El reciente aumento en las dietas de los senadores nacionales volvió a encender el debate sobre los ingresos de la política. La actualización salarial, que llevará el sueldo de los miembros del Senado Nacional a alrededor de 11,5 millones de pesos, generó cuestionamientos dentro y fuera del Congreso y empujó a algunos legisladores a anunciar que donarán parte de sus ingresos.
El incremento surge de un acuerdo paritario firmado esta semana para el personal legislativo y que impacta directamente en los senadores debido al mecanismo vigente desde 2024. Ese sistema vincula automáticamente las dietas de los legisladores con los salarios de los trabajadores del Congreso.
El acuerdo establece una suba acumulada del 11,9% entre diciembre pasado y mayo próximo, que se pagará en varios tramos. Mientras tanto, la polémica también dejó al descubierto una diferencia importante con la Cámara de Diputados, donde las dietas no están atadas a ese esquema y rondan actualmente los 6 millones de pesos.
Rechazo dentro del propio Senado
La suba generó reacciones inmediatas en algunos sectores políticos. Desde La Libertad Avanza, la senadora Patricia Bullrich anticipó que su bloque no percibirá el incremento.
“El pueblo espera de nosotros una respuesta coherente con nuestros principios. Por eso consideramos que nuestro salario no debe ser aumentado”, sostuvo en un comunicado.
La vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, también intervino en la discusión para aclarar que no participa de las decisiones sobre las dietas.
“Como vicepresidente NO soy senador y no decido cuánto cobran. Eso lo deciden ellos”, expresó en un mensaje dirigido —según dijo— a “operadores malintencionados”.
Villarruel también señaló que tampoco tiene intervención en la cantidad de asesores que cada despacho contrata ni en los salarios que perciben.
La propuesta de donar el aumento
En medio de la polémica, la vicepresidenta planteó una alternativa para los legisladores: que donen el incremento salarial.
“Solo puedo ofrecer que el aumento que cobran en las paritarias de los trabajadores lo donen a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez”, escribió en la red social X. Y agregó: “Queda a criterio de cada senador donar o cobrar el aumento”.
La propuesta empezó a generar movimientos dentro del Senado. Según trascendió, varios legisladores ya habrían comunicado su decisión de donar parte de sus ingresos.
Desde la presidencia de la Cámara también preparan una medida para dar mayor transparencia al proceso: en los próximos días se publicará un listado con las donaciones realizadas por los senadores.
Cada legislador puede decidir renunciar total o parcialmente a su dieta o donar una parte, pero se trata de resoluciones individuales que deben formalizarse mediante una nota dirigida a la vicepresidenta.
“Ya hay varios senadores que enviaron notas en las últimas horas a las autoridades del Senado”, indicaron fuentes parlamentarias.
La postura de la UCR
El bloque de la Unión Cívica Radical, que preside el correntino Eduardo Vischi, también expresó su rechazo al aumento.
En un comunicado señalaron que, si bien las mejoras salariales para los trabajadores del Congreso son necesarias, consideran que no deberían trasladarse automáticamente a los legisladores.
“Estamos atravesando profundos cambios como país y los argentinos contribuyen con gran esfuerzo y sacrificio en estos momentos de transición”, expresaron. Y añadieron: “No podemos estar ajenos al contexto ni permitirnos gestos que contradigan el principio de austeridad que pregonamos”.
El caso particular de Paoltroni y su sueldo
Uno de los casos más singulares dentro de la Cámara es el del senador libertario Francisco Paoltroni, quien adelantó que seguirá la postura de su bloque.
Sin embargo, explicó que su situación personal es diferente porque su dieta se encuentra parcialmente embargada por el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán.
“Me inventó una multa con la intención de desprestigiarme. Cobro cerca del 50% de la dieta y además el año pasado pedí licencia sin goce de haberes”, señaló.
Paoltroni también cuestionó a Villarruel por haber permitido que avanzara el embargo sobre sus ingresos.
“Ella podía haber argumentado que el embargo afecta la dieta de la representación de una provincia y de esa manera se frenaba”, sostuvo.
Cómo funciona el sistema de dietas
El esquema que hoy genera polémica fue aprobado por los propios senadores en abril de 2024. Desde entonces, sus ingresos se calculan mediante un sistema de módulos vinculados a los salarios de los empleados legislativos.
En concreto, las dietas equivalen a 4000 módulos:
- 2500 módulos por salario básico
- 1000 módulos por gastos de representación
- 500 módulos adicionales por desarraigo
Además, se incorporó una decimotercera dieta anual para compensar el aguinaldo.
Este mecanismo implica que cada vez que el personal del Congreso recibe un aumento salarial, también se actualizan automáticamente las dietas de los senadores.
Frente a la controversia actual, algunos legisladores ya plantean que en una próxima sesión podría impulsarse la derogación de esa norma para desvincular los aumentos de los trabajadores legislativos de los sueldos de los miembros del Senado.
La discusión, por ahora, sigue abierta y promete volver a instalar el debate sobre los ingresos de la política en un momento económico sensible para gran parte de la sociedad argentina.
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