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ECONOMÍA & REGIONES

Resolver la deuda es importante pero no resuelve el crecimiento

Dom, 09/02/2020 - 9:31pm
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Por Urgente24

"Reclamo de medidas para salir de la depresión", tituló días atrás Edgar Mainhard su nota en Urgente24. El texto afirmó: "Ya sea en mucho mejores condiciones o en relativas mejores condiciones, habrá entendimiento con el Fondo Monetario Internacional y la deuda pública en moneda extranjera será renegociada. Sin embargo, no habrá una contrapartida inmediata de beneficios que alcance a los consumidores / usuarios / contribuyentes / ciudadanos. No hay una relación automática entre ambos problemas." Fue una invitación a la Administración Fernández a elaborar medidas que activen a la economía privada. Sorpresa dominical muy importante es descubrir que también la consultora Economía & Regiones ha escalado el tema, cuya comprensión ayudaría mucho a la Administración Fernández. El trabajo -que no descarta totalmente la posibilidad del default- va por el sendero de lo tributario y el gasto público, algo que Urgente24 lo considera bastante difícil hoy día en términos políticos pero es bueno estimular el debate. Vamos al trabajo de la consultora que conduce Diego Giacomini:

Variación del PBI - Economía & Regiones en base a datos del BCRA.
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Fragmentos del trabajo de Economía & Regiones:

"(...) La reestructuración de la deuda no soluciona el principal problema económico que las empresas, pymes, micropymes, cuentapropistas y agentes económicos argentinos enfrentan: gran dificultad y esfuerzo para hacer negocios, vender bienes y servicios, ganar dinero y tener rentabilidad. 

En pocas palabras, la reestructuración de la deuda no va a hacer que sea más fácil hacer negocios y ganar dinero. Tampoco mejorará la rentabilidad, ni será un incentivo para producir más.

Del otro lado, la reestructuración de la deuda tampoco solucionará ninguno de los graves problemas monetarios (devaluación e inflación) que retroalimentan el círculo vicioso y contribuyen a que al sector privado argentino se le haga muy difícil hacer negocios y ganar dinero. 

(...) En resumen, si hubiera una reestructuración de la deuda exitosa, el sector privado argentino, tanto las empresas como los agentes individuales, no experimentará ningún significativo alivio en relación con su realidad económica experimentada en 2019 y 2018.

La deuda del sector público nacional no es el origen de los principales problemas que las empresas y los agentes económicos individuales enfrentan a la hora de hacer negocios, producir, generar puestos de trabajo, ganar dinero y tener rentabilidad. Además, tampoco es el origen de los problemas monetarios. Por el contrario, existe y se potencia desde mucho tiempo antes del Debt Overhang.

Las empresas no invierten lo mínimo y necesario para expandir su negocio y crecer desde hace mucho tiempo antes que Argentina volviese a los mercados internacionales de deuda. Además, el problema es de tan larga data que las empresas actualmente no sólo no crean, sino que destruyen puestos de trabajo. El salario real cae desde antes que el tema deuda explotara. 

Renegociar la deuda no resuelve el crecimiento by Urgente24 on Scribd

Al mismo tiempo, Argentina tiene problemas con su moneda y con la inflación desde mucho antes que la deuda se convirtiera de vuelta en un problema. Ergo, está más que claro que ni los problemas de nivel de actividad, ni los inconvenientes de empleo o salariales, ni los desequilibrios cambiarios o la inflación se solucionarán con una reestructuración de deuda exitosa. 

Por el contrario, los problemas de la economía real tienen origen en el tamaño del Estado, el nivel de gasto público y la magnitud de la presión tributaria, es decir; no son un problema de deuda.

Argentina tiene un tamaño de Estado y un nivel de gasto público que corresponden a países con cuatro veces la capacidad de generación de riqueza de Argentina. En otros términos, Argentina tiene un PBI per cápita muy bajo para poder sostener el actual nivel de gasto público y tamaño de Estado.

En este contexto, tiene una presión tributaria que asfixia a su sector privado. En promedio de la economía, la presión tributaria asciende al 35,4% del PBI. Pero dejando de la economía informal, la presión tributaria efectiva para las empresas y los agentes económicos que están “en blanco” asciende aproximadamente a entre 55% y 70% de la generación de ingreso. 

De hecho, si medimos la presión impositiva que enfrentan las Pymes como porcentaje de las ganancias netas, Argentina está totalmente descalzada de la realidad internacional y regional, enfrentando una presión tributaria entre dos y tres veces mayor que los países con el mismo nivel de ingreso per cápita. 

(...) El sector privado argentino está ahogado por un sector público que lo asfixia y le complica hacer negocios y ganar dinero. En consecuencia, el sector privado no invierte y no acumula capital. Al no acumular capital, no se amplía la frontera de posibilidades de producción (FPP) y por ende no aumenta la producción; no se crece y hay estancamiento. 

No termina aquí, cuando esta asfixia se perpetúa mucho tiempo, el ahogo se hace más importante, y cada vez se hace todavía más difícil hacer negocios y ganar dinero. Este agravamiento de los problemas hace que haya empresas que se retiran del mercado. Otras, ni siquiera amortizan el capital existente. 

(...) El estancamiento y la contracción del mercado de bienes y servicios se trasladan e impactan en el mercado laboral. Primero, el estancamiento se traduce en que no se crean nuevos puestos de trabajo. Con oferta de trabajo creciente por aumento poblacional, el salario real cae. Posteriormente, con la recesión, la dinámica se complica aún más. No sólo no se crean puestos de trabajo, sino que se destruyen. La demanda de trabajo se contrae aún más, el desequilibrio en el mercado laboral se potencia y el salario real cae aún más. (...)

(...) En el mejor de los escenarios y asumiendo que se re estructura la deuda, pero teniendo en cuenta la política fiscal de Guzmán y la política monetaria del BCRA de Miguel Pesce, las empresas y los agentes económicos individuales de Argentina deberán anticipar un escenario de mediano plazo con peor nivel de actividad y más inflación que en 2019, sobretodo más en la última “parte” del año. 

(...) no hay que descartar la posibilidad de Argentina y los acreedores no lleguen a un acuerdo y, en consecuencia, Argentina entraría en cesación de pagos. De suceder, cabe explicar que, así como reestructurar la deuda no tiene la capacidad de hacer el “bien”, ni de arreglar los problemas de fondo de nuestra economía, no reestructurar y entrar en cesación de pagos sí tienen toda la capacidad de hacer mucho daño y complicar exponencialmente todos los problemas macroeconómicos que enfrenta nuestra economía. (...)