MOSQUITOS
La vacuna contra el dengue espera que la ciencia se recupere del COVID
Los ensayos de una vacuna para dengue no se completaron debido a la irrupción de la pandemia. Pero la incidencia de la enfermedad del mosquito sigue en aumento.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde 2018 existe un inmunizador efectivo contra la infección, denominada Dengvaxia de la compañía Sanofi.
Sin embargo, presenta un gran inconveniente: la vacuna se administra solo a quienes han tenido dengue (seropositivos) dado que, si la persona nunca atravesó la enfermedad, corre un riesgo mayor de padecer dengue grave.
Mientras tanto, en paralelo al coronavirus, se reportan entre 100 y 400 millones de infecciones cada año de la enfermedad trasmitida por mosquitos. En casos de detección temprana y acceso a atención médica, la tasa de mortalidad por dengue grave es del 1%.
Por eso, un desarrollo de vacuna para dengue espera poder llevar a cabo los ensayos clínicos de fase 2 en Europa o un estudio de fase 3 en zonas endémicas (principalmente regiones de Asia y América Latina).
La vacuna ha demostrado su seguridad, su eficacia para reducir la infección por malaria en ratones y su capacidad de activación del sistema inmunitario en humanos, según explicó a La Vanguardia Olga Pleguezuelos, la directora científica de ConserV Bioscience, la compañía desarrolladora.
Vacuna para el dengue
La nueva vacuna tiene un enfoque novedoso, ya que cambia la forma en que el sistema inmunológico humano responde a la picadura de los mosquitos.
En concreto, modifica la reacción a la saliva que segregan los insectos, por lo que la fórmula podría dar una respuesta decisiva y evitar otras enfermedades que transmiten los mosquitos, como el Zika, la malaria o la fiebre chikungunya.
"Sabíamos por otras investigaciones que cuando los mosquitos hembra nos pican no sólo absorbe nuestra sangre, sino que segrega saliva en la picadura”, explicó Pleguezuelos a La Vanguardia.
Sobre esta base, el equipo buscó las partículas de la saliva implicadas para pensar la vacuna con otro enfoque: "en lugar de actuar contra el patógeno, cambiar la reacción del organismo, lograr que los macrófagos lleguen activados y crear un ambiente hostil para el virus", detalló Pleguezuelos.
La fórmula llevaba registrando éxitos en los ensayos, pero no pudieron completarse con todos los voluntarios por la irrupción de la pandemia y sus restricciones.
Ahora los investigadores están buscando financiación para iniciar un estudio de fase 2 y 3 en zonas endémicas que permita constatar definitivamente la eficacia de la vacuna en un número amplio de voluntarios.
La directora científica de ConserV Bioscience cree que la vacuna podría estar lista en los próximos cinco años. El objetivo que persiguen es acelerar el proceso de respuesta inmune del organismo.
¿Qué es el dengue?
Según la OMS, es una enfermedad grave parecida a la gripe que afecta a bebés, niños pequeños y adultos, pero que rara vez causa la muerte.
Los síntomas suelen durar de 2 a 7 días, después de un período de incubación de 4 a 10 días después de la picadura de un mosquito infectado.
El síntoma principal es la fiebre alta (40°C), que debe estar acompañada de 2 de los siguientes síntomas:
- dolor de cabeza intenso
- dolor detrás de los ojos
- dolores musculares y articulares
- náuseas
- vómitos
- glándulas inflamadas
- sarpullido.
En caso de dengue severo, la fiebre está bajando (por debajo de 38 °C) pero se da la pérdida de plasma, la acumulación de líquido, la dificultad respiratoria, la hemorragia grave o el deterioro de órganos.
Las señales de advertencia son:
- dolor abdominal severo
- vómitos persistentes
- respiración rápida
- sangrado de las encías
- fatiga
- sangre en el vómito.













