CÓRDOBA. El trágico incendio que azotó al microcentro de Córdoba capital el martes por la madrugada terminó con la imputación de Gilda Graciela de Fátima Páez (67), una abogada que residía en el 2D del edificio apostado en calle Caseros al 39. La mujer, en cuyo departamento se originó el fuego fatal que causó la muerte de 4 personas, quedó señalada por la Justicia.
SANTUARIO
Incendio fatal en Córdoba: Prendió velas y quedó imputada
Un trágico incendio en Córdoba terminó con la imputación de una mujer religiosa. Cuatro personas murieron en un edificio.
Según la investigación preliminar de Bomberos, el incendio habría tenido como detonador una serie de velas que se prendieron en un altar o santuario religioso apostado dentro del departamento de la mujer, que está registrada como empleada de la Municipalidad de Córdoba. Por ese motivo, la fiscalía procedió a imputarla por presunto homicidio culposo por negligencia, con penas previstas de entre seis meses y cinco años de prisión.
Entre las cuatro fatalidades, al menos tres personas fueron encontradas sin signos vitales dentro de sus departamentos. Según los Bomberos que debieron ingresar propiedad por propiedad por aparente falta de alarma, esos fallecimientos se habrían producido por inhalación de monóxido de carbono.
También se encontró a una persona calcinada en uno de los espacios comunes, que habría intentado escapar de las llamas que sorprendieron en la madrugada cordobesa.
Córdoba, fuego y habilitaciones truchas
Por otra parte, la investigación sobre el fatal incendio cordobés quedó en la mira de la Justicia por posibles vínculos con la causa de las habilitaciones truchas que golpeó tanto a Bomberos de la Policía de Córdoba como a la Municipalidad de Córdoba.
El edificio en cuestión podría haber formado parte de varias instalaciones que fueron habilitadas de manera ilegal por una presunta asociación ilícita. Por dicha causa, hay al menos 10 personas detenidas, incluidos funcionarios municipales y de Bomberos.
Según la investigación del incendio, el edificio no habría contado con requisitos básicos contra incendios, lo que habría provocado fatalidades evitables y algo que llamó fuertemente la atención por su ubicación en el microcentro cordobés.














