Sergio Baratta, médico y jefe de Cardiología del Hospital Austral, brindó una hoja de ruta práctica para mantener la calma, saber cómo proceder y evitar errores comunes que ponen en riesgo la vida.
INFARTO Y PREVENCIÓN
Sergio Baratta: "Si estoy solo y tengo un infarto '¿cómo actuar sin perder tiempo?'"
Sergio Baratta, jefe de Cardiología del Hospital Austral, brindó detalles acerca de la prevención de un infarto y de cómo actuar sin perder tiempo.
A partir de ahí, en Argentina ocurren más de cien infartos por día y el riesgo aumenta para quienes viven solos. La premisa fundamental es que el tiempo es corazón, ya que cuanto antes se solicite ayuda y se inicie el tratamiento, mayores serán las posibilidades de limitar el daño. Este recordatorio es crítico en un país donde ocurren unos 40.000 infartos anuales y donde uno de cada cuatro hogares es ya unipersonal.
El cuerpo habla: cómo identificar el mapa del dolor
Reconocer las señales es el primer paso. A diferencia de las escenas dramáticas del cine, el infarto no siempre se presenta con un colapso repentino. Lo más frecuente es un dolor, opresión o ardor en el pecho, que también puede irradiarse a la espalda, los hombros, los brazos, el cuello o la “boca del estómago”. “Puede comenzar de forma súbita —aunque también hacerlo de manera gradual— y persistir más de 10 a 15 minutos o reaparecer después de una pausa”, explicó el especialista.
El infarto agudo de miocardio, sin embargo, no siempre se presenta de la misma manera. En las mujeres, con frecuencia aparece como dolor epigástrico o ardor parecido a una acidez, una sensación de malestar general difícil de precisar, o incluso como un cansancio súbito o una ansiedad inexplicable. También pueden registrarse desmayos, episodios de sudoración profusa o dolores que se confunden con una gastritis.
Los síntomas del infarto
A estos signos se suman falta de aire, sudor frío, náuseas, mareos, palidez, eructos o incluso bostezos que, aunque no sean las alarmas clásicas, “no deben subestimarse”, en las categóricas palabras del especialista.
En ocasiones el componente emocional acompañante hace que se subestime el síntoma de la molestia precordial (es decir, el malestar localizado en el pecho, especialmente en la zona donde se proyecta el corazón). “No hay que olvidarse de que la mujer pierde la protección cardiovascular de los estrógenos luego de la menopausia y la enfermedad cardíaca es la causa más frecuente de mortalidad, muy por encima de las causas ginecológicas”.
El caso de los adultos mayores
En los adultos mayores, mientras tanto, las señales pueden ser todavía más atípicas: “cambios bruscos en el estado general, como cuadros confusionales o delirium, apatía repentina, falta de apetito o una pérdida súbita de la funcionalidad habitual”, precisó el experto.
Indicios, en fin, que muchas veces tardan en asociarse con un problema cardíaco, pero que pueden ser la forma en la que el corazón da su aviso.
La primera llamada: por qué Emergencias es el contacto más urgente
Ante la sospecha, actuar rápido es determinante. El primer paso es llamar a Emergencias (107 o sistema local, o el servicio privado correspondiente), describir lo que ocurre y brindar la ubicación exacta. Una regla de oro: no cortar la comunicación antes de que el operador lo indique.
“No es raro que el operador permanezca en la línea monitoreando la evolución del cuadro. Si el dolor cambia o aparecen nuevos síntomas, hay que informarlo de inmediato”, señaló el cardiólogo. Recién después, se recomienda avisar a un familiar o persona de confianza.
Logística de supervivencia
Mientras llega la ambulancia, pequeñas acciones pueden hacer la diferencia. Abrir la puerta o destrabar accesos y encender las luces facilita el ingreso del equipo médico. También es importante no permanecer de pie: la posición recomendada es semi-sentado o recostado, con la cabeza elevada. “Se reduce la carga sobre el corazón y el riesgo de caídas”, explicó el especialista. Además, aconseja evitar esfuerzos, aflojar la ropa ajustada, mantener el teléfono a mano y respirar de forma lenta y profunda.
Sobre la aspirina, el especialista aclara que puede ser útil si se sospecha un infarto y no hay contraindicaciones, pero idealmente debe tomarse bajo indicación médica. En ningún caso debe reemplazarse por otros analgésicos como ibuprofeno o diclofenac.
Cuando llega la ayuda
El equipo de Emergencias evalúa al paciente, realiza un electrocardiograma y puede iniciar tratamiento con oxígeno o fármacos según el caso. Luego, coordina el traslado a un centro con capacidad de reperfusión, como angioplastia o trombólisis. “El sistema de Emergencias permite iniciar la evaluación precoz y acelerar el acceso al tratamiento adecuado”, destacó el Dr. Baratta. Y reforzó: “Cuanto más se demora la atención, mayor es el daño irreversible; la oclusión prolongada de una arteria aumenta el riesgo de insuficiencia cardíaca, arritmias graves e incluso la muerte”.
Errores frecuentes —como esperar a que el dolor ceda, ducharse, llamar primero a un familiar o intentar trasladarse por cuenta propia— solo retrasan la atención. Si los síntomas persisten o generan duda, es fundamental insistir en la consulta y asegurar el traslado a un centro de mayor complejidad. En un infarto, subrayó el experto con énfasis, “cada segundo cuenta”.
Más notas de Urgente24
Fuerte relato de Gastón Dalmau a Mario Pergolini sobre la enfermedad que enfrentó
Día del Animal: 5 interesantes beneficios para la salud de vivir con animales
Marihuana medicinal: Donald Trump la reclasifica como menos peligrosa en EE.UU.
Benjamin Netanyahu mantuvo en silencio que tenía cáncer: Últimos detalles de su salud
Histórica prohibición de fumar en Reino Unido: ¿Para quiénes y desde cuándo?













