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Día Mundial de la Visión: ¿Cómo detectar problemas en la vista a tiempo?

El Día Mundial de la Visión se conmemora el 8 de octubre de 2026 y apunta a detectar problemas a tiempo y proteger la salud ocular en cada etapa.

El Día Mundial de la Visión se conmemora el 8 de octubre de 2026 y, por esta razón, la Dra. Betty Giselle Arteaga, médica oftalmóloga y jefa de Baja Visión del Servicio de Oftalmología del Hospital Italiano de Buenos Aires publicó una guía para detectar problemas a tiempo y proteger la salud ocular en cada etapa.

De ahí, la Dra. Arteaga explicó: “La visión cambia a lo largo de la vida. En la infancia es parte del desarrollo y del aprendizaje; en la adultez puede verse afectada por hábitos, enfermedades generales y factores de riesgo. Con los años aumentan las patologías capaces de reducir la autonomía. Por eso, cuidar los ojos no consiste solamente en consultar cuando se ve borroso, sino en realizar controles adecuados para cada edad”.

Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Según la Organización Mundial de la Salud, al menos 2.200 millones de personas viven en la actualidad con algún deterioro de la visión cercana o lejana. En casi la mitad de los casos, la pérdida visual podría haberse prevenido. Los errores de refracción sin corregir y las cataratas están entre las patalogías principales, junto con el glaucoma, la retinopatía diabética y la degeneración macular asociada con la edad.

Infancia y edad escolar

El sistema visual se desarrolla durante los primeros años. Enfermedades como la catarata congénita, el estrabismo o una diferencia importante de graduación entre ambos ojos pueden impedir que uno de ellos aprenda a ver correctamente y provocar ambliopía u ojo vago. La detección temprana es decisiva porque la respuesta al tratamiento disminuye con la edad. En los recién nacidos son fundamentales el examen ocular y la evaluación del reflejo rojo, además del seguimiento específico de los bebés prematuros con riesgo de retinopatía. La desviación de un ojo, una pupila blanca en fotografías, el lagrimeo persistente, la sensibilidad excesiva a la luz o la dificultad para fijar la mirada justifican una consulta.

Al comenzar la escuela, un problema visual puede confundirse con falta de atención o una dificultad de aprendizaje. Acercarse demasiado al papel, entrecerrar los ojos para mirar de lejos, perderse al leer, adoptar posiciones extrañas de la cabeza o tener cefaleas frecuentes son señales de alerta. El control al ingreso escolar es indispensable. Luego la frecuencia debe individualizarse.

En esta etapa también preocupa el aumento de la miopía. La herencia influye, pero pasar tiempo al aire libre se asocia con un menor riesgo de desarrollarla. Las pantallas no dañan por sí solas los ojos, aunque su uso prolongado puede generar cansancio y sequedad. Conviene alternar las tareas de cerca con pausas, mantener una distancia adecuada y usar buena iluminación.

Adultez y factores de riesgo

Entre los 20 y los 40 años muchas personas postergan el control porque ven bien. Sin embargo, algunas enfermedades oculares pueden avanzar sin síntomas. También deben prevenirse las infecciones relacionadas con el mal uso de lentes de contacto y los traumatismos laborales o deportivos mediante una protección adecuada.

Los lentes de contacto no deben limpiarse con agua de la canilla ni usarse para dormir o bañarse. Tampoco es conveniente utilizar colirios por cuenta propia. Quienes tienen diabetes, hipertensión, alta miopía, antecedentes familiares de glaucoma u otras condiciones de riesgo necesitan un seguimiento definido por el médicooftalmólogo. En las personas con diabetes, el examen del fondo de ojo permite detectar lesiones antes de que aparezcan síntomas.

A partir de los 40 y en la adultez mayor

La presbicia suele hacerse evidente alrededor de los 40 años: cuesta enfocar de cerca, se necesita más luz y se alejan los textos para leer. Es un cambio normal, pero no toda dificultad debe atribuirse a la edad. Un examen completo permite corregir la visión y evaluar la presión ocular, el nervio óptico y la retina.

El glaucoma requiere especial atención porque puede avanzar durante años sin dolor ni síntomas y causar un daño irreversible. Después de los 60 también son más frecuentes la catarata, que puede provocar visión nublada y deslumbramiento, y la degeneración macular, que afecta la visión central necesaria para leer o reconocer caras.

Controlar la diabetes y la presión arterial, no fumar, mantener una iluminación adecuada y actualizar los anteojos ayuda a proteger la visión y reducir el riesgo de caídas. Cuando la pérdida visual es permanente, la rehabilitación y las ayudas ópticas o electrónicas permiten aprovechar la visión remanente y conservar independencia.

En síntesis

La pérdida súbita de visión, la aparición repentina de destellos o numerosas manchas flotantes, una sombra similar a una cortina, el dolor intenso, la visión doble de comienzo brusco, un traumatismo o el contacto con una sustancia química requieren atención urgente. Los controles deben adaptarse a la edad, los antecedentes y la salud general de cada persona. No todas las pérdidas visuales pueden prevenirse, pero muchas pueden evitarse, tratarse o rehabilitarse. La diferencia, con frecuencia, depende de llegar a tiempo.

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FUENTE: Urgente24

En pocas palabras

El Día Mundial de la Visión se conmemora el 8 de octubre de 2026 y apunta a detectar problemas a tiempo y proteger la salud ocular en cada etapa.

Resumen generado por Thinkindot AI

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