El ministro de Economía, Martín Guzmán, quien ya está trabajando en la elaboración del Presupuesto 2022, intenta recrear las expectativas.
TRAS EXPOSICIÓN DE GUZMÁN
Alberto F. partió el frente económico: Ahora, empresarios desconfían de economistas y consultoras
El encuentro con empresarios en el Museo del Bicentenario fue muy importante para el oficialismo porque logró recrear un clima que contrarreste el pesimismo planteado por economistas y consultoras desde el REM del Banco Central, que indica un piso de 50% de inflación anual y dificultad para lograr una recuperación del salario del 4% real.
Sus entrevistas en los distintos canales de TV -oficialistas y opositores- y universidades públicas del Interior del país, marcan un duro enfrentamiento contra lo que pronostican economistas y consultoras que conforman el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que desde que salió el Presupuesto 2021, no hicieron más que destrozarlo.
Hay 3 puntos importantes para destacar:
1. Guzmán tiene un grave problema político interna en la coalición de Gobierno, empezando por la falta de liderazgo del propio presidente Alberto Fernández.
2. La Casa Rosada tuvo que dar un golpe de timón a su relato porque, así como están las cosas, el acuerdo con el FMI no sale. Por eso, Guzmán trabaja en el programa económico plurianual, diseñando por estas semanas el Presupuesto 2022.
3. El REM nunca la pega y está tan pintado como el presupuesto.
Entonces, todo es un "vamos viendo".
Ahora bien, como señal política, la reunión con sindicalistas, industriales y la Mesa de Enlace durante esta semana fue muy importante en términos políticos porque la Casa Rosada logró alinear su nuevo discurso junto con las inquietudes que tiene el sector privado.
De esta manera, economistas y consultoras que pronostican el peor de los mundos están sufriendo por estas horas una importante erosión en su credibilidad.
Luego se verá si realmente se cumplirá lo que sostiene hoy la Casa Rosada o las consultoras, pero está claro que empezó la guerra.
Luego de la reunión en el Museo del Bicentenario, varios representantes del sector industrial salieron a dar su impresión.
Al aire de Radio Con Vos estuvo el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, quien se mostró conforme por la convocatoria: "Fue una congruencia con respecto a una persona que tiene cualidades académicas, de formación y mucho respeto por el auditorio, y que ha mostrado una serie de datos (yo no soy economista) que orientaron.
Primero, acá no hay un culpable. Acá hay un problema inflacionario y él mostró un cuadro desde los '70 en adelante. Digo esto porque hay muchos periodistas que hablan de los 4 años que pasaron. Vamos a ser sinceros: en los 4 años que pasaron o en los 8 o en los 10 o en los 12 a la inflación no la arreglamos. Bajó pero no arreglamos el problema.
A él lo vi con una mirada sobre qué hacer y cómo hacer. Él nos dijo que hay que crear una base de credibilidad, que es el presupuesto y a ese presupuesto lo vamos a cumplir.
Segundo, dijo: 'sector público con privado'. Nosotros creemos que el sector privado tiene un rol importantísimo pero no solo en la reactivación sino en el crecimiento luego de 10 años de estancamiento. Y él señaló eso con indicadores. Entonces, creo que en ese sentido fue espontáneo".
Consultado por el aplauso que recibió Guzmán, el presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (CEPAL), detalló: "Yo diría que el aplauso fue respetuoso en función de una presentación que se consideró seria y que abre una expectativa y una posibilidad de trabajo en conjunto, y no de persecución.
Nos fuimos con la idea de que hay cierta coincidencia entre lo que el ministro dijo y lo que nosotros pensamos.
Hay que tener una actitud de credibilidad y el ministro debe llevar al Gobierno a actos de convicción respecto a esto. Primero, necesitábamos certidumbre y acá la hubo. Segundo, hay que tener confianza. Eso se va creando. Tercero, hay que tener concordancia y eso se crea con acuerdo. Nadie quiere un país en el que la gente no consuma.
Me parece que nosotros queremos creer y, en ese contexto, creo que lo que escuchamos ayer es un paso muy importante. Ojalá se concrete".
En tanto, el presidente de la metalúrgica Aluar, Javier Madanes Quintanilla, salió a defender al ministro Guzmán.
En diálogo para Radio Continental, el empresario dijo: "Independientemente de si los lineamientos que propuso Martín Guzmán convencieron a unos u otros, expuso las cosas con mucha calma, de una manera muy profesional y un estilo bastante diferente a otro tipo de presentación que uno ha visto en la cartera económica”.
Consultado sobre la intención del Gobierno de que los salarios le ganen a la inflación un 4%, mencionó que “es un desafío difícil pero posible”. “Si nosotros logramos recuperar una parte de la improductividad e ineficiencia que se han generado en el 2020 por la crisis sanitaria, pero que también viene de arrastre, no veo que sea una meta imposible”, concluyó.
También se le pidió su impresión sobre el aplauso. Sobre esto dijo que "no fue un aplauso chupamedias, sino un aplauso cálido”.
Iván Szczech, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), fue entrevistado por Antonio Laje al aire de América TV, y allí comentó que "fue una reunión muy técnica sobre cuál es la idea y adónde queremos ir. Eso genera confianza".
"Lo aplaudimos a Guzmán por el desarrollo de su exposición: cómo de alguna manera fundamentó su lógica de ir a una inflación del 29%, que la ley de Presupuesto sea el norte y que no nos dejemos llevar por opiniones de analistas económicos que, también lo fundamentó, dijeron en otros oportunidades que la inflación iba a ser mucho más baja y eso no pasó. Ahora resulta que apuntan a un 29% y le dicen que no, que va a ser del 50%. Entonces, nos dijo: 'miren, nosotros tenemos este camino. Nada rimbombante, nada espectacular sino paso a paso", filtró.
Szczech también dijo que el economista despejó dudas sobre "reducción del déficit fiscal, estabilidad monetaria, reducción de la brecha, que pasó del 130% al 70%".
"Yo no sé si es creíble lo que él plantea. Sí te puedo decir que es una obligación que tenemos: tener una macroeconomía equilibrada, sana para lograr inversiones y que la inflación sea menor, que los salarios se recuperen, que tengamos acceso a la vivienda", enumeró.
"Quieras o no quieras, él ha logrado tranquilizar la economía", cerró.
Ahora bien, es cierto que la inflación del 4% en enero 2021 no ayuda en nada a creer en todas las proyecciones del ministro. Economistas anualizan el dato y alertan por una inflación del 50%, merodeando el 60%. Es cierto también que no se puede anualizar el dato de un solo mes, que generalmente es alto en términos inflacionarios por una cuestión estacional.










