La rutina de la cama al escritorio y del escritorio al sillón puede ser una receta para el desastre. Atrás quedaron los días de moverse por la oficina, reunirse con colegas y de ir caminando al trabajo. En home office, las reuniones de Zoom se siguen una tras la otra y al finalizar la jornada te das cuenta que no te moviste del asiento en todo el día.
MOVIMIENTO
Cómo sobrevivir al home office en fin de año: 3 técnicas
Casi dos años de pandemia después, el home office se ha vuelto la normalidad, tal como el sedentarismo. Recuperá el movimiento y la atención con estos consejos.
Alrededor del 30% de las personas que hicieron ejercicio durante la pandemia lo hicieron a intensidades más bajas y también un 30% acortó la duración de sus entrenamientos.
Del lado opuesto, solo el 9% aumentó la intensidad y el 24% pasó más tiempo en movimiento.
Quizás sobrevivir se ha vuelto la principal ocupación. Quizá no tuviste acceso a tu gimnasio y no volviste en la reapertura. O quizás tus compañeros de entrenamiento no pudieron volver y disminuyó tu motivación.
Sin embargo, con un poco de creatividad y pensamiento flexible, puede convertir fácilmente las desventajas del home office en grandes ventajas.
Estas tres técnicas fitness pueden ayudarte a revertir el sedentarismo:
1- Revisar la definición de "equipo de gimnasio"
Es posible que la idea de equipamiento de gimnasio esté vinculada a juegos de pesas, máquinas de ejercicio, colchonetas, bancos, espejos altos y todo tipo de accesorios.
Pero las botellas de agua, las sillas, las mesadas de la cocina, las escaleras y cualquier otra cosa pueden reemplazar fácilmente las pesas, las barras y el equipamiento. Incluso el peso del propio cuerpo es extremadamente útil para romper el sedentarismo.
2- Trabajo y ejercicio combinados
El home office presenta la oportunidad de introducir entrenamientos a lo largo del día. Un método es incluir, como mínimo, dos bloques de 10 minutos que se complementarían con un momento de caminata u otros movimientos.
De hecho, ocupar el tiempo entre las videollamadas yendo al baño y con 10 minutos de ejercicio puede ayudar a no quedarse dormido en la próxima reunión.
En un primer bloque se puede incluir una sesión de calentamiento: un circuito con el objetivo de elevar la frecuencia cardíaca. Pueden ser movimientos suaves en el piso como el yoga, estiramiento, ejercicios con bandas elásticas, flexiones o sentadillas.
En la segunda parte, en otro momento del día, se puede completar el entrenamiento de cuerpo completo. La intención es hacer que sangre bombee, trabajando hacia el 60 o 70% de su frecuencia cardíaca máxima. Se pueden incluir mancuernas o sus reemplazos caseros, como botellas de agua, paquetes de alimentos o mochilas cargadas.
Además, se puede variar de un día al otro. Si el lunes se hacen sentadillas, el martes pueden ejercitarse los músculos superiores.
3- Buscar ese momento de sol
Es probable en jornadas de home office salir a la calle se haya vuelto menos frecuente o caiga al final de la lista de prioridades detrás de una agenda abarrotada.
No obstante, 17 minutos al aire libre por día pueden mejorar su salud. Correr, subir escaleras, caminar rápido o simplemente despejar la mente mientras da un paseo pueden aportar grandes cambios a la salud física y mental.
Un último consejo para lograr concretar estas tres técnicas y ponerle fin al sedentarismo está en la elección de la vestimenta: usar pantalones deportivos y tener una camisa de trabajo cerca para cambiarse fácilmente entre reuniones y sesiones de ejercicio.











