POLÍTICA

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Macri necesita “un centro en el segundo tiempo"

El líder del PRO está en busca de consolidar su imagen en la Región Centro, como alguna vez lo supo hacer. Justamente, esa zona del país es la que impulsó su ascenso político y su llegada a la Casa Rosada en 2015. Pero el escenario no es el mismo, por lo que el ex presidente busca que sus hombres y mujeres de esa región generen consensos con las fuerzas locales.

CÓRDOBA. La inminente llegada de las elecciones legislativas de octubre (fecha que se encuentra en revisión) hace que los referentes de cada partido comiencen a repasar las figuritas que le falta a cada uno para completar el álbum en el Congreso. Si bien algunos no tendrán participación directa, si reconocen en la elección un asunto propio, del cual deben encargarse personalmente, que que se trata del mapa político que los puede encontrar en juego de cara al 2023. 

En ese orden, Macri reconoce que debe trabajar finamente en cada región, tratando de explotar al máximo su potencial en cada una de ellas. Por supuesto, algunas le serán más favorables y simples de conquistar, y otras no tanto. 

Consciente de ello, el ex mandatario ya comenzó a trabajar en sectores “amigables” en términos electorales, que están principalmente ubicadas en la “Región Centro”. Al parecer, su apuesta más fuerte está centrada en Córdoba, el pilar de su elección presidencial en 2015 y las de medio término en 2017.

La provincia mediterránea es una de las que mejores resultados le ha brindado al ex presidente históricamente, como así también a su partido. Hoy por hoy, la percepción personal sobre Macri ha caído varios puestos en la lista de figuras opositoras al Gobierno nacional en esa provincia. 

Sin embargo, la imagen del espacio del PRO se ha conservado considerablemente, ya que parece ser la propuesta y no el nombre en la boleta lo que cotiza en esa jurisdicción. Por eso, Macri eligió comenzar a trazar su camino hacia el 2023 desde allí. 

En primer lugar, designó como mariscal PRO en la provincia a un viejo funcionario que los cordobeses no conocen mucho, pero que en el ámbito político cuenta con una gran cintura: Gustavo Santos. El ex secretario de Turismo durante la gestión macrista es “el elegido” por el ex presidente para encabezar el “segundo tiempo” de su trayectoria en Córdoba, y poder dar un poco de orden a una fuerza que se disipó luego de la derrota en 2019. 

Cabe recordar que Santos es un hombre originalmente radical, con paso por Hacemos por Córdoba (Gobierno provincial), donde dejó un muy buen recuerdo y cultivó una gran relación con Juan Schiaretti. Precisamente, este último factor habría sido clave en la elección que Macri hizo por Santos para ir a por la gobernación en 2023 (que todavía no es oficial), y comenzar a asentar el partido nuevamente. 

El ex presidente de la Agencia Córdoba Turismo es quien tiene acceso a un acuerdo que le daría a Macri el corte tan deseado: un arreglo con el schiarettismo, donde la figura opositora se corte con algo de peronismo del centro. Incluso las pretensiones del propio Schiaretti podrían hacer realidad una alianza que incluiría al tan ansiado peronismo del centro. 

Es que el gobernador cordobés tendría intenciones de hacerse presidenciable en el ocaso de su carrera política, y los números lo avalan. Por supuesto, que el puesto que le puede esperar a Schiaretti dentro de una potencial fórmula con algún candidato del PRO sería la de vicepresidente, que en caso de concretarse, hoy podría potenciar a cualquier candidato captando la franja de “indecisos”. 

Desde el Centro Cívico de Córdoba admitieron públicamente la intención del gobernador (sin mencionar ningún partido), que sin dudas tendrá ofertas para integrarse a espacios de todos lados, aunque aseguraron que por el momento no piensa más allá de pasar sin sobresaltos este año y lograr los objetivos legislativos. Otro síntoma de una posibilidad de acuerdo con la oposición nacional sería el de la lejanía que la gestión schiarettista está entablando con el Frente de Todos, quienes ya arman una lista propia en la provincia. 

Más allá de la potencialidad de una fórmula deseada, y de la elección de un ahijado político en la provincia, el ex presidente también piensa reordenar sus fichas en Córdoba. Para ello pasó una semana en la provincia, donde estableció diálogos con todos los actores para determinar la situación de cada uno de cara al futuro, y donde habría abierto las puertas a las PASO dentro de Juntos por el Cambio. 

Son varios los que quieren ser candidatos en el PRO, y es justamente Macri quien debe administrar los ánimos, sin hacer falsas promesas a cada uno de sus seguidores, pero tampoco dejando que los propios le pongan obstáculos. Para el ex presidente, las urnas hablarán y elegirán mejor que él, en una lección aprendida en 2019.

Por otro lado, en la “Región Centro” hay otras dos provincias apuntadas por el ex presidente para poder ir gestionando una base electoral: Santa Fe y Entre Ríos. Allí, las cosas no están tan claras como en Córdoba, aunque Macri espera que el espíritu amarillo salga a relucir, tal y como lo hizo en 2019, cuando estuvo muy cerca de revertir el resultado de las PASO. 

Esas provincias cuentan con la particularidad de ser el bastión productivo del país junto a Córdoba. Y, consecuentemente, centro del trabajo privado. 

El actual relacionamiento del Gobierno nacional con la producción exportadora, sobre todo agropecuaria, puede hacer que en ambas provincias se potencie el sentimiento “anti K”. Justamente de eso último es de lo que se nutre el ex presidente. 

Más aún con un Alberto Fernández que se muestra ciclotímico y manejado por políticas de enfrentamiento, como la expropiación de Vicentín, los biocombustibles, la exportación de carnes, las retenciones a la soja y el maíz, y la concesión de la Hidrovía por donde salen al mundo el 80% de las exportaciones producidas en todas las provincias centrales.

Por eso, la apuesta en Santa Fe y Entre Ríos es similar a la cordobesa, aunque más centrada en consolidar al partido de manera local y proyectar votos nacionales, que para lograr alianzas en un terreno ya controlado. 

En Santa Fe, no hay un nombre apuntado pero si varios candidatos a ganarse la bendición del ex mandatario nacional. El diputado Federico Angelini y el ex intendente de Santa Fe, José Corral son nombres que pican en punta, aunque nuevamente, los nombres los pondrán las PASO. 

En esa provincia, Macri planea nuevamente armar un frente antikirchnerista, arribando a un acuerdo con el poderoso socialismo santafesino.

Para Entre Ríos si hay nombre: Rogelio Frigerio. El ex ministro del Interior es el apuntado para asentar la provincia y lograr sumar más peronismo del centro, en pos de agrandar la coalición Juntos por el Cambio de cara al 2023. 

De este modo, para Macri y el PRO (todos los referentes estarían en la misma sintonía respecto al interior) todo pasa por el centro del país de cara al futuro. 
 

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