El técnico Carlos Bianchi, campeón del mundo con Vélez, fue la tercera opción escogida por Mauricio Macri.
PELEA LARRETA VS BULLRICH
Mauricio Macri no aprendió nada de Carlos Bianchi: hoy el PRO es peor que un cabaret
El titular del PRO, Mauricio Macri, nunca pudo pilotear la interna entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, los dos presidenciables de 2023.
Primero, el hijo de Franco Macri, con apenas 36 años, optó por Carlos Salvador Bilardo, campeón del mundo con Argentina, y Héctor Veira, campeón intercontinental con River Plate.
En 1998, cuando el Virrey arribó al club de la Ribera, Boca Juniors era un verdadero cabaret.
El “pibe” había gastado verdaderas fortunas del erario xeneise en grandes jugadores pero el equipo no podía salir campeón. Pero, ni siquiera lo lograba en los torneos locales.
Durante las gestiones de Bianchi, Macri pudo sumar 3 Copas Libertadores, 2 finales del mundo (contra Real Madrid y el Milan) y múltiples ligas argentinas.
¿Qué cambió con Carlos?
El entrenador tenía una máxima de oro: “nunca debe existir más de un líder por línea”.
Un arquero con personalidad; un central que indicara cuando jugar al off side y cuando dejar de marcar en línea; un volante capaz de unir los hilos en el centro de la cancha y un delantero que indicara cuando ir por fuera y cuando cerrarse por dentro.
Bullrich vs Larreta, la guerra que pudo frenarse
A un cuarto de siglo del “mejor Boca Juniors de todos los tiempos”, Mauricio no pudo aplicar en política un concepto tan básico.
Enojado, tal vez, porque no pudo ser candidato presidencial en 2023 (como lo había sido en 2015 y 2019), dejó crecer la interna entre el jefe de gobierno de Buenos Aires, Rodríguez Larreta, y su ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Cuando todos suponían que Juntos por el Cambio ya había ganado la presidencial, porque la gestión de Alberto Fernández se derrumbaba, Macri permitió una guerra de agresiones que desgastó de una manera fatal a la coalición.
Larreta salió como un pac man a quedarse con cuanta figura existiera en su sector político.
Armó un equipo en apariencia invencible con una quincena de notables:
María Eugenia Vidal,
Waldo Wolff,
Rodrigo de Loredo,
José Luis Espert,
Cynthia Hotton,
Miguel Ángel Pichetto,
la Coalición Cívica-ARI,
Claudio Poggi, gobernador electo de San Luis,
Nacho Torres, gobernador de Chubut,
Facundo Manes,
Gerardo Morales, gobernador de Jujuy,
Diego Santilli,
Martín Lousteau, titular del radicalismo.
Mientras tanto, Bullrich tenía dificultades para competir con semejante constelación.
No podía equiparar los “bolsillos de payaso” que ostentaba el Jefe de gobierno porteño a cada paso.
Apenas tenía a Maximiliano Abad, líder del radicalismo bonaerense y algunos integrantes del denominado grupo Malbec, compuesto por los radicales mendocinos.
También, sumó a su nómina a figuras tales como el senador Luis Naidenoff, Ricardo Buryaile, el ex macrista Emilio Monzó, Cristian Ritondo, Néstor Grindetti, Ricardo López Murphy y Alberto Asseff.
Juntos por el Cambio llevaba una marcha arrolladora al punto que terminó ganando en distritos donde hacía décadas no reinaba: Chubut, Santa Fe, San Luis, Entre Ríos, Chaco y San Juan se sumaban a Jujuy, CABA y Corrientes.
Sin embargo, la pelea entre los presidenciables fue feroz y dejaría heridas que nunca pudieron cicatrizar: una “Pato” aún golpeada y esmerilada pudo arrollar al “Marciano” por 4,1 millones de votos en las PASO 2023 contra 2,7 millones de sufragios.
Mauricio permitió la carnicería. Ofreció tibios apoyos para Bullrich y destrató a Larreta en los minutos finales de la campaña.
Tras salir segundos, detrás de Javier Milei, se dieron cuenta del error cometido y quisieron recuperar la mística.
Se anunció con desesperación que el mandamás de la Reina del Plata sería el Jefe de Gabinete en un hipotético gobierno nacional de Juntos por el Cambio.
Casi nadie creyó en el sketch luego de las ofensas personales que se profirieron.
Getulio Vargas, presidente de Brasil entre 1930 y 1945, decía: “en política nunca hay que ser tan amigo de alguien como para no pelearse ni tan enemigo como para no acercarse”.
¿Quién fue el culpable de que hoy gobierne Javier Milei?
Según el “manual del Virrey”, el responsable fue el líder del sector, Mauricio.
A 15 meses del naufragio de JxC en Argentina el PRO está peor que nunca: ya no es siquiera un elegante cabaret. Todo mutó hacia una pelea callejera, sin códigos, imposible de ser remediada.
Bullrich tildó a Larreta de cadáver político y Horacio le contesto a Patricia que no se enojara con la verdad tras un enésimo cruce. En este caso, por las cárceles a construir y los presos fugados de las comisarías porteñas.
^Por su parte, Rodríguez Larreta le contestó con un video de campaña donde Bullrich castigaba duro a su actual Jefe, el presidente Milei.
Esperan darles un golpe en CABA a pesar de que el alcalde Jorge Macri haya adelantado las parlamentarias de medio término.

















