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ACTIVANDO LAS MIPYMES

Enorme desafío 2020 para las SGR

Jue, 27/02/2020 - 9:49am
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Por Urgente24

El sector público por sí solo no puede movilizar toda la economía. Ya lo intentó cuando tenía más recursos, y fracasó. Ahora tiene menos recursos que por entonces. La clave es cómo hace el sector público para sumar a la economía privada y juntos crear una sinergia que aplique recursos a movilizar unidades de producción dinámicas, tales como el universo MiPyme.

Hora se sumar lo público y lo privado para financiar a las MiPymes: el rol de las SGR.
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La asistencia financiera a las micro, pequeñas y medianas empresas es una decisión política europea que tiene múltiples instrumentos casi desde el inicio de la Comunidad Económica.

Deberá recordarse que cuando España puso en marcha las Sociedades de Garantía Recíproca, en 1978, estaba demorada respecto de los otros países comunitarios.

El modelo mencionado provoca que, por el aval de la SGR, se logra minimizar el riesgo asumido por el banco o cooperativa de crédito que, entonces, financia a tipos de interés más bajos y plazo largo.

A cambio de la garantía recibida, la mipyme adquiere la obligación de adquirir una o más cuotas sociales de la SGR, incrementando así los recursos propios de la herramienta y, en definitiva, su capacidad de asumir nuevas operaciones de aval. Para una Administración que llegó al gobierno enunciando la "solidaridad", pocos instrumentos de crédito son más solidarios.

Una de las claves del negocio es mantener muy baja la morosidad, o sea el riesgo de que la SGR tenga que hacerse cargo de alguna financiación fallida.

En una economía abundante en mipymes es muy interesante consolidar una estructura que garantice una organización más atomizada o sea más competitiva o sea más transparente o sea menos concentrada o monopólica.

En 1997, la Argentina buscó articular mecanismos de crédito para las pymes, bajo la forma de Fondos de Garantía Provinciales. El paso siguiente fue la Ley N°24.467, que habilitó las SGR. 

En 2003 se constituyó la CASFOG (Cámara Argentina de Sociedades y Fondos de Garantía), una trama de 45 SGR y 6 fondos de garantía públicos, que han constituido un fondo de riesgo de $30.112 millones con un total de garantías vigentes de $74.572 millones. Y sin duda podría aumentarse esos montos. ¿Por qué no ambicionar un fondo de riesgo de $50.000 millones y un total de garantías vigentes de $100.000 millones?

La 2 SGR más voluminosas son Garantizar (Banco Nación) y Fogaba (Banco Provincia de Buenos Aires), pero es interesante que también hay otras SGR, muy enfocadas hacia las economías rurales: Campo Aval, AgroAval, Confiables, Vínculos, Confederar NEA, Don Mario, Los Grobo, etc.

Mucho necesita la Administración Fernández del universo MiPyme para incrementar el nivel de inversión directa y de actividad de la economía argentina. En ese contexto, es vital un aporte tan creativo como audaz de parte de las SGR.

Agilizar el universo MiPyme es el objetivo del Banco Central cuando impulsa una nueva baja en la tasa de interés para la financiación de micro, pequeñas y medianas empresas, con un techo del 35% anual. Pero a veces no alcanza.

Es interesante un ejemplo que ofreció el diario Los Andes, de la ciudad de Mendoza: a principios de 2018 el Banco Nación otorgaba entre 120 y 160 préstamos mensuales a las pymes de Mendoza, pero en julio de 2018 ocurrió una brusca caída a 54 créditos al mes, como consecuencia del incremento de la tasa de interés (llegó a 40,5%). 

La tendencia a la baja se fue acentuando a medida que la tasa subía (alcanzó el 62,5% en abril de 2019). El punto más bajo fue en julio de 2019, cuando el Nación otorgó apenas 26 créditos. Desde agosto se notó una tímida tendencia a la recuperación, pero aún hoy no se llegan a superar los 45 préstamos al mes, escribió Bárbara Del Pópolo.

Según Carlos Achetoni, titular de la Federación Agraria Argentina,la suba de tasas es causa de que cayera la demanda” crediticia, pero según él “para el sector agropecuario las condiciones deben ser a tasa 0% o muy bajas porque resulta imposible pagar tasas más altas, cuando éstas superan la rentabilidad del sector”.

Esto es imposible. Achetoni parece vivir en un mundo mágico, en el que el dinero carece de precio, y es curioso que aún así haya llegado a presidente de una entidad gremial. Irrealidad semejante padece Daniel Ariosto, titular de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), quien reclama como imprescindible una reforma del sistema financiero, que no sucederá.

Sin embargo, es posible facilitar el acceso al dinero. Y ahí aparecen las SGR, entre otros instrumentos que puedan articularse para reducir el riesgo crediticio, que es una forma de facilitar el acceso al instrumento financiero.
 
Si el Nación anunció que ya tiene operativa, junto al Ministerio de la Producción, la nueva línea de crédito para PyMEs, a una tasa bonificada del 27,9% por un monto total de $ 10.000 millones, ¿no puede multiplicarse el dinero prestable a MiPymes utilizando a Garantizar, líder de las SGR? Es posible ampliar el total de oportunidades financieras posibles para las MiPymes si el sector privado participa del esfuerzo y así no queda todo exclusivamente dependiendo del dinero que reúna la Nación para el Nación.

Esto es posible en la medida que se articule una red de la que participen múltiples participantes. En la teoría funciona bárbaro. Ahora es el turno de los funcionarios públicos.