CÓRDOBA. La Unión Cívica Radical (UCR) no tendrá un año tranquilo en este 2022 ya que será una de las protagonistas en el armado político de Juntos por el Cambio de cara a lo que se viene. Con las intenciones de tomar el control de la coalición, el radicalismo más tradicional se quiere imponer ante sus socios y superponer a sus candidatos, para mantener todo en “el palo”.
PARTE 20
La UCR no quiere a Luis Juez y va rumbo a una nueva interna
La UCR Córdoba comenzó a mostrar señales de interna ante el camino que está tomando el armado de cara a las elecciones 2023.
En Córdoba, esa intención radical está por demás remarcada y aceptada. El oficialismo partidario sostiene que el próximo gobierno cordobés a nivel provincial debe ser radical.
Pero a esa pretensión se le oponen varios obstáculos, entre los que resalta uno: Luis Juez. El ex intendente de Córdoba es el candidato que pica en punta para representar a Juntos por el Cambio en Córdoba de cara a las próximas elecciones, que por cierto presentarán una oportunidad única en más de 20 años: ni Juan Schiaretti ni José Manuel de la Sota estarán en las boletas.
Eso, naturalmente, entusiasma a todos dentro de la oposición. Pero tan solo habrá un lugar y quien parece estar quedándose con él es Juez. Con las encuestas a favor, el apoyo de Patricia Bullrich y el paulatino regreso del patrocinio de Mauricio Macri, el ex intendente de Córdoba podría quedarse con el sueño de la UCR.
Además, su compañero de fórmula sería un hombre del riñón radical: Rodrigo De Loredo. Con comprobado éxito, el tándem que ganó las legislativas podría volver a arrasar, y devolverle a la UCR la intendencia histórica de la ciudad capital.
Sin embargo, el núcleo duro del oficialismo radical en Córdoba no estaría contento con ese rumbo. En ese orden, la propuesta momentánea es la de partir las intenciones del correligionario De Loredo oponiendo resistencia con Juan Negri, el hijo de Mario Negri que intentará ser intendente.
Si la parte conservadora logra sacar a De Loredo de la ecuación, podría llegar a partir la relación con Luis Juez definitivamente, alejando a la UCR de una fórmula ganadora que hace décadas no integra. Aunque también podría partir la relación con el resto de la coalición, generando dos vías opositoras y “licuando” el poder del voto antikirchnerista de Córdoba.
El antecedente inmediato a esta situación fue la elección de 2019, donde Mario Negri y Ramón Mestre presentaron listas separadas confundiendo a los votantes y sirviendo en bandeja una paliza histórica por parte de Hacemos por Córdoba. Y ese fantasma podría volver a sobrevolar en caso de que el impulso radical esté dispuesto a romper.
Mientras tanto, desde el PRO están atentos a los movimientos y en busca de solidificar la postura de un Luis Juez que parece encaminado a competir. Habrá que ver si el poder de disuasión del partido porteño y sus halcones nacionales pueden vencer la inercia que la UCR quiere tomar rumbo a 2023.













