“El candidato de los pibes para la liberación va a ser Sergio Massa”. Irónico, el comentarista señala el intríngulis en el que está atrapado el kirchnerismo. Y de forma circular, diría Cristina Kirchner. Más allá de los antagonismos que Massa planteó en el pasado (“voy a barrer con los ñoquis de La Cámpora”) son las diferencias ideológicas las que describen la paradoja en la que quedaron enredados los herederos del “Proyecto Nacional y Popular” que inició Néstor Kirchner, hace 20 años. Massa, un ex-UCeDe devenido en peronista bonaerense, con aceitados contactos con Washington y el mundo empresarial -un clásico hombre “de derecha”, para el exquisito paladar K- aparece cada vez con más fuerza como potencial candidato presidencial del Frente de Todos.
PANORAMA
La paradoja del kirchnerismo circular
Cristina Kirchner reiteró que no será candidata, lo que potencia a Sergio Massa. Se revela una vez más la incapacidad K para generar opciones alternativas con su propio ADN.
Aunque la contradicción es manifiesta, no es novedosa. De ahí lo “circular”. Toda vez que su líder no pudo encabezar la oferta electoral el kirchnerismo tuvo que rendirse a dirigentes aunque no ajenos a su historia, sí exógenos a su relato. Daniel Scioli en 2015 y Alberto Fernández en 2019, son los ejemplos claros. Máximo Kirchner renegaría de ambos como prueba de esa falta de afinidad. Al que quiso ser Presidente pero no pudo le reprochó haber armado en campaña un gabinete sin kirchneristas. Del que sí llegó a serlo dijo que nunca estuvo de acuerdo con su nominación. Sin embargo, las quejas llegaron con los hechos consumados. Con Scioli al tope de la lista y con Fernández en la Casa Rosada.
En 2023 la historia insinúa repetirse. Cristina Kirchner insistió en que no será candidata. Lo dijo una primera vez bajo el argumento de que no quería ser un lastre para el peronismo al cargar con una condena judicial. Lo sostuvo una 2da, con la excusa de una “proscripción” que no se condice con la realidad. Y el jueves en La Plata lo reiteró con una nueva explicación: “Ya lo di todo”. De los asistentes al Teatro Argentino, los más voluntaristas se fueron con la convicción -genuina o impostada- de que la Vicepresidente no terminó de cerrarle la puerta a una candidatura. Estos insistirán con el “operativo clamor”, que va mutando - como lo señaló Urgente24- hacia una mayor presión sobre la Vice. Ese sector sostiene que el momento histórico demanda un liderazgo que escapa a cualquier necesidad particular. "No sé si los liderazgos pueden tomar decisiones personales", sintetizó la senadora Juliana Di Tullio, que no es otra que la presidente del bloque Unidad Ciudadana, el que representa al cristinismo en la Cámara Alta.
Al sector que insiste con la candidatura presidencial de CFK se le opone otro más racional que, en cambio, se inclina por descartar completamente a la líder de la oferta electoral. En el medio, quedan los que creen que CFK podría jugar por una banca en el Senado, sumando poder de fuego al armado de la provincia de Buenos Aires para facilitar la reelección de Axel Kicillof como gobernador. De paso (o fundamentalmente) la Vice se haría de fueros que la protegerán de un eventual arresto derivado de las causas penales que se tramitan en su contra.
En ausencia de Cristina, Kicillof resulta como el candidato ideal del kirchnerismo. No sólo se lo ve como una reserva del ideario K sino que además es el único capaz, muestran las encuestas, de retener todos los votos de la Vice, que de otra forma se fugarían hacia la izquierda o el abstencionismo. Le adjudican a Máximo Kirchner el impulso de la candidatura presidencial de Kicillof. Francisco Olivera publicó en el diario La Nación que algunos creen que el hijo de la Vicepresidente quiere, en realidad, postularse él como sucesor del gobernador, algo que -cuenta- resisten en el peronismo local. No es para menos, el líder de La Cámpora es un habitante permanente de los sótanos de la opinión pública, con una imagen negativa difícil de empardar. Kicillof quiere ir por la reelección en la provincia y para eso contaría con el beneplácito de su jefa.
En ese escenario de orfandad se recorta la figura de Massa. El ministro de Economía es desde hace tiempo la figura más relevante del Gobierno. Cuenta con el apoyo de Cristina Kirchner, accionista mayoritaria de la coalición si se trata de votos. Los que daban por hecho que la Vice no iba a dar ninguna definición electoral en La Plata enfocaron su atención en qué podría decir sobre el ministro de Economía en una semana en la que el dólar blue tocó picos de US$500, con su consecuente impacto inflacionario. La señal fue de respaldo: destacó su accionar frente a la corrida y el acuerdo para la utilización de yuanes en lugar de dólares en el comercio con China. Además, culpó al FMI por el aumento de la inflación, materia pendiente para Massa si la hay.
El apoyo K a Massa se ratificó un día después con las declaraciones de Andrés ‘Cuervo’ Larroque, que ponderó la pericia del ministro frente a una situación que le generó, dijo, la sensación de final anticipado del gobierno. Lo mismo sostuvo la presidente de la Cámara de Diputados, la massista Cecilia Moreau, que confesó: “Se me cruzó la idea de que tal vez no termine el gobierno". Tal vez sea ese hoy el principal capital político de Massa: ser percibido hacia dentro del oficialismo como el único que puede manejar una situación compleja. Esa condición resultaría, no obstante, insuficiente. Para lanzarse a una candidatura competitiva, Massa tendrá que mostrar algún logro, sobre todo en la dinámica inflacionaria. Según informó el INdEC, en febrero los salarios crecieron 6%, por debajo de la inflación de ese mes. En marzo el índice de precios alcanzó el 7,7%. Y proyecciones privadas indican que en abril se ubicará en torno al 8% por efecto de la corrida cambiaria.
Cualquier plan necesita de más dólares. Darle un respaldo a las reservas del Banco Central sin devaluar está entre los objetivos de cortísimo plazo de Massa. Con el programa ‘Dólar Soja 3’ aportando menos de lo esperado, el ministro busca un puente para llegar hasta agosto, cuando se celebrarán las elecciones primarias. Negocia con el FMI desembolsos anticipados que le den robustez a las arcas del BCRA. Son DEGs, la moneda del Fondo, que tendrían un efecto contable, pero que no pueden utilizarse para, por ejemplo, pagar importaciones. Por eso también se requiere del ingreso de divisas. En el Palacio de Hacienda estarían estudiando medidas adicionales para estimular mayores liquidaciones del campo. Además del tipo de cambio diferencial, se analizaría aplicar incentivos fiscales y un bono a cuenta de retenciones. De fondo, sube la tasa de interés para que los pesos no se fuguen al dólar, pero encareciendo por la otra ventanilla el crédito para la producción y el consumo. Todo a contramano del credo K.
En paralelo se configura el escenario opositor. Desde el Teatro Argentino Cristina Kirchner polarizó con Javier Milei como efecto de una preocupación: el candidato libertario le está comiendo votantes al peronismo en el Conurbano, último refugio K. La posibilidad de que el oficialismo quede tercero en las elecciones y, por lo tanto, fuera del balotaje es lo que lleva a la Vice a subirse “al ring” en el que se ubica cada vez con mayor firmeza el líder de La libertad avanza. La última encuesta de la consultora Synopsis respalda el temor de CFK. En un escenario de PASO con los candidatos más probables, Milei empata con JxC como fuerza y relega al FdT. De confirmarse la tendencia, el oficialismo se quedaría afuera de una 2da vuelta.
La movida de la Vice de atacar a Milei a través de la crítica a su plan de dolarización de la economía también pretende socavar a JxC, al que ninguneó. Busca partir el voto anti K y debilitar las opciones opositoras. En el PRO siguen con atención la evolución de Milei, que gana adeptos también por el espanto que genera la división en el seno opositor. Por eso los principales popes del partido amarillo (Mauricio Macri incluido) se reunieron el viernes para sacarse una foto de unidad después de la crisis desatada en torno a las elecciones porteñas y alejar fantasmas.
Más contenido de Urgente24
Desdolarización a la vista: BRICS es una esperanza
"Miente": Respuesta de la Obra Social a Héctor Daniel Marchi
Papelón de TN con el recital de Kiss
La oposición reclama el derecho a morir, pero el año electoral seguirá demorando el debate












