Tras un 2024 complejos en términos epidemiológicos, el maíz encaró la temporada de verano con una fuerte merma de la presencia de la chicharrita, el insecto que sacudió los rendimientos el año pasado. Al respecto, el último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis dio cuenta de dicha retracción.
PLAGA
El maíz quiere olvidar el 2024: Cómo viene la chicharrita
El cultivo tuvo un año difícil por la presencia de la plaga de insectos que transmite el spiroplasma. El horizonte para la nueva temporada.
Cabe recordar que dicho insecto se alimenta del maíz y provoca no solo la destrucción del cultivo, sino también la enfermedad conocida como achaparramiento mediante la bacteria spiroplasma. Es decir, un combo letal para las expectativas de los productores en las distintas áreas de influencia.
En ese orden, el mencionado informe reveló que en diciembre se contrajo la presencia de chicharrita a nivel general. La ausencia se marcó en más del 97% del área analizada, que incluyó a más de 400 localidades del centro norte y sur de la región maicera donde se colocaron trampas para monitorear la presencia efectiva del insecto.
Mientras tanto, en los lugares donde sí se capturaron ejemplares, la presencia sería muy baja al igual que el riesgo de un crecimiento. Así, el control de la plaga estaría al alcance de los productores que se vieron beneficiados por las condiciones climáticas que impidieron el avance de la chicharrita.
Cómo viene el maíz
La temporada 24/25 comenzó con buenos números de siembra, superando la intención proyectada en meses previos. Se tratan de más de 6.5 millones de hectáreas cultivadas, que representan en torno a 300.000 más de lo esperado.
No obstante, la campaña 24/25 sería menor que la inmediatamente anterior en términos de superficie. Todo ello acompañado por una expectativa climática con una tendencia levemente negativa en términos de precipitaciones para el área productiva.
A nivel global, el cultivo experimentó una baja de precio durante el último año generando pérdidas en la industria agropecuaria local. Sin embargo, a partir de agosto pasado se generó un lento y progresivo repunte de la cotización de la tonelada.















