Europa vuelve a mirar al cielo apenas 16 días después del eclipse solar total que convirtió a España en uno de los grandes observatorios del continente. Esta vez el protagonista será la Luna y el espectáculo llegará durante la madrugada del viernes 28 de agosto, con una fase parcial que podrá seguirse desde buena parte del oeste europeo.
DE NUEVO AL CIELO
Nuevo eclipse en Europa: dónde y a qué hora verlo desde España, Francia y otros países
El eclipse lunar del 28 de agosto será visible desde España, Francia, Portugal y UK, con su máximo cerca de las 06:12 y sin necesidad de gafas especiales.
La cita tendrá un carácter muy distinto al fenómeno del 12 de agosto. Entonces fue la Luna la que se interpuso entre la Tierra y el Sol y obligó a utilizar protección ocular durante toda la observación. Ahora será nuestro planeta el que quede en medio y proyecte su sombra sobre el satélite, hasta cubrir alrededor del 93% de su diámetro en el momento de máxima ocultación. El punto culminante llegará cerca de las 06:12 en España y Francia, una hora menos en Portugal y Reino Unido.
España, Portugal, Francia y las islas británicas tendrán buenas opciones para seguirlo, aunque no todos los lugares disfrutarán del mismo tramo del eclipse antes de que la Luna desaparezca por el horizonte. El oeste volverá a jugar con ventaja y, a diferencia de la cita anterior, no harán falta gafas homologadas ni filtros especiales. Bastará con madrugar, buscar un horizonte despejado hacia poniente y acertar con una noche sin demasiadas nubes.
Por qué este eclipse es distinto y podrá verse sin gafas
El fenómeno del 28 de agosto no tendrá nada que ver con el que recorrió Europa dos semanas antes. En un eclipse solar, la Luna se coloca entre la Tierra y el Sol y bloquea su luz desde la perspectiva del observador. Esa alineación obliga a extremar las precauciones porque, incluso cuando queda visible una fracción mínima del disco solar, la radiación continúa siendo suficientemente intensa como para provocar lesiones permanentes en la retina.
Esta vez el orden de los astros será exactamente el contrario. La Tierra quedará situada entre el Sol y la Luna, de manera que será la sombra de nuestro propio planeta la que avance sobre el satélite. En su momento de mayor intensidad, la Luna alcanzará una magnitud parcial cercana al 0,93, por lo que prácticamente todo su diámetro quedará dentro de la zona más oscura de la sombra terrestre, aunque sin llegar a producirse una totalidad completa.
Esa diferencia explica también por qué no será necesario utilizar gafas homologadas ni filtros especiales. Observar la Luna, incluso durante un eclipse, no supone mirar directamente hacia una fuente capaz de dañar la retina. La luz que vemos procede del Sol, pero llega hasta nosotros después de reflejarse sobre la superficie lunar y con una intensidad muchísimo menor. El fenómeno podrá seguirse, por tanto, a simple vista, con prismáticos o incluso mediante telescopios sin las protecciones solares que fueron imprescindibles el pasado 12 de agosto.
Visualmente también será otra experiencia. En lugar de ver cómo el día se oscurece durante unos segundos, los observadores notarán cómo una sombra curva empieza a devorar progresivamente el disco lunar durante varias horas. La parte eclipsada puede adquirir además tonos rojizos o cobrizos debido a la luz solar que atraviesa la atmósfera terrestre antes de llegar hasta la Luna, aunque al tratarse de un eclipse parcial no se producirá la clásica “Luna de sangre” completa.
España, Francia, Portugal y Reino Unido: dónde se verá mejor el eclipse
España volverá a estar entre los países mejor posicionados, aunque esta vez la ventaja no dependerá de encontrarse dentro de una franja concreta. El eclipse parcial podrá observarse desde todo el territorio y comenzará con la fase penumbral a las 03:23 horas, mientras la sombra más oscura empezará a avanzar sobre la Luna alrededor de las 04:33 y alcanzará su máximo a las 06:12. La diferencia aparecerá después: en el oeste y parte del sur peninsular el satélite permanecerá sobre el horizonte hasta prácticamente completar la fase parcial, mientras en el centro, el Mediterráneo y Baleares desaparecerá antes. En A Coruña, por ejemplo, la Luna seguirá visible hasta poco después de las 08:00 y permitirá contemplar prácticamente toda la secuencia; en Sevilla ocurrirá algo parecido, con el ocaso cerca de las 08:00. Madrid verá sin problemas el máximo de las 06:12, aunque perderá apenas los últimos minutos, mientras en Barcelona la Luna se ocultará alrededor de las 07:21, media hora antes de que termine la parcialidad. Por eso Galicia, Extremadura y el oeste de Andalucía parten con cierta ventaja, siempre buscando una vista completamente despejada hacia el oeste.
Portugal tendrá incluso mejores condiciones por su posición occidental. Allí hay que restar una hora respecto de España: la penumbra comenzará a las 02:23, la fase parcial alrededor de las 03:33 y el punto máximo llegará a las 05:12, cuando aproximadamente el 93% del diámetro lunar estará dentro de la umbra terrestre. Tanto Lisboa como Porto podrán observar cómodamente el momento central y conservarán la Luna sobre el horizonte hasta alrededor de las 07:10, ya después del final de la fase parcial, previsto cerca de las 06:51. En términos puramente astronómicos, la fachada atlántica portuguesa será así uno de los lugares más cómodos de Europa occidental para seguir el fenómeno completo antes del amanecer.
En Francia volverá a imponerse una lógica parecida y el oeste tendrá más margen que el Mediterráneo o las regiones orientales. Todo el país alcanzará el máximo alrededor de las 06:12, pero en Bordeaux la Luna no se pondrá hasta aproximadamente las 07:28, por lo que podrá seguirse buena parte del tramo posterior. En París, el momento más intenso también será completamente visible, aunque el satélite desaparecerá cerca de las 07:10; en Marsella, todavía un poco antes, alrededor de las 07:05. Para quienes quieran observar no solo el máximo sino también buena parte de la salida de la sombra, la fachada atlántica y el suroeste francés ofrecen por tanto una posición algo más favorable.
El Reino Unido tendrá que madrugar una hora menos que Francia y España. La fase penumbral comenzará a las 02:23, la parcial a las 03:33 y el máximo llegará a las 05:12 BST. Londres podrá verlo perfectamente en su momento central, aunque la Luna se pondrá cerca de las 06:15 y no permitirá contemplar el final de la parcialidad. Algo más de tiempo tendrán Cardiff y Bristol, donde permanecerá visible aproximadamente hasta las 06:28 y 06:26 respectivamente; Manchester llegará alrededor de las 06:21 y Edimburgo hasta las 06:19. La ventaja vuelve así a desplazarse ligeramente hacia Gales y el suroeste de Inglaterra, pero incluso desde Londres, Manchester o Escocia la fase más espectacular ocurrirá con la Luna todavía por encima del horizonte.
En todos los casos habrá una regla bastante sencilla: no hace falta viajar a una ciudad concreta, pero sí buscar un lugar con horizonte oeste despejado. A diferencia del eclipse solar del 12 de agosto, el porcentaje de ocultación será prácticamente el mismo para estos países; lo que cambia es cuánto tiempo permanece la Luna visible antes de ponerse. Por eso esta vez estar más al oeste importa más que estar más al norte o al sur.
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