Rosario Central no quiere dar a perder una batalla judicial que tuvo que enfrentar, de manera totalmente inesperada, desde la fecha 1 de la Copa Libertadores. Se trata de la sanción disciplinaria que le estableció la CONMEBOL a partir del incidente con el futbolista de Peñarol.
COPA LIBERTADORES
Rosario Central apeló la sanción judicial que le impuso CONMEBOL y pide "tratamiento urgente"
CONMEBOL había dispuesto que Rosario Central jugara a puertas cerradas por el incidente con un futbolista de Peñarol en la 1era fecha de la Copa Libertadores.
A principios de abril, el Canalla hizo si debut en el certamen continental en el Gigante de Arroyito frente al elenco uruguayo. Desde horas antes del partido hubo enfrentamientos entre ambas hinchadas dentro del estadio, que pusieron en duda la disputa del cotejo. Sin embargo, eso no fue lo único: durante el pasaje del encuentro, el futbolista Maximiliano Olivera, de Peñarol, fue agredido desde la tribuna local con un piedrazo.
La agresión le causó un sangrado en el rostro, y el partido, que finalmente ganó Central por 1 a 0, estuvo varios minutos pausado. A partir del incidente, CONMEBOL le aplicó una sanción judicial al conjunto rosarino, que le implicaba jugar a puertas cerradas en el encuentro de mañana vs. Atlético Mineiro.
Ante esto, la institución santafecina publicó un comunicado en el que informa que decidió apelar el fallo de la Justicia. "Nuestra institución decidió solicitar los fundamentos del fallo emitido por la Comisión Disciplinaria de la Confederación Sudamericana de Fútbol, con la intención de presentar recurso de apelación al mismo".
Además, explicó: "Los fundamentos fueron enviados por Conmebol en la tarde noche del martes 30 de abril. Y este miércoles 1° de mayo, pasado el mediodía, el Club presentó la apelación del fallo solicitando se dé tratamiento urgente".
Quién arrojó la piedra contra el futbolista de Peñarol y qué determinó la Justicia
La institución de Rosario Central ya ha identificado al agresor, que fue dado a conocer como Cristian P., y fue imputado por la Justicia por "lesiones leves dolosas agravadas". Al acusado, socio del Canalla y de 51 años, le cabe además el derecho de admisión por dos años para todos los espectáculos deportivos que se celebren en la República Argentina.














