EXCLUSIVO 24

REFORMA PREVISIONAL

En horas más se sabrá si Alberto F. aprovecha cierta oportunidad que apareció

El presidente Alberto Fernández tiene la oportunidad de avanzar en algunas reformas muy importantes que no aparecían en su agenda inicial pero que diversos acontecimientos pueden impulsarlas, siempre que haya una decisión política al respecto. Las próximas horas serán decisivas y responderán el enigma.

Durante meses los simpatizantes de Mauricio Macri pronosticaron que Alberto Fernández sería un Presidente que

> emitiría dinero, facilitando una hiperinflación;
> declararía un 'default' de la deuda pública; y
> consultaría cada decisión con Cristina Fernández de Kirchner, la vicepresidenta de la Nación.

Al cumplirse 2 semanas de Alberto F., al frente del Ejecutivo Nacional hay que destacar que

> no hay camino visible hacia la hiperinflación y sí un compromiso explícito de no monetizar el déficit fiscal;
> el 'default' no es una opción y se han decidido un conjunto de medidas para impedirlo; y
> en la gestión de la economía nacional, CFK no ha incursionado, dejando todas las decisiones (aunque también el riesgo) en jurisdicción de Alberto F.

Por lo tanto, los simpatizantes de Macri han modificado sus expectativas, y ahora

> pronostican una recesión intensa,
> se esfuerzan por instalar que el "esfuerzo solidario" es tan sólo un "impuestazo", y
> afirman que se avanza hacia una colisión geopolítica con Donald Trump, presidente de USA.

En verdad, el gran desafío que tiene por delante Alberto F. es superar la crisis de empleo que dejó Macri: 1 de cada 4 habitantes del país sufre algún inconveniente laboral: desde inserciones laborales deficientes a una inestable retribución. 

Una mejora en la actividad económica permitiría movilizar la construcción, el comercio y algunos servicios. Pero la economía argentina necesita incorporar criterios federales sobre regulaciones y estatutos laborales y priorizar la formación de capital humano.

No se puede rotular el cambio necesario como "reforma laboral" porque el concepto es confrontativo con el sindicalismo. Así como el ajuste mutó en solidaridad, Alberto F. deberá encontrarle otra creatividad al capítulo del trabajo.

Sin embargo, es tan evidente que Alberto F. ha desconcertado a los agoreros con su apego al esfuerzo fiscal como lo es que resulta muy riesgoso exigir tanto sacrificio a los contribuyentes durante un plazo muy extenso. El shock es shock y si no se cumple esa premisa, todo se desvirtúa y se complica. 

Un superávit fiscal de 0,7 punto en 2020, equivalente al 25,3% de los intereses por deuda en moneda extranjera que deberían devengarse en el ejercicio, sólo será motivo de orgullo si el dinero puede asignarse con algún efecto multiplicador.

En los próximos 30 días Alberto F. debe obtener la bendición formal del Fondo Monetario Internacional, cuya misión técnica está desembarcando en Ciudad de Buenos Aires; y en paralelo avanzar en forma visible en una reestructuración de condiciones con los acreedores privados, con quienes ya hay diálogo cotidiano.

Previsional

Hay un capítulo del achique fiscal de Alberto F. que se encuentra en crisis con la idea de "esfuerzo solidario": el futuro índice de ajuste de las jubilaciones y pensiones, acerca del que abundan las especulaciones pero también la realidad de que el sistema previsional condiciona el gasto público corriente.

Sin embargo, el peronismo ha demostrado en su historia una flexibilidad discursiva increíble, y no le resultará difícil volver a intentarlo.

De todos modos, será un debate intenso la cuestión de los regímenes especiales del sistema previsional.

No sólo jueces y diplomáticos tienen regímenes especiales. También políticos, docentes, científicos, Luz y Fuerza, la empresa Río Turbio, fuerzas de seguridad.... 

Y en las provincias, los empleados públicos aportantes a las cajas no transferidas en la mayoría de los casos también gozan de reglas más beneficiosas que el régimen nacional general.

Por no afrontar el desafío antiguo del Poder Judicial, Alberto F. ha ingresado a un escenario complejo. No obstante es posible revisar los privilegios en días de grandes exigencias a casi todos,, siempre que exista una decisión política.

Al menos un 10% de casi 9 millones de jubilados y pensionados obtuvo su beneficio por un régimen especial.

El asunto es mucho más complejo. Según el Instituto para el Desarrollo Social Argentino, 2 de cada 3 jubilaciones y pensiones fueron otorgadas con normas diferentes al régimen general.

Sin embargo, no era una tarea prevista por el Presidente de la Nación, que lo anunció porque el macrismo obtuvo un significativo triunfo ante la opinión pública al instalar el reclamo de que sólo la clase media estaba, otra vez más, en ajuste.

Cabe preguntar cómo puede la Nación realizar una revisión profunda sin que las provincias también aborden una tarea similar.

En definitiva, si la revisión es parcial, y se limita a jueces y diplomáticos, será inequitativa e insuficiente.

No obstante, realizar un abordaje integral del sistema jubilatorio para integrar a la mayoría de los afiliados a un único régimen general, es un desafío intenso. Ahora bien, la oportunidad está servida si Alberto F. quiere seguir sorprendiendo a sus adversarios.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario