La carrera espacial de China tuvo en las últimas horas un nuevo hito en lo que hace a la investigación científica del espacio referida al estudio del origen del universo. Se trata del la primera detección humana de señales de rayos X suaves de una explosión en el universo temprano.
El hallazgo fue realizado en marzo del 2024 por el satélite astronómico Einstein Probe (EP) y divulgados por la revista Nature Astronomy hace pocos días. Las señales duraron 17 minutos antes de desvanecerse gradualmente.
La captación supone información clave para comprender la dinámica del universo distante. De hecho, los datos relevados por el satélite Einstein tardaron 12.500 millones de años en llegar a la Tierra, siendo los primeros en la historia de la humanidad en ser capturados.
“Este es solo el comienzo y el descubrimiento muestra el notable potencial de EP para detectar explosiones cósmicas del universo temprano", dijo Yuan Weimin, investigador principal de la misión EP e investigador de los Observatorios Astronómicos Nacionales de la Academia China de Ciencias (CAS) en diálogo con el medio chino oficialista Xinhua.
Ahora, científicos chinos en colaboración con profesionales del mundo serían capaces de monitorear la banda de radio de este estallido de rayos gamma.
Qué significa lo que captó el satélite de China
En el campo astronómico se cree que el origen de rayos gamma largos (GRB) como los recibidos se originan mediante el estallido del núcleo de estrellas masivas. Se trata de eventos ocurridos a decenas de miles de millones de años de distancia del presente en la Tierra que producen partículas energéticas capaces de viajar a través del cosmos.
La recepción de esas partículas, en forma de rayos gamma y x, es posible gracias a la tecnología espacial actual. Así, la comunidad científica puede reevaluar sus modelos con el nuevo hallazgo y quedar un paso más cerca de comprender la dinámica del universo “joven”, entendido como el origen del espacio en expansión.












