La petrolera argentina YPF informó que logró "una sólida recuperación de la rentabilidad multiplicando por cuatro el EBITDA ajustado del último trimestre del año pasado y con niveles cercanos a los del mismo período del 2020", cuando todavía el COVID19 no había impactado de manera significativa en la compañía.
DATOS POSITIVOS
Sólida recuperación de YPF en el primer trimestre 2021
El resultado se explica, en parte, por un fuerte repunte en la demanda de naftas y gasoil, mayores precios de realización en todos los segmentos y una asignación de recursos más eficiente. Además de un mejor comportamiento en campos no convencionales activos en Vaca Muerta. Los números también muestran que el flujo de caja libre (FCF) redujo los niveles de deuda neta, colocándolos abajo de los vistos en 2015.
El resultado, explica el desagregado, es consecuencia de un fuerte repunte en la demanda de naftas y gasoil, mayores precios de realización en todos los segmentos y una asignación de recursos más eficiente.
En los tres primeros meses del año la compañía logró reanudar por completo la actividad en el Upstream que alcanzó un récord en la cantidad de pozos horizontales completados en un trimestre con 34 unidades dentro la actividad no convencional (gas y petróleo) de un total de 48 espacios en todos sus campos operados.
YPF detalla que "la producción de hidrocarburos creció un 3% cuando se la compara con el trimestre anterior, impulsada en buena medida por un aumento del 4% en crudo".
También destaca el comportamiento de la producción no convencional de crudo (+20%) a partir de los resultados obtenidos en Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur. En este conjunto de campos que son la vidriera de Vaca Muerta, se alcanzó en marzo un récord de producción de 42.000 barriles de petróleo por día.
Por el lado del Downstream, la demanda local de los principales productos refinados (nafta y gasoil) se incrementó un 6% respecto al trimestre anterior, pero aún está un 6% por debajo de los niveles del primer trimestre de 2019, período que excluye los efectos de la pandemia en la demanda de combustibles. También, los precios del surtidor pudieron recuperarse mejorando el margen del negocio.
En este contexto de pandemia, fue muy relevante el esfuerzo que realizó toda la compañía para reducir los costos y lograr eficiencias a lo largo del 2020. Como consecuencia, los costos operativos disminuyeron 21% respecto del primer trimestre del año anterior con resultados positivos en todos los segmentos.
Por último, el flujo de caja libre (FCF) terminó en territorio positivo lo que le permitió a la compañía reducir aún más los niveles de deuda neta, que disminuyó en US$324 millones al final del trimestre y se ubicó US$888 millones abajo del primer trimestre de 2020 y alcanzó el menor nivel de deuda neta desde 2015.












