Intacta, de Monsanto (pero a no exagerar)
El Ejecutivo Nacional autorizó a la multinacional Monsanto a comercializar en el país una semilla de soja que mejora 11% el rinde por hectárea con un consumo 35% inferior de agua y plaguicidas.
24 de agosto de 2012 - 16:14
El Estado argentino recauda US$ 12.000 millones por años en concepto de retenciones a las exportaciones de soja, casi el 9% de la recaudación total. Para evitar operaciones en negro, se promueve el uso de semillas homologadas. Un cultivo que comienza en blanco, seguirá así hasta el final.
En ese concepto, el Gobierno autorizó a la multinacional Monsanto, que hace pocos días anunció inversiones por $ 1.600 millones, a vender a los productores locales su semilla "Intacta RR2 PRO".
Se trata de la 2da. innovación en semillas de soja de esta multinacional, después de haber comenzado a comercializar en 1996 en el país su semilla RR1, utilizada por la mayoría de los productores agrarios.
A la vez, el ministro de Agricultura de la Nación, Norberto Yahaur, dijo que se mantiene el objetivo de 160 millones de toneladas de granos en 2020.
El funcionario remarcó que, como la Argentina no es formadora de precios y sí tomadora de valores extranjeros, está expuesta a los avatares de los mercados globales de granos en un mundo convulsionado por la crisis y los cambios repentinos de parámetros para los commodities.
"La única salida que nos queda es la aplicación de tecnologías", dijo Lorenzo Basso, secretario de Agricultura.
La evolución de la semilla ofrece mayor protección contra orugas que atacan al cultivo; tolerancia a la aplicación de plaguicidas más potentes; y una productividad 11% mayor a la versión anterior, según la empresa.
Pero... a no exagerar...
Un tribunal brasileño condenó a Monsanto a pagar US$ 250.000 por una publicidad engañosa sobre la soja transgénica, según un fallo de 2da. instancia.
La compañía difundió en 2004 una publicidad que exaltaba el uso de semillas modificadas genéticamente cuando aún eran prohibidas en Brasil, aduciendo que eran benéficas para el medio ambiente, recordó el Tribunal Regional Federal de la 4ta región, con sede en la ciudad Porto Alegre (sur).
Monsanto "realizó propaganda abusiva y engañosa, pues enalteció un producto cuya venta era prohibida en Brasil y no aclaró que sus pretendidos beneficios son muy cuestionados en el medio científico", señaló el juez instructor del caso, Jorge Antonio Maurique.
La empresa, que podrá apelar el fallo ante el mismo tribunal, declinó comentar la decisión y espera la notificación oficial para analizar los siguientes pasos, señaló a la AFP a través de su centro de prensa.
La corte regional aceptó un recurso de apelación presentado por la fiscalía y dejó sin efecto un fallo anterior que absolvía a Monsanto.
"La única salida que nos queda es la aplicación de tecnologías", dijo Lorenzo Basso, secretario de Agricultura.
La evolución de la semilla ofrece mayor protección contra orugas que atacan al cultivo; tolerancia a la aplicación de plaguicidas más potentes; y una productividad 11% mayor a la versión anterior, según la empresa.
Pero... a no exagerar...
Un tribunal brasileño condenó a Monsanto a pagar US$ 250.000 por una publicidad engañosa sobre la soja transgénica, según un fallo de 2da. instancia.
La compañía difundió en 2004 una publicidad que exaltaba el uso de semillas modificadas genéticamente cuando aún eran prohibidas en Brasil, aduciendo que eran benéficas para el medio ambiente, recordó el Tribunal Regional Federal de la 4ta región, con sede en la ciudad Porto Alegre (sur).
Monsanto "realizó propaganda abusiva y engañosa, pues enalteció un producto cuya venta era prohibida en Brasil y no aclaró que sus pretendidos beneficios son muy cuestionados en el medio científico", señaló el juez instructor del caso, Jorge Antonio Maurique.
La empresa, que podrá apelar el fallo ante el mismo tribunal, declinó comentar la decisión y espera la notificación oficial para analizar los siguientes pasos, señaló a la AFP a través de su centro de prensa.
La corte regional aceptó un recurso de apelación presentado por la fiscalía y dejó sin efecto un fallo anterior que absolvía a Monsanto.










