- El presidente Alberto Fernández ya tiene datos concretos de que para la mayoría de la población, la cuarentena finalizó. Basta con concurrir a cualquier avenida o, al caer la tarde, a los parques. El final del invierno, acelera la tendencia, y eso es mejor que permanecer aislados porque en el aire libre y con distanciamiento social, el contagio es menor: lo dice toda la experiencia de Europa. Por lo tanto, hay que cambiar velozmente el discurso, y ahí aparece la vacuna al rescate. Es el tema que viene. Mientras tanto, un par de apuntes:
- Mirando el vaso mitad lleno, resulta que hubo menos muertos por accidentes viales y broncolitis a causa de la cuarentena. Al reves: los fallecidos en total son menos de los que habría sin covid-19. Es el tema que hay que evaluar, no la cantidad de contagios sino relacionar la cantidad de muertos y el total de residentes, por ciudad. Rafael Guerschanik hizo algunas observaciones desde el inicio del aislamiento social que resultaron acertadas, y aquí va su nueva entrega:
- Más allá de la disputa mediática, con intencionalidad política cruzada, no es tan diferente lo que sucede en la Argentina respecto de la tendencia global acerca de la pandemia. Aquí datos concretos:
- Antes de avanzar, vamos a afirmar algo políticamente incorrecto: cualquier argentino de más de 65 años ha atravesado viscisitudes terribles. Vivir en la Argentina es una odisea: hiperinflaciones, destrucciones de bancos, quiebras del sistema de endeudamiento público, pauperización, decadencia. No hay muchos países que hace 100 años eran más interesantes que 100 años después. Aclarado esto, vamos a lo siguiente: para lograr mayor apertura productiva y recreativa, en los momentos difíciles por venir, se necesita mayor precisión habitacional segmentada de los fallecidos, aún pagando mayores costos políticos.
- Antes de avanzar, vamos a afirmar algo políticamente incorrecto: cualquier argentino de más de 65 años ha atravesado viscisitudes terribles. Vivir en la Argentina es una odisea: hiperinflaciones, destrucciones de bancos, quiebras del sistema de endeudamiento público, pauperización, decadencia. No hay muchos países que hace 100 años eran más interesantes que 100 años después. Aclarado esto, vamos a lo siguiente: para lograr mayor apertura productiva y recreativa, en los momentos difíciles por venir, se necesita mayor precisión habitacional segmentada de los fallecidos, aún pagando mayores costos políticos.
- Rafael Guerschanik, en parte por su formación en análisis de riesgos y en parte por su acceso a fuentes informativas importantes, fue anticipando los desafíos, obstáculos y posibilidades a considerar en la pandemia. En las notas adjuntas puede darse fe de ello: desde el pronóstico en abril que en junio el 90% de los casos ocurrirían en el AMBA a las dificultades por el descontrol de los permisos para circular. Aquí viene su nueva entrega:
- Resulta errado comparar la situación entre países porque dentro de cada territorio nacional hay realidades diferentes ya que la verdadera diferencia la establece la densidad demográfica. Donde no hay distanciamiento social el contagio es más frecuente que donde sí lo hay. Por esto es mejor establecer comparaciones entre ciudades. Y esto lleva a revisar los Códigos Urbanos de planificación y construcción, la bendita urbanización de barrios de emergencia y otras cuestiones que deberán 'emprolijarse' antes de la próxima pandemia (¿o acaso alguien puede afirmar que no habrá otra?).
- Es una sociedad global complicada. Entre las 'conspiranoias', las 'fake news' y la disputa sin piedad de intereses por la apropiación de recursos y riquezas, aparece el nuevo coronavirus y detona casi todo. Ahora ya ha comenzado la batalla entre quienes sospechan que serán beneficiarios del Nuevo Orden vs. quienes afirman que nada importante debe cambiar y todo puede retornar a la situación previa al COVID-19. No será sencillo. Luego, las fobias propias de una civilización en la que hay defensores de la Tierra plana. O de que es peligroso vacunarse contra enfermedades infecciosas. O que el hombre nunca llegó a la Luna. Hay gente escribiendo en las redes sociales que será mejor no vacunarse contra el covid-19 cuando llegue la vacuna porque en verdad se trata de introducir material genético a las personas: ¡¿...?! Una vez que se ha logrado describir el contexto vigente, vamos al contenido de la nota:
- Es una sociedad global complicada. Entre las 'conspiranoias', las 'fake news' y la disputa sin piedad de intereses por la apropiación de recursos y riquezas, aparece el nuevo coronavirus y detona casi todo. Ahora ya ha comenzado la batalla entre quienes sospechan que serán beneficiarios del Nuevo Orden vs. quienes afirman que nada importante debe cambiar y todo puede retornar a la situación previa al COVID-19. No será sencillo. Luego, las fobias propias de una civilización en la que hay defensores de la Tierra plana. O de que es peligroso vacunarse contra enfermedades infecciosas. O que el hombre nunca llegó a la Luna. Hay gente escribiendo en las redes sociales que será mejor no vacunarse contra el covid-19 cuando llegue la vacuna porque en verdad se trata de introducir material genético a las personas: ¡¿...?! Una vez que se ha logrado describir el contexto vigente, vamos al contenido de la nota:
- Evitar los doble discursos, no conceder tantos permisos de libre circulación, quitar a los bancos como intermediarios de la asistencia estatal e inspeccionar todos los geriátricos y residencias para ancianos ayudaría muchísimo a que no descarrile el aislamiento social preventivo obligatorio.










