EXCLUSIVO 24

DEL BREXIT AL NORD STREAM-2

Los deseos del "imperio" (o tapar el sol con la mano...)

"La Oficina Federal de Navegación Marítima e Hidrografía de Alemania aprobó el tendido de la tubería para completar el Nord Stream 2 en un tramo de 16,5 kilómetros durante los meses de invierno", dice el comunicado del Gobierno alemán. Donald Trump no podrá detener lo que está en marcha y la inauguración del ducto sólo exhibirá la impotencia de las sanciones de USA. Peter Beyer, coordinador transatlántico del gobierno alemán, le dijo a la radio pública Deutschlandfunk que las sanciones van a "retrasar la finalización de Nord Stream 2, en el Báltico, pero espero que el proyecto esté terminado en la segunda mitad de 2020". Se precisó que el organismo aprobó una solicitud presentada por la compañía Nord Stream 2 AG el 23/09. El obstáculo en realizar los trabajos durante el dicho periodo fue la invernada de aves acuáticas en la costa de Alemania pero "después de un estudio exhaustivo el organismo no encontró consecuencias significativas que podría tener el tendido de tuberías", se agregó. También que el "efecto negativo será muy limitado debido a la longitud del tramo limitada y la duración del trabajo".

Esta es una nota donde ustedes no encontrarán cifras. Basta con ir a buscarlas en internet, que es público y gratuito. Y objetivo.

La guerra comercial que va y viene entre Washington y Beijing tiene un costado casi silente pero no menos ominoso. Se trata de la guerra de sanciones que los Estados Unidos siguen descargando contra Rusia.

Al principio, eran medidas destinadas a defender la democracia en… Crimea. Había que detener el intervencionismo del Kremlin en una península del Mar Negro, secularmente rusa. Nada importó que en el referéndum de 2014 en Crimea millón y medio de electores (el 97% del padrón) se pronunciara abrumadoramente por la reunificación con Rusia, de la que el entonces líder soviético Nikita Jruschov la separó en 1956 para “regalársela” a Ucrania.

Pequeño entreacto: el rubicundo Boris Johnson, primer ministro de la Gran Bretaña del Brexit, acaba de reivindicar la usurpación de Malvinas basándose en que los 3.398 kelpers también aprobaron en un referéndum su status.

El mismo mecanismo utilizado en Crimea. Sólo que Crimea ha sido parte del imperio ruso desde el siglo XVII, entre Crimea y Rusia no hay 12.755 km de distancia, con un océano de por medio, sino el estrecho de Kerch, que separa el Mar de Azov del Mar Negro y que ahora está cruzado por un puente de 19 kilómetros, en el que Vladimir Putin inauguró el tendido ferroviario, como hace un par de años inauguró el automotriz.

Las sanciones contra Rusia repercutieron con fuerza en la economía de ese país, pero también en las economías europeas, con una gran vinculación y dependencia estratégica de la energía rusa. Poco tiempo tardaron los principales miembros de la Unión Europea en reconstituir sus lazos económicos con Rusia. La impotencia de Washington en imponer su dictado económico hizo también explotar la estructura político-militar de la alianza más belicista e inútil de la actualidad: la OTAN.

A punto que el propio presidente francés, Emmanuel Macron definió su estado como “de muerte cerebral”.

El gas ruso, fundamental para las economías europeas, siempre ha llegado por ductos que atraviesan Ucrania. En los últimos tiempos, la diplomacia norteamericana “embarró la cancha” y desde hace algunos años ese tránsito presenta problemas debido a la inestabilidad política ucraniana.

Pero los intentos por imponer el GNL norteamericano en el mercado europeo tropezaron con los altos costos y la incertidumbre de los suministros. Sobre todo teniendo en cuenta la permanente afluencia del gas ruso contra la incierta permanencia del “shale” estadounidense.

Primero entre los yacimientos siberianos del norte y Europa Occidental se tendió el “Nord Stream-1” un hilo que transita el fondo del Mar Báltico para llegar hasta Alemania y de allí conectar con la red de ductos europeos. Ahora, está finalizando el tendido del “Nord Stream-2”, por la misma trayectoria. Esos casi 2.500 kilómetros de tubos proveerán a Europa de algo más de 110 billones de metros cúbicos de gas anualmente…

Al sur, donde la OTAN tiene a su incómodo miembro Turquía, también se han tendido los ductos. Tanto el “Torrente Azul” como el “Torrente Turco” transportarán a lo largo de algo más de 2.000 kilómetros bajo el Mar Negro, unos 50.000 millones de metros cúbicos de gas al año. Una parte de ese recorrido está previsto que llegue a Grecia, a punto de convertirse en “hub” del gas ruso para todo el sur europeo, Italia incluida (el ENI participa activamente en esta obra).

En el Lejano Oriente ruso, Rusia, Japón, China, Corea del Sur, Indonesia y Vietnam han conformado una sólida alianza para la producción de GNL en gigantescas plantas que se están terminando de construir en esa región.

La materia prima, obviamente, son los yacimientos rusos de Siberia Oriental y del Ártico, región a la que Rusia ha blindado y sólo permite su acceso a socios como China, Japón o Corea.

Los Estados Unidos tienen, en la práctica, vedado su ingreso…

Sin embargo, hoy hay otra enorme “amenaza” rusa: la expansión de las centrales atómicas provistas por el gigante estatal “RosAtom”.

El incuestionable liderazgo tecnológico ruso en la generación de energía eléctrica con átomos, le ha permitido a “RosAtom” ganar concursos y licitaciones para la construcción de centrales atómicas por todo el mundo. La alemana publicación “Die Welt” acaba de advertir en un artículo recientemente publicado que “Rusia cubre el mundo con una red de centrales eléctricas atómicas, la carcasa para el poder global del Kremlin”.

Rusia, que ocupa una posición dominante en el mercado atómico mundial, tiene encargos por 36 reactores nucleares para centrales en 12 países, por una suma superior a los US$ 133.000 millones.

Los expertos señalan las prevalencias de “RosAtom” sobre las ofertas de otros países: empresas sectoriales especializadas, todo tipo de servicio incluyendo la exportación de combustible y el desarme de los reactores una vez terminado su ciclo útil. A esto se le agregan la confiabilidad y los menores costos, así como el entrenamiento de operadores locales.

De tal modo que, en la actualidad, la “red de dominio ruso mundial” ya no es sólo la provisión de hidrocarburos, sino también la expansión de sus ofertas nucleares. En nuestro ámbito local, en momentos en que debemos encontrar las llaves para, como dice el presidente Fernández, “encender la economía”, las propuestas rusas pueden significar un sensible aporte a este cometido.

De inmediato luego de la asunción presidencial, Rusia desencadenó una “ofensiva diplomática y comercial” sobre el nuevo gobierno. Reuniones en diferentes ministerios y visitas a diversas provincias como, por ejemplo, Neuquén y Santa Fe, permiten visualizar las principales tendencias de esta ofensiva: en el sur, integración con petroleras argentinas para la explotación de yacimientos convencionales y de “shale”, así como off shore; también en el sur el tendido del transoceánico del sur, la línea ferroviaria que uniría Bahía Blanca con Añelo, la “capital” de Vaca Muerta, y su ulterior extensión hasta los puertos chilenos. 

En la Provincia de Buenos Aires y otras regiones, diversos emprendimientos energéticos tanto hidroeléctricos como termo y fotovoltáicos. A lo largo del Paraná, aporte al mejoramiento de la Hidrovía, provisión de embarcaciones para su tránsito y desarrollo de puertos que permitan, por ejemplo, la descarga anual de centenares de miles de toneladas de fertilizantes para nuestro complejo agrícola. Diversos emprendimientos mineros en la región del NOA, incluyendo la extracción y elaboración del litio, del que Rusia es uno de los principales reservorios mundiales.

En el plano federal, hay una antigua propuesta rusa de construir la V central nuclear en la Argentina. En el mismo plano comenzaron las negociaciones para la transferencia de biotecnología argentina a Rusia, donde se acaba de aprobar el programa de tecnología genética, es decir el levantamiento de la veda a los transgénicos, imperante hasta ahora en aquel país. 

En este sentido y por medio de la intermediación política y económica de Moscú, la Argentina se encuentra en inmejorables condiciones para integrar el selecto club de los países BRICS. Es un proceso complejo  y a largo plazo.

Pero nuestro país es un socio natural de los BRICS. Puede ingresar a un movimiento de “ida y vuelta” que potencie no sólo su exportación, como lo pide el nuevo gobierno, sino también su acople a un mundo multipolar, en crecimiento, consolidado, estructurado en atención a los nuevos desarrollos económicos y políticos, que va camino a reemplazar la anacrónica estructura imperial.

Nada nuevo en la historia de la Humanidad. 

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario