El trastorno por estrés postraumático (TEPT) afecta a millones de personas cada año, en su mayoría sobrevivientes y testigos de eventos aterradores o impactantes, como guerras, agresiones o desastres.
PSICODÉLICOS
La revolución del éxtasis: La usan para estrés postraumático
Antes de popularizarse y causar estragos, los psiquiatras usaban éxtasis en la terapia. Ahora está creciendo el interés por la droga para estrés postraumático.
Debido a que los tratamientos existentes no funcionan para todos, se necesitan con urgencia nuevas terapias.
En combinación con la psicoterapia, los datos preliminares sugieren que funciona incluso en pacientes difíciles de tratar, como aquellos con trastornos por consumo de droga o alcohol.
Los investigadores presentarán sus resultados hoy en la reunión de la American Chemical Society, un evento en el que se presentarán más de 12.000 trabajos sobre temas científicos.
Del laboratorio a la calle y viceversa
Recientemente ha habido un aumento del interés y la investigación sobre el uso de psicodélicos para el tratamiento de trastornos psiquiátricos. Sin embargo, la idea de que tales compuestos podrían mejorar la psicoterapia no es nueva.
Según la investigadora principal, Jennifer Mitchell, a partir de la década de 1970 algunos psiquiatras usaron la droga para mejorar la psicoterapia, a pesar de la falta de ensayos clínicos formales y de las aprobaciones correspondientes.
Sin embargo, a medida que aumentó su popularidad como droga callejera y crecían los informes de sobredosis y muertes, la droga se categorizó como ilegal a los pocos años.
Pero "la MDMA es realmente interesante porque es un empatógeno”, dijo Mitchell y explicó que "provoca la liberación de oxitocina en el cerebro, lo que crea sentimientos de confianza y cercanía que realmente pueden ayudar en un entorno terapéutico”.
Además, los estudios en animales indican que el éxtasis puede ayudar a procesar los recuerdos del miedo en un área del cerebro llamada amígdala.
Éxtasis + psicoterapia
Mitchell y sus colegas se preguntaron si el éxtasis podía aumentar la eficacia de la psicoterapia para el tratamiento del trastorno por estrés postraumático, una condición debilitante caracterizada por amnesia, recuerdos y pesadillas relacionadas con un evento traumático.
Las personas con este trastorno tienen mayores riesgos de depresión, ansiedad, trastornos por uso de sustancias y suicidio, y los tratamientos conocidos son efectivos solo en aproximadamente la mitad de los pacientes.
Para la investigación se inscribió a 90 personas con estrés postraumático grave en el primer estudio de fase 3. En esta instancia los participantes asistieron a una sesión de terapia de 8 horas después de una dosis. Este proceso se repitió dos veces, con un mes de diferencia cada vez, además de la terapia semanal.
Dos meses después, dos tercios de las personas que recibieron terapia asistida con éxtasis ya no cumplían con los criterios de diagnóstico de estrés postraumático, en comparación con un tercio de los que recibieron placebo más terapia.
Los efectos secundarios, como apretar la mandíbula y náuseas, fueron mínimos y no hubo signos de adicción.
Actualmente, el equipo está inscribiendo participantes para un segundo ensayo de fase 3 y creen que la FDA podría aprobar la terapia a partir de 2023.
Con todo, los resultados prometedores no tienen que ver con la automedicación. El éxtasis “puede ser una herramienta muy poderosa, pero debe tener la dosis correcta en el contexto correcto con el sistema de apoyo adecuado”, dijo la principal autora.
Fuente: Comunicado de la American Chemical Society (USA)












