Las precipitaciones de las últimas horas trajeron un respiro para la soja y los productores agropecuarios de la región núcleo, con acumulados que superaron los 80 milímetros en algunas zonas y que, en ciertos casos, alcanzaron los 100 milímetros. Estos registros, superiores a las previsiones iniciales, fueron especialmente significativos en el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
RESPIRA EL GOBIERNO
Soja y una lluvia que trae más que alivio (para todos)
Las precipitaciones de las últimas horas trajeron un respiro para la soja y los productores agropecuarios de la región núcleo.
Baradero, con 80 milímetros, y Pergamino, con 66, figuran entre las localidades más beneficiadas por las lluvias, mientras que en Laboulaye se reportaron 70 milímetros.
No obstante, en el cuadrante noroeste de la región núcleo los acumulados fueron inferiores, manteniendo la preocupación en ciertos sectores.
Las lluvias
Cristian Russo, jefe de Estimaciones Agrícolas de la BCR, destacó que estas lluvias llegaron en un momento crítico para la soja, especialmente la de segunda, que ya evidenciaba pérdidas significativas debido a la combinación de una ola de calor extrema y la falta de humedad en los suelos.
Si bien este aporte hídrico es un alivio para los cultivos, la incertidumbre persiste, ya que la recuperación total dependerá de nuevas lluvias en la próxima semana.
Los especialistas explicaron que la intensidad del fenómeno se debe al contraste térmico entre las temperaturas extremas registradas en días previos—con picos de hasta 41°C—y el ingreso repentino de un frente frío que provocó un brusco descenso de más de 20°C en pocas horas.
Aunque el alivio es evidente, el desafío sigue siendo garantizar nuevas lluvias que permitan sostener la producción y evitar pérdidas mayores en un contexto climático adverso.
Un respiro también para el Gobierno
Las precipitaciones en la región núcleo llegaron en el momento justo y representan una bocanada de oxígeno para el Gobierno, que navega un escenario económico complejo con el agro como actor clave. La mejora en la disponibilidad de agua podría atenuar el impacto de la sequía sobre la producción de soja, un cultivo estratégico tanto por su aporte a la balanza comercial como por su incidencia en la recaudación fiscal.
La sostenibilidad de la cosecha es un factor determinante para las cuentas públicas, en un contexto donde el Ejecutivo busca fortalecer los ingresos sin resignar su programa de ajuste. Las retenciones al complejo sojero son una fuente clave de recursos, y cualquier merma en la producción golpea directamente las arcas del Estado.
Más contenido de Urgente24
Argentina deja la OMS: Advierten por "consecuencias sanitarias"
El informe que incomoda a Karina Milei: ¿Tomó la decisión correcta?
Expropiación de YPF: Burford insiste para que le den chats de Luis y Santiago Caputo
El desgarrador descargo de Jorge Rial tras la detención de su hija: Qué hará con su nieto













