“Pies para qué los quiero si tengo alas para volar”
13/07, QUE NO TE OLVIDEN
Frida Kahlo, In Memorian a los pies inmóviles de mi hija
Frida Kahlo, una epopeya de resiliencia, y el recuerdo de Daniela, hija de la autora de la efeméride.
Frida Kahlo, (Coyoacán, México, 1907-1954).
Roland Barthes -nacido un 25 de marzo de 1915 en Cherburgo y muerto en 1980 en París- fue un escritor, filósofo, ensayista y semiólogo francés, quien dentro de una prolífera obra como ensayista, redactó un texto teórico titulado 'La muerte del autor', en el cual explica que el acto de escribir se reforma; así, un escrito es una reconstrucción, un reescrito, y es por ello que el autor desaparece o metafóricamente muere; plantea que para dar existencia al lector, la voz del autor debe desaparecer.
Esta teoría, traspolada a los años 2014-2020, se cumplió el día en que a mi hija se le paralizó el cuerpo producto de la Porfiria, momento en el que pudimos recordar la frase que encabeza esta efeméride…
Es verdad, las alas de los pies inmóviles de Frida se le pegaron a Daniela mediante la evocación de su frase; hoy, patrimonio histórico.
Bio, que es vida
El 6 de julio de 1907 nació en Coyoacán una de las artistas plásticas más famosas del mundo, un corazón comenzó a latir en México y halló arraigo en su latitud: Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón.
Frida, una de las cuatro hijas de padre judío-húngaro y de madre de ascendencia autóctona, sobrevivió al brote de Poliomielitis, que azotara el mundo por tres generaciones. Ella pasó muchos años en rehabilitación dolorosa y en recuperación tardía.
Pero aquello no sería el bautismo de fuego para la resiliencia de la artista; al cumplir 18 años sufrió graves heridas en un accidente de ómnibus lo cual la postró en cama alrededor de un año.
El saldo del accidente había sido negativo: Frida debió recuperarse de fracturas en su columna vertebral, hombros y costillas, añadiéndosele al cuadro politraumático una pelvis astillada y daños en el pie.
Le tocó someterse a más de 30 operaciones a lo largo de su vida y durante su convalecencia empezó a pintar –al igual que Daniela, mi hija, en la Clínica Adventista Belgrano, cuyo sector de la UCI se llenó de la paleta más amplia de colores, una vez que logró mover la mano y reeducarla para escribir…
Las pinturas de Frida principalmente eran autorretratos y naturalezas muertas; deliberadamente ingenuas y llenas de colores y formas inspiradas en arte folklórico mexicano, dicen los que saben.
Cuando Frida cumplió 22 años se casó con el muralista mexicano Diego Rivera, una veintena de años mayor que ella. Fue una relación tormentosa y apasionada, cuenta la historia; soportó infidelidades, la presión de sus carreras, el divorcio y finalmente, una segunda boda, con el mismo Diego Rivera.
Pronto salieron a la luz episodios lésbicos de Frida así como su magra salud y su incapacidad de tener hijos.
La historia del arte narra el arte de su sobrevivencia:
La visión, la misión y el legado
La artista supo ver la vida y el mundo de forma singular y plasmarlo en obras atemporales que siguen siendo reconocidas, generación tras generación. Su obra relata, es una especie de catarsis de su propio sufrimiento. Acaso por ello sus autorretratos son famosos en el mundo por la crudeza con la que comunican cada una de sus penurias y rechazos.
Kahlo es autora de 150 obras poco convencionales que la convirtieron en un ícono pop de la cultura mexicana.
Durante 2020, en la pandemia que obligó a cierres muy amplios de la actividad en diversas latitudes, Frida Kahlo fue la artista más buscada en Internet después de Leonardo Da Vinci, y por delante de Vicent Van Gogh, Pablo Picasso y Banksy.
Su legado en 12 máximas:
El arte del dolor
Durante el proceso de dolor, que referimos, Frida pidió un caballete especial para pintar desde la cama. Además, utilizó el recurso del espejo para verse a sí misma y crear sus espectaculares autorretratos.
Durante este período Kahlo aseguró:
Daniela, mi hija, antes de dormirse en Chacarita, coincidía con Kahlo cuando me decía:
¡Frida, tarea cumplida!










