Pilates es un método de fitness que combina técnicas y aparatos, diseñado en la Primera Guerra Mundial como Contrología por el alemán Joseph Pilates para rehabilitar y fortalecer sin desgastar las articulaciones, pero se reveló que no hay uno solo, ya que están el método original y versiones modernas y agresivas, cuya verdadera diferencia es en la meta de longevidad.
Kathy Corey, instructora de la primera hora
Atención gente: El Pilates "divertido" que se popularizó no favorece la longevidad
La guardiana del Pilates tradicional emprendió una cruzada contra las versiones modernas y agresivas del método, que no tienen a la longevidad en primer plano.
El legado del ingeniero que fuera boxeador no se limita a una serie de ejercicios. Perduró su visión: moverse con conciencia, entrenar el cuerpo como una unidad integrada y construir salud desde la conexión interna.
Si alguien conoce a fondo la exégesis de Pilates es la norteamericana Kathy Corey, hoy con 79 años, una ex bailarina de ballet que fue discípula de los maestros que acompañaban al inventor de este sistema de entrenamiento y lleva 47 años enseñando. E insiste en que no es necesario sufrir para progresar.
Y que en todo caso, la "quemazón" de los músculos debe venir de la perfecta ejecución, no del agotamiento sistémico.
Al respetar el repertorio original -aduce-, permitimos que el cuerpo se equilibre. Los músculos cortos se estiran y los débiles se fortalecen. Es arquitectura corporal en estado puro.
Pilates diseñó los equipos para ayudar al cuerpo
El ejercicio más difícil no es en el reformer, está en el suelo. El reto es estar presente. Joseph Pilates diseñó todo el equipamiento restante para ayudar al cuerpo, para entrenarlo, y que así pudieras ejecutar correctamente el trabajo.
Desafortunadamente, esa filosofía se ha perdido, y la gente simplemente hace muchos de los ejercicios de suelo sin prestar atención a la conexión.
Remarca que, a lo largo de las décadas, el método ha demostrado ser versátil, accesible y eficaz, tanto para mejorar el rendimiento como para sanar o simplemente habitar mejor el cuerpo que tenemos. "Es un seguro de vida para tu columna vertebral", sentencia.
¿Por qué deberías elegir el Pilates clásico frente a las versiones modernas y agresivas?, desafía. La respuesta de Corey es la longevidad. Explica que el método original fue diseñado para rehabilitar y fortalecer sin desgastar las articulaciones.
En ese sentido, preconiza ir hacia un cuerpo que no solo parezca fuerte, sino que sea funcional y libre de dolor hasta los 90 años.
Una coreografía de salud
Es así como viaja por el mundo recordando que el Pilates es un sistema, no una lista de ejercicios aleatorios. Que cada sesión debe ser una coreografía de salud. Se propuso educar a la nueva generación de instructores para que no dejen morir la ciencia de Joseph Pilates.
Trabajó con los "Elders", los maestros que entrenaron con el propio Joseph, lo que la convierte en una de las pocas voces con autoridad total para hablar del método puro.
Como directora de comunicación del Instituto para el Método Pilates, cuyo consejo asesor lo formaban quienes habían aprendido directamente de Joseph Pilates, su trabajo era entrevistarlos, conocer su historia, su trayectoria, lo que cada uno había aportado en los cuarenta o cincuenta años que llevaban con el método.
De ese modo, se propuso salir a aggiornar a profesores que están enseñando en todo el mundo y que ni siquiera saben que hubo un hombre que lo inventó.
"No es sólo un nombre, como puede ser CrossFit, es un apellido. Pilates nació en Mönchengladbach, Alemania", destaca.
"Lo que se hace en esas clases de reformer con música alta no es Pilates", pontifica.
El genio era la precisión
La subleva la obsesión por crear variaciones "divertidas" o extremadamente difíciles, porque afirma que está matando la eficacia del método. Resalta que el genio de Joseph Pilates residía en la precisión. Cada movimiento tiene un porqué anatómico. Y que cuando se añaden elementos innecesarios, se rompe la cadena de beneficios que el ejercicio original pretendía lograr.
"No están haciendo Pilates, están haciendo ejercicios en una máquina", diferencia.
Pero esa ola de popularización del método se está aplacando y, al parecer, la tendencia "Back to Basics" vuelve a ganar fuerza.
Después de años de modas pasajeras, los deportistas de élite están volviendo al Pilates de Kathy Corey para mejorar su rendimiento y evitar lesiones.
Se estusiasma: "Honran las raíces, honran al hombre y al trabajo que nos dejó. Lo vemos en los deportistas, sobre todo en los Juegos Olímpicos. ¿Por qué esa actuación fue extraordinaria si es la misma rutina de siempre? Cuando le preguntas al atleta, responde: ´Estaba en la zona, con foco total´. Para mí, eso es exactamente lo que describía Pilates: una coordinación tan profunda que todo sucede casi sin esfuerzo".
Si es lo suficientemente bueno para un atleta olímpico, es de imaginar lo que puede hacer una sufrida espalda.
Spine Corrector
La herramienta llamada Spine Corrector, precisamente, nació para corregir la postura encorvada de quienes regresaban de la guerra. Fue diseñada por Joseph y Clara Pilates en la década de 1930.
En una charla entre Laura Cabral y la maestra Kathy Corey, publicada en Facebook, enumeraron los beneficios biomecánicos, que son directos:
• Restaurar la alineación, movilidad y estabilidad espinal.
• Abrir el pecho y la columna para devolver al cuerpo su postura natural.
"Ningún otro programa trabaja la columna con tal profundidad. Dominar su uso es dominar la reeducación postural", sostiene Kathy Corey.
Cuenta que en 1967, Pilates escribió en Sports Illustrated que los hombres iban por la calle encorvados. "Y eso era en los ´70. Ahora estamos peor. El método trabaja la columna: su alineación, su movilidad, su estabilidad... más que cualquier otro programa de ejercicio".
Agrega que en los años ´30 había inventado el corrector de columna, un aparato diseñado específicamente para abrir el pecho, liberar la columna y recuperar la postura. Era una parte esencial del método.







