política gana terreno en Twitter: Primero, el regreso de Donald Trump a Twitter que llegará en semanas. Luego, el pasado siete de noviembre, Elon Musk incitó a sus catorce millones de seguidores a votar por el partido republicano —y en pleno clima electoral—.
En este sentido, quienes abandonan al “pajarito azul” lo hacen con un sentimiento antisistema, antirrepublicano, y por supuesto, lejos de toda intención de caer víctimas de ideas empresariales, como también lo fue el precio por pagar la verificación azul estimada en 8 dólares.
Y en este panorama apocalíptico entró Mastodon.
¿Qué tiene Mastodon que Twitter no?
Mastodon, a diferencia de Twitter, es una red de código abierto. Esto significa que el código fuente original está disponible para todos y puede cambiarse en cualquier momento. Cualquier persona puede acceder a él en las 24 horas del día. De esta manera, pueden corregirse errores, agregar funciones, traducir la interfaz a nuevos idiomas. Las posibilidades son infinitas.
Twitter funciona como un servidor único. Uno, como usuario, se crea una cuenta y puede interactuar con todo el mundo. En cambio, en Mastodon hay distintos servidores a los que uno puede unirse e interactuar con las temáticas de preferencia. Si a uno le gustan los libros de terror, entonces encontrara una comunidad amante de la literatura de pesadilla, lo mismo si uno es fanático del futbol o prefiere temas políticos.
Tampoco todo lo que brilla es oro. La verdad es que Mastodon presenta una interfaz bastante básica y hasta torpe. Es fácil entenderla, pero es aburrida utilizarla. Twitter, muy a su favor, juega constantemente con cada una de sus herramientas y hace de las tendencias un punto esencial.
Con semejantes diferencias es obvio que Twitter no tiene rival comparable. Si Mastodon es David, entonces Twitter es Goliat, pero diez veces más grande y con una armadura de acero impenetrable.
Más allá de todo, Mastodon crece y mucho.
Al respecto de la caída de servidores que tuvo Mastodon, porque sí, con tantas personas exiliándose de Twitter, Mastadon creció de sobremanera, pasó de 180 usuarios a 8000 en menos de 24 horas, su fundador Eugene Rochko dijo lo siguiente:
Queda por ver cuál será el siguiente movimiento de esta nueva rivalidad que recién acaba de comenzar, Además, sobre el ejemplo de David y Goliat, no hay que olvidar que el victorioso resulto David.















