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Amia (parte 9): Los móviles del atentado

Posibles motivos del atentado investigado. Llegamos a esta altura del decisorio habiendo analizado las principales probanzas reunidas sobre el atentado a la A.M.I.A./D.A.I.A. Queda entonces preguntarnos cuáles pueden haber sido los motivos puntuales para la realización del atentado, y, subsiguiente y quizás paralelamente, el porqué de la elección de la Argentina como lugar para llevar a cabo el acto terrorista en cuestión.

"...solo el hacer la pregunta, ¿es un acto particular de terrorismo que se explica por influencias internas o externas? Requiere considerar la posibilidad de que no se desencadenó por un solo factor, sino por un número de factores combinados. Esto permite complejidad y sirve como un antídoto contra estereotipos no precisos e inferencias inválidas..." (de Charles Kegley Jr., "International terrorism: characteristics, causes, controls", Londres: Macmillian 1990, pág. 98, según cita de Magnus Ranstorp a fs. 3736vta., Legajo nro. 263). En primer lugar, cabe destacar que el conflicto árabe-israelí para la época de los hechos se encontraba en una especial situación debido a los acuerdos de paz alcanzados y los que se estaban gestando. Esto generó que sectores claramente opuestos a toda concesión y acuerdo con el estado israelí demostrasen su oposición. Y una de las maneras en que lo hacían era mediante la realización de acciones terroristas, con lo cual buscaban desestabilizar el proceso de paz [1]- [2]. En la presente ya se ha reseñado el rol jugado, en este sentido, por miembros radicalizados del régimen iraní y de organizaciones extremistas fundamentalistas con asiento en Oriente Medio. De modo suscinto, podemos referir en cuanto a la evolución de las negociaciones de paz que, durante los años 1947 y 1975, Israel firmó acuerdos para retirar sus tropas del Golan y del Sinai; dichos tratados hablaban de un futuro auto gobierno para los palestinos en territorios ocupados, lo cual no se concretó. Ya en el año 1981, Israel anexó oficialmente el Golan, y en 1982 invadió el Líbano para desalojar los comandos de la O.L.P. que operaban en el sur del país, los cuales abandonaron en forma masiva dicho territorio. En 1988, en una reunión de la Naciones Unidas, el líder de la Organización para la Liberación de Palestina (O.L.P), Yasser Arafat, declaró que el Estado Palestino renunciaba al terrorismo, ofreciendo una coexistencia pacífica con Israel, pero lamentablemente los enfrentamientos continuaron. A partir de la década de 1990, la región comenzó a registrar una tendencia dicotómica caracterizada por un proceso de pacificación orientado a encontrar una suerte de convivencia árabe-israelí, por una parte, y una creciente ola desestabilizadora llevada a cabo por fuerzas extremistas, que trataron de abortar el proceso de negociación, por la otra. Conforme a este cuadro de situación regional el gobierno israelí trató de dar impulso a la denominada "Conferencia de Paz para Medio Oriente", que fue inaugurada en octubre de 1991 con el objetivo de limar diferencias entre Israel y sus vecinos árabes. Dicha conferencia presentó una doble vertiente: conversaciones de Israel con los países árabes limítrofes y con los palestinos, y tratativas multilaterales para abordar temas de interés general para la región, de naturaleza conflictiva (armas, aguas, refugiados, entre otros). La evolución del proceso de paz registró un desarrollo arrítmico, no sólo derivado de las discrepancias entre las partes involucradas sino de la convergencia de otros factores exógenos a dicho proceso, como el recrudecimiento del fundamentalismo islámico. El 19 de agosto de 1993, en Oslo, se redactó el acuerdo de autonomía de Gaza y Jericó, y el 9 y 10 de septiembre de ese año se firmaron las cartas de mutuo reconocimiento entre Israel y la O.L.P. para concluir el 13 de septiembre con la firma del acuerdo de paz en los Jardines de la Casa Blanca (Washington DC). Por su parte la O.L.P., reconocida como representante legítima del pueblo palestino reconoció a su vez la existencia del Estado de Israel, obteniendo por el acuerdo celebrado el 4 de mayo de 1994 la administración de las zonas autónomas de Gaza y Jericó (autonomía que fue otorgada más adelante a otras zonas de Cisjordania ocupada militarmente por Israel desde la guerra de 1967). Asimismo, en Washington DC el 25 de julio de 1994, Israel -por intermedio de su primer ministro Yitzhak RABIN- y Jordania -a través del Rey HUSSEIN-, pusieron fin a años de hostilidad, sentando las bases para la normalización de sus relaciones mediante la firma de una declaración. [3] Por otro lado, y para esa misma época, Líbano, Siria e Israel también se hallaban encaminados para alcanzar la paz. Ahora bien, a la época del atentado a la A.M.I.A./D.A.I.A. el proceso de paz en Oriente Medio evidenciaba importantes progresos. El acuerdo entre Israel y la O.L.P., el reconocimiento por parte de esta última organización de la existencia del Estado de Israel, más el entendimiento alcanzado con el Reino de Jordania y la posibilidad de que nuevos actores se incorporen al proceso de paz, a mi juicio, colocó a los sectores más radicalizados del régimen iraní y a grupos o personas afines a éste en una encrucijada en cuanto a su supervivencia, ya que percibieron una amenaza a sus intereses políticos y estratégicos, que traería aparejada una consecuencia inconcebible: el reconocimiento de Israel como Estado en Medio Oriente. Ello podría significar la derrota del integrismo islámico en el terreno ideológico y a nivel regional. Categóricamente, la realidad de los acontecimientos atacaba las aspiraciones de elementos radicalizados de todos los sectores que no aceptaban arribar a un acuerdo de paz, además de amenazar sus logros en la lucha armada contra Israel y su objetivo panislámico de liberar Jerusalem. Por lo tanto era evidente que intensificarían los esfuerzos para sabotear cualquier perspectiva de paz. A su vez, los enfrentamientos en el sur del Líbano continuaron a la orden del día a medida que avanzaba el proceso de paz, con situaciones de acción y reacción. Sin entrar a considerar la utilidad del uso de la fuerza militar por parte de Israel para con sus intereses en el proceso político iniciado, evidentemente el uso de la fuerza contribuyó a una escalada en espiral de la violencia y al aumento del fanatismo integrista [4]. David YALLOP -autor de "Hasta los confines de la Tierra-, señalaba en un reportaje publicado en el diario Página/12 del 21 de julio de 1994 que: "La guerra de Medio Oriente se peleó esta semana en Buenos Aires", señalando las conversaciones de paz y una cuenta pendiente de Hezbollah como razones directamente relacionadas con el conflicto en la región. "Lo ocurrido en Buenos Aires es por supuesto injustificable, pero para Hezbollah no es diferente del ataque israelí a principios de junio en el que los aviones israelíes mataron a unas 30 personas. La diferencia obvia es que se trataba de militantes de Hezbollah y no civiles. Sin embargo, tampoco los israelíes tuvieron mayores reparos en atacar al Líbano el año pasado matando a 120 civiles y enviando al exilio a otros 300 mil. También en ese caso el motivo fue la venganza contra un ataque de Hezbollah en el que murieron ocho soldados israelíes. De modo que ambos aplican la ley del Talión. Ojo por ojo, diente por diente. Y esta semana, la escenificación de estas reglas de juego ocurrió en Buenos Aires". En el mismo sentido se expresó el ex Director de la Oficina de Prensa del Gobierno de Israel, Iosi OLMERT, al sostener que "...cuando días atrás me preguntaron en España qué era lo que podía esperarse como respuesta del Hezbollah a las últimas acciones israelíes en el Líbano, como el secuestro de Mustaffa Dirani y el bombardeo en un campamento de entrenamiento donde murieron 40 miembros de la organización, predije que seguramente intentarían una gran acción en el extranjero. Lamentablemente no pasaron 24 horas hasta el momento en que mis palabras se confirmaron. Sin ser un experto, mi sensación es que hubo acá una falla por parte de Israel al no prever una acción revanchista de este tipo, y al no alertar a las comunidades judías en el exterior a este respecto..." (Diario "Página 12", del 26 de Julio de 1994). Así opina Magnus RANSTORP cuando se refiere a otros hechos militares efectuados por Israel contra el Hezbollah, como el asesinato del Jeque HARB en 1984 y el asesinato del Jeque Abbas al-MUSAWI en 1992, añadiendo que se exacerba el sentido shiíta de martirio y el deseo de los miembros del Hezbollah de sacrificar sus propias vidas en la lucha contra Israel y Occidente (v. "Hizb'Allah en el Líbano...", fs. 3748vta. y 3814/vta, Legajo nro. 263). Y en el mismo sentido se ha expresado el testigo Kenneth TIMMERMAN cuando sostuvo que la acción contra el edificio de Pasteur 633 fue una forma de transmitirle a los israelíes que el poder de ataque de los integristas era global, que podían atacar en cualquier lado y que estos no estarían seguros en ninguna parte del mundo, con lo cual resultaría necesario que diseminen sus fuerzas, lo que conllevaría su debilitamiento (v. fs. 76/80 del Legajo nro. 352). En base a todo lo expuesto, puede concluirse que a la época de los hechos bajo estudio existieron básicamente dos factores que confluyeron para la toma de decisión del ataque contra el edificio de la calle Pasteur: en primer lugar boicotear el proceso de paz que se estaba desarrollando a lo largo de esos años, y, en segundo lugar, tomar revancha de las acciones de las Fuerzas Armadas israelíes, que pueden haber funcionado como desencadenante inmediato. Ello se ve sustentado por las siguientes declaraciones del Jeque al-TUFAYLI, que el experto en terrorismo Magnus RANSTORP cita a fs. 3760 del Legajo nro. 263 (ob. cit.): "...si todo el mundo hace la paz con Israel, el Hizb'Allah continuará luchando contra los judíos, incluso si Israel se retira del sur del Líbano. Los documentos de paz serán rotos, no habrá normalización con el enemigo, y la resistencia continuará..." [5]- [6] Por lo tanto, se da una convergencia de intereses entre elementos radicalizados del regimen iraní y de los grupos a los que apoyaba -la oposición mediante la violencia al proceso político pacificador de Medio Oriente y la respuesta a los ataques israelíes anteriormente mencionados-, y se prueba lo imperioso que resultaba el envío de una fuerte señal política sobre los actores del proceso de paz con el objeto de impedir u obstaculizar su avance. La radicalización no solo alcanza a algunos miembros del regimen iraní. La muerte de RABIN por parte de un extremista de derecha israelí o el asesinato a balazos en el centro de Beirut del Primer Secretario de la Embajada de Jordania, Naeb Omran MAAYTAH, por parte de integrantes del grupo de Abu NIDAL (Fateh-Consejo Revolucionario), son demostrativos de ello. A la vez, con esa señal se mantendría viva ante sus seguidores la causa integrista: se demostraría su negativa a negociar con Israel, que estaban preparados para apoyar y continuar la lucha contra ese Estado y quienes los apoyan (Estados Unidos y el mundo Occidental), y que los elementos radicales del régimen iraní habían confirmado la decisión de respaldar a la "resistencia". Por otra parte, el estudio de antecedentes terroristas cometidos por el Hezbollah con el apoyo de elementos radicalizados insertos en el régimen iraní o viceversa, pone en evidencia que múltiples pueden ser los factores que convergen y motivan su realización: lograr la adquisición de material bélico sensible o la transferencia de tecnológía nuclear; alcanzar la liberación de fondos trabados en cuentas de bancos occidentales; lograr la expulsión de la presencia occidental e israelí del Líbano, etc. El secuestro de ciudadanos extranjero-occidentales en el Líbano, los atentados terroristas en París y los ataques en Beirut son una clara muestra de esta política extorsiva que busca la obtención de beneficios a través del uso de la violencia terrorista. Ahora bien, la probabilidad de que el atentado investigado se haya cometido, principalmente, en oposición al proceso de paz y no solamente como respuesta a las incursiones de las Fuerzas Armadas israelíes en el sur del Líbano durante mayo y junio de 1994, cobra una mayor dimensión cuando se considera diversos testimonios que indican que la realización del atentado contra la sede de la mutual judía habría sido decidida mucho tiempo antes de que ocurrieran las acciones en contra del Hezbollah ut supra mencionadas. Dicha información deviene lógicamente correcta si se tiene en cuenta que un atentado de tal magnitud, ocurrido a miles de kilómetros del epicentro de conflicto, en un país ajeno a la lucha que allí se desarrolla, resulta de muy difícil planificación y ejecución en apenas uno o dos meses, si tomamos como causas que aparecen como más sobresalientes los secuestros de DIRANI y el ataque al campamento en Kawkaba. En definitiva, y teniendo en cuenta lo desarrollado a lo largo de este decisorio en lo atinente a las actividades desplegadas en Argentina por algunos actores del régimen iraní como parte del plan para expander sus preceptos revolucionarios, no resulta ilógico pensar que desde un tiempo considerable se hayan planificado acciones terroristas motivadas simplemente por la ideología en sí de quienes se encuentran detrás de hechos de esta naturaleza, o para proteger su seguridad, mostrar su poder o alentar a sus fuerzas (en este sentido ver lo declarado por ZAKERI KOUCHAKSAREE, fs. 879 del Legajo nro. 209). En apoyo de lo expuesto, existen ciertas circunstancias ya mencionadas con anterioridad en la resolución, que evidencian que la implementación del atentado a la A.M.I.A./D.A.I.A. se estaba desarrollando tiempo antes de que se produjeran el secuestro de Mustapha DIRANI o el bombardeo de la Fuerza Aérea Israelí en Kawkaba. A saber: -Mohsen RABBANI buscó camionetas similares a la utilizada como coche-bomba desde el mes de mayo de 1993; permaneció de viaje en Irán desde junio hasta fin de octubre de ese mismo año; y continuó buscando camionetas -de acuerdo a las constancias hasta el momento conocidas- durante el mes de enero de 1994. -El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán destacó como embajadores en los vecinos Chile y Uruguay, a Hamid Reza HOSSEINI y Mohamad Alí SARMADI RAD, respectivamente, en el mes de septiembre de 1993. Sobre el primero, ya se han señalado sus antecedentes, y se ha puesto de resalto también, en el punto XII) del presente decisorio, lo llamativo de los movimientos de ambos en fechas cercanas al atentado. Asimismo, recordemos que SARMADI RAD probablemente estuvo en la Argentina para la época del atentado contra la Embajada de Israel (tener en cuenta la solicitud de visa diplomática de fecha 29 de enero de 1992). -A fin de septiembre y principio de octubre de 1993, Alí JANATI y Ahmad ALAMOLHODA, demostraron su intención de venir a la Argentina. Los antecedentes de JANATI ya han sido expuestos, así como también el desplazamiento de ALAMOLHODA a la Argentina para la reunión de junio de 1994, donde coincidieron en Buenos Aires varios agentes oficiales del Régimen Iraní. -En diciembre de 1993, Alí Akbar PARVARESH visitó la República Argentina junto a comitiva. De acuerdo a testimonios reunidos, algunas de las actividades desarrolladas estarían vinculadas al atentado que nos ocupa. -Para finales del mes de abril y durante el mes de mayo de 1994, fueron otorgados la mayoría de los pasaportes y las visas con los que se valieron para venir a la Argentina aquellos agentes oficiales del Régimen Iráni que participaron de las sospechosas reuniones de junio y julio de 1994. Circunstancias que deben ser analizadas, además, a la luz de los testimonios vertidos por distintos testigos como MESBAHI, GANJI, BANI SADR, KOUCHAKSAREE, entre otros, así como también la opinión de expertos en la materia. Todo ello da la pauta que el ataque contra la sede de la mutual judía en Buenos Aires estaba decidido y planificado con antelación a las operaciones israelíes en contra del Hezbollah. XX- La Argentina como blanco de atentados del terrorismo internacional de tipo integrista islámico. Ahora bien, hemos llegado a este estadio de análisis habiendo descripto las posibles circunstancias que motivaron la realización del atentado bajo estudio. Resta entonces preguntarnos acerca de los motivos que pudieron haber incidido para que el atentado haya sido realizado en la Argentina. La respuesta no resulta sencilla. Sin embargo, aspectos propios de la Argentina, más ciertos acontecimientos puntuales, tal vez nos acerquen a despejar el interrogante planteado. En lo atinente a aspectos propios y particulares de la Argentina, cabe mencionar la gran comunidad judía que aquí reside, a raíz de lo cual, en palabras de expertos y de otros testigos de relevancia, como ya se ha mencionado, ha sido catalogada como la "segunda Israel". Sin embargo, esa particularidad no resulta ser la única. Y es aquí donde en la conciencia de los terroristas seguramente han jugado un papel preponderante los lamentables aspectos negativos que, por lo menos al año 1994, la Argentina poseía. A lo largo de toda la investigación, el suscripto ha enumerado y solicitado a las autoridades correspondientes la solución de diferentes situaciones que seguramente han sido tomadas en cuenta para la elección de Argentina como blanco de dos atentados terroristas. La falta o fallas graves en el control de fronteras y de aduanas; de control de vuelos por falta de radares; la falta de una adecuada normativa para casos como el presente; el casi nulo control por parte del Estado sobre materiales explosivos; la facilidad con que se conseguían visas para ingresar a nuestro territorio, etc; son solamente algunas de ellas. [7] Es decir, problemas coyunturales del país que facilitan mucho la cuestión a todo tipo de delincuencia organizada. Ello fue advertido en su momento por juristas argentinos de reconocida trayectoria que se interiorizaron de la investigación y expusieron su opinión en un escrito presentado (v. fs. 26.883/907, causa 1156). Allí refirieron que "El conjunto de todas estas circunstancias pone en evidencia las graves dificultades que padece todo nuestro sistema de persecución penal para hacer frente, con relativa eficiencia, al hecho criminal que antes hemos calificado como uno de los más graves de nuestra historia...", expidiéndose para contribuir a que el suscripto "se aproxime a la verdad esclarecedora de uno de los delitos más graves que conmovieron a nuestra sociedad...". A ello hay que sumar: la extensión de las fronteras argentinas; lo dificultoso que resultaba realizar un hecho de esta naturaleza en países europeos, donde sectores de la comunidad musulmana vinculados al integrismo estaban fuertemente controlados; y que en Argentina ya se contaba con una estructura de apoyo. En esta inteligencia, se puede pensar que resultaba fácil para los actores involucrados llevar a cabo un nuevo acto terrorista en nuestro país, como el que en definitiva aconteció, y se aseguraba la repercusión internacional y masiva del hecho en los medios de comunicación social. Otra de las circuntanstancias que seguramente ha sido determinante para la elección de Argentina, la constituye la conveniencia política de realizar un atentado de estas características en esta región del mundo y no en otras. Por ejemplo, el testigo Manouchehr GANJI aludió a la dependencia económica de Irán respecto de Europa y Japón, lo que amplía el especialista Ariel MERARI al sostener que "...en la década del 90, como resultado de la guerra entre Irán e Irak, Europa occidental se convirtió en un lugar que se ha mostrado políticamente muy sensible hacia Irán como para servir de campo de batalla para el terrorismo internacional. Podemos decir que Irán en gran medida depende de una serie de países europeos para recibir inversiones y para requerir asistencia tecnológica, incluyendo asistencia para construir capacidad nuclear. En este sentido, puedo agregar que Irán ha suscrito contratos importantes con países tales como Francia, Alemania, Holanda e Italia y que le debe mucho dinero a los países de la Comunidad Europea; en el momento del atentado a la AMIA la deuda totalizaba 8 mil millones de dólares. En consecuencia, llevar adelante un ataque terrorista en suelo europeo significaba que Irán podría llegar a tener grandes problemas políticos, entonces, ¿por qué hacer eso si podía atacar a un blanco israelí en otro lugar del mundo? Por los motivos expuestos, en las operaciones en las cuales Irán tuvo una opción, es decir, donde podía encontrar blancos israelíes en otros países del mundo, se dirigió a otras regiones excluyendo a Europa y a los Estados Unidos ya que este último país también les iba a traer problemas. Digo esto porque los estadounidenses llevan adelante sus represalias con mucha rapidez y de forma muy variada, entonces, apuntaron hacia América Latina y hacia Bangkok... Por conveniencia política apuntaron hacia América Latina y, en otros casos, hacia Asia..." (ver Segundo Informe de la Comisión Bicameral Especial de Seguimiento de la Investigación de los Atentados a la Embajada de Israel y al Edificio de la A.M.I.A., Congreso de la Nación año 1998, pag. 253 -extracto del Panel de Expertos Internacionales en Terrorismo celebrado el día 5 de agosto de 1998 en el Hotel Intercontinental de esta ciudad-). [8] Por otra parte, con la realización de los atentados en Buenos Aires, de Marzo de 1992 y Julio de 1994, podría decirse que se dio inicio a una nueva fase de la lucha integrista, donde ya no se buscó atacar al enemigo en Israel o en los territorios ocupados. La infraestructura de inteligencia y operacional montada por elementos integristas radicalizados de la República Islámica de Irán y de organizaciones como el Hezbollah, abrió un amplio espectro de posibilidades; sólo era necesario determinar hacia donde debía dirigirse la violencia y luego poner en marcha la maquinaria terrorista ya montada. Así fue como la violencia fue direccionada no solo hacia aquellos lugares que desde el punto de vista operativo y político resultaba conveniente, sino que también se la orientó hacia donde se encontraba asentada una importante comunidad judía con un alto grado de desarrollo cultural, económico y social, que había logrado una participación activa en la vida política de una nación. Las palabras del Jeque Mohammed Hussein FADLALLAH en punto a que el frente se extendió a todo el mundo resultan acorde a lo expuesto. Veamos ahora ciertos acontecimientos puntuales, que también deben ser tenidos en cuenta. En el Legajo nro. 194 se ha tratado de reconstruir, a través de testimonios, informes de la Secretaría de Inteligencia de Estado, del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, publicaciones periodísticas y demás fuentes de información, cómo eran las relaciones de Argentina con ciertos países identificados como "sponsors del terrorismo" en los años anteriores al atentado que nos ocupa. Han llegado a conocimiento del suscripto aspectos que, si bien tomados individualmente seguramente no serían determinantes para la elección de Argentina, vistos en conjunto con las demás circunstancias mencionadas van conformando un sensible panorama que no puede pasarse por alto. a) Cambio de la política exterior experimentada por la Argentina a principios de la década de 1990: Previo a adentrarnos en este tema vale mencionar que, si bien las circunstancias que se desarrollarán en este punto, más específicamente las relacionadas con decisiones de Estado de cambio de política exterior, a criterio del suscripto no resultan judiciables, serán expuestas a fin de advertir los posibles efectos negativos -obviamente no buscados- que las mismas pudieron haber tenido en ciertos países. En consecuencia, es menester referirme a las llamadas "cuestiones políticas no judiciables" en donde tanto por vía jurisprudencial como doctrinal han tenido su correspondiente tratamiento. Sobre estas cuestiones, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, se manifestó por primera vez en el caso "J.N. Culle c/B. Llerena" de 1893. Entendió el más alto Tribunal que "... la intervención nacional en las provincias, en todos los casos en que la Constitución lo permite o prescribe, es un acto político, cuya verificación corresponde exclusivamente a los poderes políticos de la Nación ... todos los casos de intervención a las provincias han sido resueltos y ejecutados por el poder político, esto es por el Congreso y el Poder Ejecutivo, sin ninguna intervención del Poder Judicial...". En el caso Merck Química Argentina, resuelto el 9 de junio de 1948, afirmó que no es del resorte del Poder Judicial juzgar sobre la necesidad de declarar una guerra, los medios escogidos y la oportunidad en que pudieron o debieron ser utilizados. Es de interés remarcar que la Corte Suprema sostuvo que la misión más delicada que compete al Poder Judicial es saber mantenerse dentro de la órbita de su jurisdicción, sin menoscabar las funciones que incumben a otros poderes o jurisdicciones, pues al ser el poder llamado para sostener la vigencia de la Constitución, un avance en desmedro de las facultades de los demás revestiría la mayor gravedad para la armonía constitucional y el orden público. Por lo cual, en las causas en que impugnan actos cumplidos por otros poderes en el ámbito de facultades que le son privativas, la función jurisdiccional no alcanza el modo de ejercicio de tales atribuciones, pues ello importaría la invasión que se debe evitar. A su vez, la Excma. Cámara Criminal y Correccional Federal (Sala I) de esta ciudad en el caso "Mazzorín R. s/p.p. de fecha 2-3-89,causa n° 20.873, -voto del Dr. Juan Pedro Cortelezzi sostuvo que "la decisión de promover una mayor importación de carne aviar pudo haber resultado afortunada o desafortunada desde una valoración estrictamente socio político económica, pero tal cuestión es ajena a la actividad revisora del Poder Judicial ...". En doctrina, Germán Bidart Campos [9]menciona que en la apreciación de las medidas adoptadas por el Congreso o el Poder Ejecutivo, se tiene por sentado que los tribunales no pueden sustituir su criterio de conveniencia o eficacia económica o social al del Congreso o del Presidente de la Nación, quiere decir que no pueden resolver si en vez de tal o cual medida había de escogerse tal o cual otra. La jurisprudencia argentina es reiterativa de este principio que en sí mismo y mientras no medie un agravio constitucional parece aceptable. La Corte revisa solamente si los medios escogidos por los poderes llamados políticos son o no proporcionados a los fines que se propone conseguir o dicho en otras palabras, controla la razonabilidad. Por otro lado, Jorge Reinaldo Vanossi [10] menciona que el riesgo que trae el control de constitucionalidad de los actos jurídicos es que se pase de la plena justiciabilidad a un activismo ideológico en virtud del cual toda la actividad política del Estado quede subordinada a las valoraciones de los jueces que no se detendrían ante el control de la compatibilidad entre normas de distinto nivel jerárquico, es decir problemas de competencia en el Estado, sino que penetrarían decididamente en el ámbito de la compatibilidad ideológica de los medios utilizados por el legislador para alcanzar los fines constitucionales interpretados políticamente por él. Es decir, que el riesgo aparece en el momento preciso en que la plena justiciabilidad pueda servir de fundamento para transformar el control de las normas en un medio de intervención indirecto para asegurar el "statu quo" en el Estado. Así los jueces incluirían en sus potestades la función de impedir o retardar el avance de ciertas tendencias legislativas inspiradas en concepciones transformadoras que a su juicio podrían ser peligrosas para la supervivencia de las estructuras. Gregorio Badeni [11]refiere que las denominadas cuestiones políticas no son susceptibles de revisión y control por parte de los jueces en salvaguarda del principio de la división de los poderes. Lo que sí se puede revisar judicialmente es el cumplimiento de los recaudos formales que condicionan la validez de tales actos y sus efectos en cuanto afecten derechos subjetivos concretos, pero no se puede cuestionar la potestad de emitirlos y las razones políticas que conducen a dicha emisión, que solamente son susceptibles de un control político directo o indirecto. Por su parte, en el derecho comparado Roger Bonnard [12] afirmó que en Francia si bien es mantenida la categoría de actos de gobierno, la definición general de la misma ya no se ensaya, explicándose la no judiciabilidad por la necesidad basada en razones de hecho, es decir de sustraer ciertos actos a toda discusión jurisdiccional, puesto que la experiencia demuestra que habría inconveniente en el desarrollo de la cuestión. Múltiples facultades en el ejercicio de las relaciones internacionales se tienen como políticas. Así la Corte Suprema de los Estados Unidos de América consideró, entre otros, como no judiciables el reconocimiento de gobiernos extranjeros, la adquisición de territorios extranjeros, la conclusión de tratados, la fijación de límites y las disputas con potencias extranjeras. Asimismo en el caso "Martin c/Mott", el juez de la Corte Story afirmó que no es justiciable el ejercicio que hace el presidente de su facultad de convocar a la milicia, de ejecutar las leyes de la nación o de suprimir insurrecciones. Dentro de este contexto encuentro el rumbo que un estado le imprime a su política exterior en un momento determinado de su historia, siendo pura y exclusivamente un acto discrecional de Gobierno. El estado es soberano de escoger el camino que considere apropiado a sus actos de gobierno. Podrá estar de acuerdo uno o no con determinadas cuestiones de gobierno, pero es dentro de este contexto que se debe ubicar el rumbo que un estado democrático otorga a su política. Ahora bien, aclarada tal situación, y yendo al tema concreto que nos ocupa, vale mencionar que la presente hipótesis entró en juego al recibirle declaración testimonial al ex Canciller y ex Ministro de Economía, Dr. Domingo Felipe CAVALLO -v. fs. 25.395/409 vta. de los autos principales-, oportunidad en la que refirió que al asumir como Canciller en la primera presidencia del Dr. Carlos MENEM, recibió tres instrucciones precisas en materia de política exterior: 1) buscar un mecanismo para que sin afectar nuestros derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, poder restablecer relaciones diplomáticas con el Reino Unido; 2) mejorar sustancialmente nuestra relación bilateral con los Estados Unidos, y; 3) cambiar la política exterior argentina, en relación al Estado de Israel. Sobre este último tópico, mencionó tres acciones fundamentales que reflejaron dicho cambio: su visita al Estado de Israel como primer Canciller argentino que lo hacía en toda la historia; la visita posterior del Presidente Menem, también por primera vez en la historia; y el voto en contra de la identificación de sionismo con racismo, tema que era planteado anualmente en las reuniones de las Naciones Unidas, y en el que tradicionalmente Argentina se había abstenido de votar como muchos países miembros del Movimiento de No Alineados. Debemos mencionar también, en lo que respecta a temas relacionados con el cambio de política exterior, y que pudieron sensibilizar a ciertos países -en especial a algunos del Medio Oriente-, la decisión de Argentina de retirarse del Movimiento de los No Alineados y el envío de naves a la Guerra del Golfo Pérsico, hechos también ocurridos al principio de la década de mil novecientos noventa. Como ya se mencionara más arriba, todos estos acontecimientos en modo alguno hacen suponer que son la causa determinante del atentado que nos ocupa, pero sin embargo no pueden obviarse si se pretende abordar en su totalidad el complejo tema bajo estudio. Resulta conveniente tener presente aquí lo expuesto en este decisorio en relación a la situación política que se vivía en esa época en dicha región del mundo, para poder comprender mejor las posibles implicancias de algunas de las decisiones discrecionales del gobierno argentino, tomadas en los años anteriores a los dos atentados ocurridos en el país. Jorge Alberto VAZQUEZ AGODINO declaró testimonialmente a fs. 765/768 del Legajo N° 194, refiriendo entre otras cosas, que en el año 1989 fue designado embajador ante las Naciones Unidas, por el gobierno del ex-presidente Carlos MENEM. Mencionó que la Argentina en Naciones Unidas fue precursora en algunos temas, manteniéndose en lo que se denominaba "países no alineados". La posición que había adoptado en relación al reconocimiento del Estado de Israel después de la guerra, le daba una especial autoridad en relación a los demás países y el manejo del principio "a cada pueblo un territorio" también le permitía ser interlocutor frente a países enfrentados al estado israelí, por ejemplo aquellos que procuran un territorio para los palestinos. Que para esa época -principios de la década del 1990-, se daban grandes modificaciones a nivel internacional -por ejemplo la caída del muro de Berlín- y junto a ellas el nombrado advirtió el cambio de la posición política argentina en temas sensibles, que significaban de alguna manera un cambio radical en la postura diplomática del país y particularmente del gobierno. Mencionó, que comenzó a recibir instrucciones en este sentido desde la Cancillería, y que inclusive se enviaba personal desde Buenos Aires para discutir con la misión ante la ONU, punto por punto, las votaciones sobre temas sensibles. A modo de ilustración del cambio de la posición política tradicional del país, refirió que Argentina comenzó a votar en todos los temas sensibles de la agenda internacional de la ONU junto con los Estados Unidos e Israel y frente al resto del mundo. Que el punto cúlmine de esta conducta fue la abstención de la Argentina en la resolución anual y tradicional por la cual siempre se había condenando a Israel por no resolver el tema territorial con Palestina. En lo que respecta al grupo de los No Alineados, refirió que la Argentina formalmente se retiró del grupo en la misma sesión que Chile ingresó como miembro pleno y Holanda como observador. Por otra parte, se cuenta con el testimonio del Sr. HORACIO CALDERÓN -v. fs. 1039/44 vta; 1057/59 vta. y 1063/67 del legajo 194-, quien refirió que su especialidad hasta el año 1990, fue la temática de Medio Oriente, y que desde el año 1976 dada su calidad de defensor de la causa árabe y la causa palestina, fue invitado por varios gobiernos árabes a participar y/o pronunciar conferencias en congresos, seminarios y simposios internacionales. Eso le permitió el acceso directo a altas personalidades de la política árabe, tales como los líderes de Libia, Irak, Siria, Jordania, Arabia Saudita y Emiratos Arabes Unidos, entre otros. Desde su calidad de especialista y estudioso de la temática de Medio Oriente, y dadas las circunstancias que refirió haber vivido en varios países de esa región, como así también los comentarios recogidos en altas esferas del poder político de los mismos, indicó entre otras cosas, que en la mayoría de los países de esa región que visitó en dicha época, comenzó a detectar una especial predisposición negativa, no solamente por parte de ciudadanos iraníes, sino también árabes, para con la República Argentina en general y para con su presidente (MENEM) en particular. Que se criticaba abiertamente a la política exterior argentina y en especial el acercamiento ya evidente que existía entre nuestro gobierno y el Estado de Israel. Asimismo y en otro orden de cosas, pero siempre en el marco del cambio de la política exterior, es dable mencionar aquí la visita del ex Presidente Carlos Menem al Estado de Israel. Como ya se señalara más arriba, DOMINGO FELIPE CAVALLO mencionó que una de las instrucciones que recibió al asumir como Canciller fue cambiar la política exterior respecto del Estado de Israel; y que su visita a este país, y la del ex Presidente MENEM después, más el voto en contra de la identificación de sionismo con racismo ante las Naciones Unidas, habían reflejado ese cambio. En cuanto al viaje del ex Presidente efectuado en el mes de Octubre del año 1991, cabe destacar que se trató del primer mandatario Argentino en la historia en visitar dicho país. Indudablemente, el cambio aludido no pudo haber pasado inadvertido en países "enemigos" de Israel. Para reflejar la posición de ciertos países de Medio Oriente -ante esta relativa cuestión para algunos, significativa y simbólica para otros-, vale hacer mención que la intención del entonces presidente era visitar Siria e Israel en una misma gira. Sin embargo, aparentemente las autoridades de aquel país se habrían negado a recibirlo en un mismo viaje. Cables de la época, remitidos por el Ministerio de Relaciones Exteriores, hacen presumir tal consideración, ya que en los mismos las autoridades de Siria hacen saber en reiteradas oportunidades que la propuesta del presidente argentino de visitar ese país, había sido tenida en cuenta pero que la decisión de recibirlo estaba en manos de la presidencia siria "y no queda más que esperar". Sin embargo, esa pretendida respuesta nunca llegó. Existe un cable de fecha 19 de julio de 1991, que la Embajada Argentina en Siria transmite a Cancillería, en el cual se informa que habiéndose realizado contactos confidenciales e informales en aquel país, se llegó a la conclusión que "la norma observada, generalmente, por delegaciones extranjeras que han viajado a la región en los últimos tiempos, es efectuar dos giras independientes cuando se incluye a Israel, o, de lo contrario, visitar Siria previa a Israel". Lo expuesto viene a colación, debido a que en la investigación obran diferentes testimonios que indican que Siria y otros países árabes, se habrían sentido molestos con la decisión de que MENEM efectuara su primer viaje como presidente a Israel, máxime teniendo en cuenta sus orígenes. Ello no arroja luz sobre el móvil del atentado que nos ocupa, pero sin embargo sirve de ejemplo para observar como estas cuestiones son recibidas en ciertos lugares del mundo. Otro aspecto a valorar, es el de la posición asumida por el Gobierno Nacional en la mencionada visita presidencial a Israel, que bien pudo haber sensibilizado a ciertos grupos o gobiernos opositores a la Conferencia de Paz que en esa época se estaba gestando entre Israel y Palestina. En tal sentido, cabe resaltar el recordado protagonismo que el Dr. MENEM alcanzó en dicha gira, al postular y ofrecer a Buenos Aires como sede para la Conferencia de Paz árabe-israelí propuesta por Estados Unidos. No está de más transcribir aquí lo mencionado por el Ministro de Relaciones Exteriores de Túnez al entrevistarse con autoridades de la Cancillería local, días antes de la gira en cuestión. Dicho funcionario, al referirse a la cuestión palestina, dijo que "coincidía y destacaba que era necesario establecer medidas de fomento de la confianza y no exceder lo establecido por las resoluciones del Consejo de Seguridad (de las Naciones Unidas), poniendo condiciones; ello solo radicalizaría a los enemigos de la paz que buscan que no se realice la Conferencia, entre ellos Irán, algunos elementos chiitas en el mundo árabe, algunos palestinos e Irak...." Asimismo, otros hechos también son importantes de mencionar, como el retiro de la Argentina del Movimiento de los No Alineados y el envío de naves a la Guerra del Golfo Pérsico, lo que muestra el alineamiento con Occidente, en especial con los Estados Unidos de Norteamérica. Estos hechos, a criterio del suscripto, deben ser tomados como los descriptos hasta el momento, en cuanto a que, en su conjunto, pudieron haber influido de alguna manera para colocar a la Argentina dentro del mapa de objetivos terroristas. Para reflejar lo expuesto, y a modo ilustrativo de la importancia que ciertos países le concedían al Movimiento de No Alineados, cabe citar aquí un párrafo de una nota que el entonces presidente de Irán y actual líder supremo religioso, SEYED ALI KHAMENEI, le enviara en el año 1989 al ex presidente RAÚL ALFONSÍN, y que obra en una de las tantas carpetas remitidas por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Menciona el nombrado: "...Señor Presidente, a pesar de ocho años de guerra impuesta, la República Islámica de Irán siempre ha considerado la expansión de sus vínculos con las naciones del tercer mundo como uno de los pilares fundamentales de su política exterior, y es dentro de este lineamiento que el afianzamiento de los lazos con los países miembros del Movimiento No Alineados en América Latina, ha sido un tema central en nuestra política..." b) Relación nuclear con Irán: Otra de las líneas investigativas que siguió el Tribunal, fue la situación planteada entre Argentina e Irán con motivo de la suspensión de contratos de transferencia de tecnología nuclear decidida unilateralmente por nuestro país en enero de 1992 -v. fs. 1/74 del Legajo 194-, situación que también había sido puesta de manifiesto por el Dr. Domingo Felipe Cavallo al recibírsele declaración testimonial en la causa. b.1) Cancelación de los contratos P.T. 716 y P.T. 717: Relató el nombrado Cavallo, en relación a la suspensión de un contrato de "agua pesada" con Irán (posteriormente se comprobó que no fue un contrato de "agua pesada" lo que se canceló, sino dos contratos relacionados con otros aspectos nucleares), que desde el Departamento de Estado de los Estados Unidos se le planteaban a la Argentina objeciones a las exportaciones de elementos nucleares a Irán. Recordó que durante el año 1990, en varias oportunidades, las autoridades iraníes relacionaban sus compras a la Argentina y el mantenimiento de las mismas, a la continuidad de la provisión de elementos nucleares, por lo que estimó que era muy probable que desde que se dejó de embarcar agua pesada, las compras de Irán se hayan reducido. Se requirió en ese entonces al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, remita todos los antecedentes relacionados al tema en cuestión. De tal manera, se advirtió que existieron dos contratos firmados entre la empresa estatal argentina INVAP S.E. (controlada por la Comisión Nacional de Energía Atómica) y la Organización de Energía Atómica de la República Islámica de Irán [13], los que fueron cancelados unilateralmente por orden del gobierno argentino, siendo ellos los siguientes: *P.T. 716 -Suministro de una planta piloto de conversión y purificación para el Centro de Tecnología Nuclear de Esfahan [14], firmado el 4 de octubre de 1988 por un monto de U$S 9.742.000 y ejecutado (a diciembre de 1991) en un 10%. *P.T. 717 -Provisión de una planta piloto para la fabricación de elementos combustibles para el Centro de Tecnología Nuclear de Esfahan, firmado el 4 de octubre de 1988 por un monto de U$S 14.898.000 y ejecutado (a diciembre de 1991) en un 90% en materia de ingeniería y en un 10% en materia de suministros. En el marco de la ejecución de estos dos contratos, el presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (C.N.E.A.), Dr. MANUEL MONDINO, recibió mediante nota del 11 de diciembre de 1991, instrucciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, de suspender el embarque de equipos nucleares con destino a Irán, que debía tener lugar en esa misma fecha. La cartera mencionada argumentó que existía confusión y gran preocupación internacional acerca de la verdadera naturaleza de las actividades nucleares de Irán, y que por otra parte, la política externa de dicho país se caracterizaba por actitudes fuertemente confrontacionales hacía países amigos de la Argentina. Los reclamos de la parte iraní, obviamente, no se hicieron esperar, y en una reunión del Organismo Internacional de Energía Atómica celebrada entre el 24 y 28 de febrero de 1992, el Dr. REZA AMROLLAHI, Presidente de la Organización de Energía Atómica de Irán, con rango ministerial, y tercer vicepresidente de ese país, solicitó al Dr. MONDINO que retransmitiera sus comentarios al gobierno argentino, los que resumidamente fueron los siguientes: *Que el Gobierno Iraní se había enterado por noticias periodísticas de la suspensión del referido embarque, pero que no había recibido comunicación oficial alguna del Gobierno Argentino al respecto, lo que había producido el consiguiente malestar. Ello a pesar de las gestiones realizadas por conducto diplomático. *Que Irán mantenía un profundo interés en continuar las actuales significativas relaciones comerciales con nuestro país, pero que las autoridades argentinas debían comprender que tales relaciones constituían un único paquete y que, por consiguiente, resultaba difícil que ante un grave incumplimiento por parte de Argentina de sus obligaciones contractuales, su país continuara manteniendo los niveles actuales de adquisiciones en el nuestro, que evaluó en 400 a 500 millones de dólares anuales. *Que Irán firmó el "Tratado para la no proliferación de las armas nucleares" en 1968 y lo ratificó en 1970, y que concertó con el Organismo Internacional de Energía Atómica en 1972 el acuerdo de salvaguardias comprehensivo, por lo que todas sus actividades presentes y futuras, se encuentran sometidas al control internacional de dicho Organismo. *Resaltó la existencia de una nota de la Cancillería argentina con la garantía del Gobierno Argentino de no suspender los permisos de exportación correspondiente a los referidos contratos. Por otra parte, a raíz de la suspensión del embarque, el Embajador argentino en Irán, Norberto Augusto Pedro AUGE, fue citado de urgencia por el Director del Departamento de las Américas del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, quien en términos similares a los que recién se expusieran, le comunicó su disconformidad con la medida adoptada por la Argentina, refiriéndole asimismo que la posición de política internacional asumida por el Gobierno Nacional, como el acercamiento con los Estados Unidos, el envío de buques a la Guerra del Golfo Pérsico y el retiro del Movimiento de los No Alineados, si bien no eran compartidas por Teherán, no alteraron aparentemente la actitud pragmática hacia nuestro país, pero que sin embargo, la eventual anulación de los contratos nucleares seguramente afectaría la relación bilateral entre ambos países. Periódicos iraníes, tal el caso del "Abrar", también daban importancia al tema en cuestión, al referir: "Argentina detiene la cooperación nuclear pacífica con Irán debido a directivas de Washington... La decisión del Gobierno argentino fue tomada precisamente debido a la presión de los Estados Unidos". Resulta conveniente destacar que no sólo Estados Unidos manifestaba objeciones a las exportaciones nucleares a Irán, sino que también Israel exponía su preocupación al respecto a través de entrevistas que su embajador mantenía con miembros de la cancillería argentina, donde planteaba tal cuestión [15]. Ello surge de diferentes cables remitidos por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Es de destacar que para esa época se produce el atentado a la Embajada de Israel (17 de marzo de 1992). Finalmente, mediante nota del 27 de mayo de 1992, la Cancillería argentina informa al Dr. MONDINO que el Gobierno Nacional había decidido la cancelación definitiva de los contratos P.T. 716 y P.T. 717, para lo cual se tuvo en cuenta el aumento de la preocupación internacional sobre la verdadera naturaleza del programa iraní, el que no era transparente y sugiere la posibilidad de proyectos no pacíficos; que desde la adhesión de Irán al "Tratado para la no proliferación de las armas nucleares", las circunstancias internacionales han cambiado sensiblemente; las declaraciones del Presidente iraní afirmando el derecho de su país a la producción de armamento nuclear; la declaración efectuada por el vocero del Departamento de Estado de los EE.UU. acerca de la sospecha internacional de que elementos pro-iraníes tuvieron vinculación con el atentado a la Embajada de Israel en nuestro país; la difícil comprensión para la comunidad internacional en su conjunto y también para la opinión pública nacional que la Argentina continúe desarrollando con Irán una estrecha relación nuclear. Posteriormente, la Organización de Energía Atómica de Irán inició ante las autoridades judiciales de ese país, un juicio a INVAP S.E. por incumplimiento contractual, el cual fue suspendido al llegarse a un arreglo monetario extrajudicial, con el consecuente perjuicio económico para ésta última. Es de destacar asimismo, que al año 1994, este sensible tema continuaba siendo para Irán, prioritario en la mesa de negociaciones. Así lo demuestra una cable de nuestra Embajada en Irán, de fecha 30 de junio de 1994, en el que Embajador Quadri Castillo informa que junto con el Consejero Rivolta, concurrieron a una reunión convocada por el Ministerio de Comercio Iraní donde se encontraban presentes el Vice Minisitro de esa cartera, el Director General de Comercio Exterior y el Sub Gerente Financiero de la Organización de Energía Atomíca de Irán, y en la que el tema central para éstas autoridades fue el relacionado con los contratos cancelados por la Argentina. Surge que el referido Vice Ministro de Comercio, Dr. Karbasian, manifestó su preocupación por la falta de respuesta de la firma INVAP S.E., ante el incumplimiento del acuerdo firmado en 1989 con la Athomic Energy Organization of Iran (AEOI), relativo a los contratos P.T. 716 y 717. Por su parte, el Sub Gerente Financiero de la AEOI , Sr. Ali Akbar Lajevardi, señaló que los plazos de las cartas de crédito abiertas estaban expirando y que esa organización había invertido mucho tiempo y efectuado numerosos gastos en el diseño de las instalaciones para el proyecto en cuestión, que deberían ser tenidos en cuenta. A ello, nuestro Embajador les indicó que las medidas de política energética adoptadas por Argentina no eran específicas con Irán, sino que respondían a una nueva orientación general en cuanto a la exportación de materiales sensitivos (vide cable EIRAN 010342/94 obrante en la Carpeta de cables de la Embajada en Irán) b.2) Tratativas con Irán para la venta de una Planta Experimental de Agua Pesada: En febrero de 1990, una misión comercial argentina, encabezada por el entonces Secretario de Asuntos Especiales de la Cancillería, ALFREDO KARIM YOMA, viajó a Irán con el objeto de acrecentar la cooperación económica entre ambos países. El Dr. MONDINO, Presidente de la C.N.E.A., también formó parte de esa misión, y viajó con expresas instrucciones del entonces Presidente de la Nación, Dr. CARLOS SAUL MENEM, de ratificar los compromisos ya asumidos por la Argentina referidos a los contratos que en esa época se encontraban en ejecución, pero de no avanzar en el tratamiento de las inquietudes ya presentadas anteriormente por Irán para la transferencia o provisión de una Planta Experimental de Agua Pesada, ni para la provisión de un Reactor Multipropósito de Agua Pesada para Irradiación y Prueba de Materiales. Argumentó el referido primer mandatario, que las condiciones internacionales determinaban que la transferencia de instalaciones de estas características no pasaba inadvertida en los círculos especializados, con los consecuentes efectos desfavorables respecto a la imagen de exportador responsable de nuestro país, así como sobre la relación que se procuraba desarrollar con los países occidentales. Sin embargo, aparentemente esas instrucciones no fueron cumplimentadas fielmente por los funcionarios argentinos o bien fueron interpretadas incorrectamente por las autoridades iraníes, ya que en el mes de agosto de ese mismo año -cinco meses después de la visita argentina-, una delegación oficial del Gobierno iraní, presidida por el Vicepresidente de la Organización de Energía Atómica de Irán, visitó nuestro país y se entrevistó con miembros de la C.N.E.A. Los funcionarios iraníes mencionaron que la Argentina les había propuesto por escrito, la venta de una planta de Agua Pesada, de un reactor de hasta 100 MGW de esponja de circonio y un equipo para irradiación de cobalto con rayos gamma; cosa que indudablemente contradecía las órdenes presidenciales antes descriptas. Asimismo, manifestaron que durante la última visita del Sr. KARIM YOMA a Teherán, "se los indujo a creer que una luz verde había sido dada para avanzar en ese proyecto". Los miembros de la C.N.E.A. les advirtieron que toda resolución sobre este tema, estaba supeditada a la toma de una decisión política. Hasta ahí las tratativas con respecto a la planta de agua pesada que el Gobierno de Irán pretendía adquirir. Respecto de toda esta situación relacionada con la transferencia de tecnología nuclear, es dable mencionar aquí lo manifestado por Abolghasem MESBAHI, en cuanto a la importancia que Irán daba al tema de las tecnologías sensitivas [16], mencionándolo como uno de los factores desencadenantes del atentado que en esta sede se investiga. Por otra parte, el arriba nombrado Horacio CALDERÓN mencionó, de acuerdo a sus experencias recogidas en Medio Oriente, que la determinación del Gobierno del ex presidente Menem de terminar con la cooperación en cuestiones vitales para Irán, como la provisión de tecnología nuclear y materiales radioactivos, afectó sensiblemente al Gobierno iraní. Cabe concluir, y como antes adelanté, el presente tema por sí solo no puede ser interpretado como desencadenante de la elección de Argentina como blanco de objetivos terroristas. Sin embargo, debido a la importancia de la cuestión nuclear para la República Islámica de Irán, con seguridad extendida a los elementos radicalizados de ese régimen de los que se sospecha su participación en el atentado, no puede ser obviada. Inclusive, cobra mayor relevancia al tener en cuenta el antecedente francés, en punto a la hipótesis de que la ola de atentados terroristas producidos en la década de 1980 en ese país y la toma de rehenes en el Líbano por parte de Hezbollah, habrían obedecido a una especie de chantaje por parte de Irán hacia el país galo en virtud del incumplimiento del acuerdo nuclear, entre otros temas -v. gr. la reprogramación de sus deudas; el impulso del comercio bilateral; la liberación de detenidos iraníes sospechados de cometer actos terroristas; o el apoyo que Francia habría brindado a Irak en la guerra contra Irán-. [17] XXI- ¿Porqué el edificio donde funcionaban la A.M.I.A. y la D.A.I.A.? Yossef Bodansky en "El Antisemitismo Islámico como un instrumento político" sostiene que "...a comienzos de finales de la década de 1980, los principales líderes terroristas islámicos comenzaron a formular una doctrina global que justificaba la expansión de su teatro de operaciones. Un componente crucial de esta doctrina fue la desaparición de la distinción entre sionistas –el enemigo tradicional y localizado de los islámicos- y los judíos del mundo. La propaganda masiva antisemita –antijudíos y antijudaísmo- y el material instigador prevaleciente en todo el Mundo Musulmán sirve como un conveniente puente de conexión entre la Jihad contra Israel y la Jihad mundial contra los judíos y sus gobiernos locales –la totalidad de occidente-. En consecuencia, desapareció la distinción entre "sionistas" y "judíos" en la literatura teológica y en la propaganda populista de las diversas organizaciones terroristas islámicas. Mientras el HizbAllah era la principal y más elocuente fuente de esta transforamación, otras organizaciones, incluyendo los grupos Sunni como el Hamas, rápidamente adoptaron estos dogmas. Y estas no fueron palabras vacías dado que desde fines de la década de 1980, se han producido numerosos ataques terroristas contra objetivos judíos y se han prevenido o e impedido muchos otros ataques en todo el mundo. Entre los ataques terroristas más letales llevados a cabo sobre objetivos judíos se incluyen el ataque a una sinagoga en Estambul (Septiembre de 1986) y la destrucción del edificio de la AMIA en Argentina..." (v. fs. 1585/1600 y traducción de fs. 1620/1637, Legajo n° 263). [18] Con esta introducción abordo el porqué de la elección del edificio ubicado en la calle Pasteur 633 como objetivo de atentados del terrorismo fundamentalista islámico, ya que el atentado a la A.M.I.A./D.A.I.A. ilustra cómo se dirigió la violencia terrorista hacia nuevos y por lo común inesperados sujetos de victimatización ubicados en países distantesal escenario del conflicto en donde éste estaba centrado. En 1992 habíamos asistido a la destrucción en esta misma ciudad de la Embajada de Israel, que podía interpretarse como un objetivo militar; en cambio, con el blanco A.M.I.A./D.A.I.A. la meta fue más amplia, ya que se atacó directamente a la comunidad argentina y en especial al edificio que albergaba el corazón político-social de la comunidad judía. A la cuestión aportan indiscutible claridad las expresiones de quienes ocuparon los más altos cargos institucionales en la A.M.I.A. y la D.A.I.A. para la época en que se produjo el atentado bajo investigación. Me estoy refiriendo a los Sres. Ruben Ezra BERAJA. (v. fs. 104.622 y ss., causa 1156), entonces presidente de la D.A.I.A.; Luis PERELMUTER (v. fs. 104.627 y ss., misma causa), quien ejerció la presidencia de A.M.I.A. durante los períodos 1984 a 1987 y 1990 a 1993; y Alberto Adolfo CRUPNICOFF (v. fs. 104.652 misma causa), quien ocupó dicho cargo durante los períodos 1981 a 1984 y 1993 a 1996. Al momento del atentado funcionaban en el edificio de la calle Pasteur 633 la sede de la A.M.I.A., de la D.A.I.A., el VAAD HAJINUJ ( red escolar judía de Capital Federal y Gran Buenos Aires), una bolsa de trabajo, la Federación de Comunidades Judías en todo el país, el Instituto de Investigaciones IWO (biblioteca) y un teatro en el que se promovía la exhibición de obras de la cultura judía. Según expresiones del ingeniero PERELMUTER, esta organización de la vida comunitaria judía fue tomada de las organizaciones europeas, no existiendo en el resto de América otra igual. Por su parte, el ex presidente de la D.A.I.A., Rubén BERAJA, explicó que las entidades que funcionaban en el edificio atacado ejercían la representación institucional en diversos ámbitos de la vida judía argentina, cada una cumpliendo un rol específico pero actuando en forma conjunta en los casos que las circunstancias así lo merituasen. En lo que respecta al caso de la A.M.I.A. en particular, se trata de una mutual fundada en 1896, con más de cien años de existencia en el país, que nucléa una importante cantidad de asociados vinculados con las comunidades que llegaron a la Argentina desde poco antes de fines del siglo XIX provenientes de Europa Central. Cumple el rol de referente natural, calificada como "entidad madre" del resto de las comunidades judías organizadas dentro del territorio de la República e institución central de la comunidad judía de Buenos Aires. Abarca una variedad de funciones sociales, culturales y de asistencia económica, llevando adelante programas de asistencia a gente de edad avanzada y de distribución domiciliaria de comidas. Responsable de la educación judía -llegó a tener bajo su órbita 23.000 alumnos, solo en la ciudad de Buenos Aires-, centro de la vida religiosa , administradora de una bolsa de trabajo de notable eficacia, propietaria y responsable de la administración de varios cementerios comunitarios, poseedora de una importante biblioteca pública vinculada fundamentalmente a la cultura judía, en el decir de PERELMUTER: "...La A.M.I.A. era la comunidad, era el pueblo judío en la Argentina". Como centro de la colectividad, junto a la Embajada de Israel era visita obligada de cualquier representante del mundo judío (v. gr. políticos, escritores, cineastas) que provenían del exterior. Compartía con la D.A.I.A. y la O.S.A. (Organización Sionista Argentina) la lucha contra la discriminación y el racismo. Por su parte, la D.A.I.A. fue creada en el año 1935 como respuesta al avance del nazismo en Europa y constituye la representación política más importante de la comunidad judía local. La misma alberga en su seno a las autoridades políticas de todas las comunidades judeo–argentinas y es vocera de aquellas ante el Gobierno Nacional. Sus actividades también se orientan a la lucha en contra del antisemitismo y cualquier otra forma de discriminación y la defensa de los derechos de la comunidad judía argentina ante organismos nacionales. BERAJA informó que la D.A.I.A. desarrolló acciones en el campo educativo, referidas a programas oficiales donde pudieran detectarse expresiones de intolerancia frente a las minorías; fue activa denunciante de manifestaciones locales vinculadas al nazismo y de la presencia en el país de criminales de guerra nazis, destacándose como logro la detención y posterior extradición a Italia del ciudadano alemán Erich PRIEBKE. Por otro lado, los testigos mencionados refirieron que las instituciones judías argentinas asumieron un firme compromiso y adhesión al proceso de paz que se estaba llevando a cabo en Medio Oriente, que desembocó en la firma de los Acuerdos de Oslo y el consecuente repudio a toda manifestación de violencia como forma de resolución del conflicto en esa región. El Dr. BERAJA ilustró los alcances de este apoyo, señalando que una vez anunciada la firma de tales acuerdos hubieron declaraciones institucionales de la A.M.I.A., la D.A.I.A. y de la O.S.A. respaldando toda acción que sirviera para alcanzar la paz. A poco de firmado el Convenio de Paz de Oslo se realizó en la sede de la A.M.I.A. un acto de adhesión al que asistió el entonces presidente de la Nación, Carlos Saúl MENEM. El testigo PERELMUTER atribuyó a este acto alta significación política teniendo en cuenta que el mundo árabe fundamentalista no aceptaba ese acuerdo de paz. Las organizaciones judías argentinas también asumieron una activa confrontación con organizaciones de tipo extremista fundamentalista islámico que desplegasen actividades terroristas. Como ejemplo de la postura asumida, el Dr. BERAJA citó el multitudinario acto que bajo el auspicio de la A.M.I.A., D.A.I.A. y O.S.A. se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires, dos días después de perpetrado el atentado contra la Embajada de Israel, en el que se condenó al Hezbollah y otras organizaciones similares y se ratificó la solidaridad con el Estado de Israel. A este acto asistieron las máximas autoridades del gobierno nacional, de los distintos poderes y un amplio y representativo segmento de la vida política argentina. [19] El nombrado refirió que esa actitud de clara confrontación con el terrorismo desarrollado por algunas organizaciones islámicas llevó a sus responsables a identificar y extender las acciones que venían promoviendo contra blancos israelíes a las organizaciones judías argentinas, que en representación de toda la comunidad alzaron su voz de repudio en la ocasión antes citada. La naturaleza de las instituciones allí albergadas y la importancia que revestían algunos de los concurrentes que ejercían la jefatura de la compleja organización judía argentina, convirtieron al edificio de la calle Pasteur 633 en sede emblemática de la comunidad judía en el país. A ello debe agregarse su estratégica ubicación en el macro centro porteño, el intenso movimiento de personas entrando y saliendo del edificio y transitando por las calles, circunstancias que dificultaban la identificación de extraños o situaciones sospechosas. En palabras del Ingeniero Guido DI TELLA, entonces Ministro de Relaciones Exteriores de la Nación, el perfil de las entidades que el edificio albergaba destaca aún más el grado de crueldad de los autores del siniestro, quienes al elegir este blanco en una zona céntrica y densamente poblada, en un horario de gran actividad, no ignoraron que afectarían a un elevado número de civiles en sus viviendas o lugares de trabajo. Agrega el extinto ministro que la evolución de los acontecimientos desde el fatídico 18 de julio contribuye a reafirmar la tesis de que el objetivo del atentado en Buenos Aires ha sido propiciar el descarrilamiento del proceso de paz en el Medio Oriente cuyo progreso exacerba a los extremistas, al tiempo que ratificó la firme determinación argentina de continuar apoyando activamente ese proceso (v. Carta de fecha 27 de julio de 1994 dirigida al Secretario General del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, cuya copia obra a fs. 843/44, Legajo 204). Asimismo, el Dr. BERAJA expuso otro argumento que entendió carecía de fundamento en cuanto a su veracidad, pero que sin embargo resultaba importante no dejar de mencionar. Indicó que con posterioridad al atentado del 18 de julio de 1994 se produjeron manifestaciones y publicaciones en distintos medios que insinuaban o aún afirmaban que en el citado edificio funcionaba una dependencia vinculada con el MOSSAD. Categóricamente afirmó que ello era falso, pero consideró que en tanto las propias organizaciones terroristas hubieran manejado la misma versión, tendríamos otro elemento de peso para explicar porqué el citado atentado se produjo en ese lugar. Por otra parte, cabe consignar que si se hubiese querido atacar nuevamente a la Emajada israelí, las cosecuencias hubiesen sido diferentes. Ello, debido a que luego del atentado del año 1992, la sede diplomática israelí se instaló en un edificio de oficinas donde inlcusive funciona la representación diplomática de otro país. Se desprende en consecuencia, que el obejtivo judío-israelí más representativo en la Argentina, pasó a ser la sede de la A.M.I.A./D.A.I.A. En resumen de todo lo expuesto precedentemente se desprende que, sin lugar a dudas, al elegir como objetivo el edificio de Pasteur 633 los autores del atentado tuvieron en cuenta las cuestiones mencionadas, sobresaliendo la implicancia política y social de las instituciones que albergaba, la postura que la comunidad judía adoptó en favor del proceso de paz y la abierta confrontación asumida contra organizaciones de terrorismo extremista fundamentalista islámico. Estas características, sin lugar a dudas, fueron tenidas en cuenta a los fines de la repercusión y trascendencia también buscados por quienes llevaron a cabo el ataque terrorista, tema que aborda el psiquiatra Dr. F. Gentry Harris cuando refiere que "el terrorismo apunta en última instancia al espectador. La víctima es secundaria. La muerte, la destrucción de la propiedad, el uso deslumbrante o peligroso de recursos tecnológicos, la privación de la libertad, no son fines del terrorismo. Son medios para aterrorizar, para dejar una impresión en el espectador". [20]