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NEUQUÉN

Vaca Muerta será el lazo: El MPN perdió mucho, y Gutierrez analiza cómo dialogar con Alberto F.

Lun, 28/10/2019 - 1:44pm
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Por Urgente24

Por primera vez, el MPN perdió representación en la Cámara Alta. Lucila Crexell y Silvia Sapag ocuparán bancas, pero lo harán por Juntos por el Cambio y el Frente de Todos. El partido neuquino creado en 1961 salió tercero y el senador petrolero Guillermo Pereyra atribuyó la derrota al efecto de la hiperpolarización nacional. Con este panorama, el gobernador reelecto en marzo, Omar Gutierrez, analiza cómo dialogará con Alberto Fernández, sin intermediarios, por Vaca Muerta.

Imagen de Bandurria Sur, de YPF, al que la provincia de Neuquén le suspendió la licencia ambiental por el blowout del 19/10.
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El kirchnerismo celebró ayer el triunfo en Neuquén: se impuso con el 35,65 % de los votos y se quedó con las dos bancas en la Cámara alta que serán ocupadas por Oscar Parrilli y Silvia Sapag; además de mantener la banca en la cámara de diputados.

Paradójicamente el macrismo también celebró porque logró subir "10 puntos" respecto a la votación lograda en las primarias de agosto pasado.

De esa manera, Juntos por el Cambio conservó la diputación nacional ya que Francisco Sánchez asumirá el lugar que deja vacante Leandro López. Y se quedó con el tercer escaño en el Senado, con la victoria de la emepenista Lucila Crexell.

Crexell logró el primer lugar en la lista de Juntos por el Cambio luego de una pelea judicial en la que logró imponer su nombre en el primer lugar de la fórmula, tras el fallecimiento del candidato Horacio Quiroga el 12 de octubre.

Ayer, Crexell sostuvo que logró buenos guarismos porque traccionó la memoria del cuatro veces intendente de Neuquén.

Pero el dato más llamativo en aquellas tierras fue que por primera vez en su historia, el MPN quedó fuera del Senado. El senador petrolero, Guillermo Pereyra, atribuyó el fracaso del partido provincial a la "hiperpolarización".

Crexell sostuvo que seguirá afiliada al MPN. Sin tapujos, dijo que cumplirá su rol de oposición macrista debido a que la conducción emepenista expulsó a sus cuadros por una actitud autoritaria y ajena al legado doctrinario del partido provincial.

Por su parte, la senadora electa Silvia Sapag sostuvo que Pereyra "era un mal candidato, por eso la gente no lo votó".

De esa manera, ingresarán dos políticas emepenistas a la cámara alta como extrapartidarias: Crexell, por el bloque macrista, y la exsenadora Silvia Sapag, quien engrosará el oficialismo kirchnerista.

Mientras que el actual senador Guillermo Pereyra llevará sobre sus espaldas el hito de haber sido el candidato con el que el MPN perdió la continuidad de representación en esa cámara.

"Se hiperpolarizó la elección. Tratamos de revertirlo, pero no alcanzó", reconoció ayer el senador rodeado de militantes del Movimiento Popular Neuquino con lágrimas en los ojos y caras de desamparo.

Pero quien también habló fue el reelecto gobernador Omar Gutiérrez, quien consideró que a partir de la elección de ayer, se inicia una etapa de diálogo y de consensos, y bregó por el fin de "la grieta". El MPN cortó, en efecto, la racha ganadora que había iniciado el mandatario en las elecciones provinciales del 10 de marzo y que continuó con la recuperación de la capital y quedó frente a frente con una de sus derrotas más amargas. 

"Aceptamos el veredicto de las urnas, que es inapelable", aseguró el Pereyra, quien reconoció que "fue una elección difícil porque íbamos con la famosa boleta corta". Dijo que llamó a Parrilli, para felicitarlo pero no logró comunicarse así que dialogó con el diputado Darío Martínez. A Crexell, su adversaria de Juntos por el Cambio que logró su reelección, no la felicitó. "Solamente a quien ganó la elección", planteó. La relación entre ambos, otrora compañeros de fórmula en las elecciones de 2013, quedó resentida sin posibilidad de reconciliación.

El gobernador destacó que la participación fue "récord" en Neuquén con un 84% de asistencia en la provincia y señaló que el MPN sumó 6.000 votos respecto de la instancia de las PASO. En total, obtuvo unos 84.000 votos mientras que en agosto había obtenido 79.000 contando los cosechados por las dos listas del partido que compitieron en la interna.

"El país está en una situación difícil", dijo Gutiérrez y aseguró que se reunirá con el presidente electo, Alberto Fernández, "apenas sea convocado".

Seguramente, Vaca Muerta será el lazo de acercamiento. Pero allí la gran pregunta es si Gutiérrez podrá ensamblarse en el nuevo pensamiento sobre el rumbo que deben tomar los hidrocarburos no convencionales neuquinos o deberá recurrir a la tutela de un viejo conocido por el kirchernismo como Sapag.

Además la salida de Pereyra en el Senado, le quitará intermediarios en un área en la que Gutiérrez prefiere el mano a mano.

Sin dudas, el impacto del congelamiento del barril y el control de divisas pone las expectativas en las medidas que tomará el próximo Gobierno.

La urgencia macroeconómica hizo que las buenas relaciones que Cambiemos entabló en casi cuatro años con las petroleras, se borraran de un codazo con medidas como el DNU 566/19 que en la práctica terminó generando una marcada caída en la actividad en Vaca Muerta, con una decena menos de equipos, más de un centenar de pozos fuera de producción y unos 1.500 trabajadores suspendidos.

El cambio de gobierno llega ahora con la incertidumbre hasta tanto no se respondan algunas de las intrigas nodales para la industria, las del cómo y no las del quién. Esto es, si el saliente gobierno cumplirá el día 91 con el descongelamiento del precio del crudo y los combustibles y si el siguiente gobierno flexibilizará la otra medida que dinamita las inversiones en Vaca Muerta y que es el control de divisas.