Brasil vs. USA: Guerra comercial en puerta
La Cancillería brasilera criticó el contenido y la forma "del documento en el que el Representante de Comercio de USA ataca el aumento de aranceles" de Brasil. Guido Mantega, ministro de Hacienda, explicó en Londres los motivos del mayor proteccionismo de su país ("la guerra de divisas"), y también criticó las objeciones de USA.
22 de septiembre de 2012 - 12:49
LONDRES - El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, calificó de "absurda" la crítica del gobierno de USA en relación con el proteccionismo brasileño. Hablando en Londres el viernes 21/09, durante un seminario patrocinado por la revista The Economist, Mantega insistió en que Brasil adopta un menor número de barreras en comparación con USA, Alemania y el Reino Unido.
"Brasil está en el final de la cola. Es cierto, tomamos algunas medidas (comerciales), pero perdemos años explícitamente con la gran mayoría de los países", dijo el funcionario.
El jueves 20/09, el gobierno estadounidense envió una carta a Brasil protestando por las barreras comerciales adoptadas por Brasilia.
Mantega también garantizó que el gobierno brasileño va a reaccionar contra la nueva inyección de dólares que anunció la Fed (Federal Reserve, el banco central de los Estados Unidos). "Brasil no permitirá que el real se aprecie en forma artificial. Vamos a tomar las medidas necesarias. El Banco Central comprará más reservas y pueden tomarse otras medidas tales como reordenar la estructura de impuestos al comercio exterior", agregó el ministro.
Según él dijo la guerra de divisas es una "realidad", pero el gobierno de Dilma Rousseff no permitirá un descenso en la competitividad de la industria. "Queremos una industria fuerte", afirmó durante un seminario organizado por el semanario británico.
Entre los segmentos industriales que deben ser fortalecidos, Mantega citó que la producción nacional de petróleo se elevará de 2 millones de barriles por día (bpd) a 5 o 6 millones de bpd.
Mantega dijo, además, que Brasil "todavía tiene margen para reducción" de la tasa de interés doméstica, e insistió en que el gobierno continuará usando políticas monetarias para promover el crecimiento.
"Podemos tener una política monetaria activa. Esto tiene sentido en Brasil, donde el crédito es todavía relativamente restringido", dijo.
El ministro, sin embargo, volvió a criticar la política monetaria expansiva en los países ricos.
"No tiene sentido (una política monetaria expansiva) en países con un exceso de liquidez y tasas bajas de interés", explicó Mantega, quien agregó que esos países no están resolviendo sus problemas y todavía están "fomentando la guerra de divisas".
En Londres, Mantega visitó también al responsable de finanzas del Reino Unido, George Osborne, para acordar posiciones en relación con el G-20.
Guido Mantega le dijo el jueves 10/09 al diario Financial Times (del grupo editorial Pearson, igual que The Economist) que una 3ra. ronda de relajación cuantitativa de la política monetaria del Federal Reserve estadounidense (Q3) es "proteccionista" y dará inicio a una nueva "guerra cambiaria", con consecuencias potencialmente desastrosas para el resto del mundo.
"Es necesario entender que habrá consecuencias", afirma el ministro, agregando que el programa de estímulo a la economía del Fed "tendrá sólo un beneficio marginal en USA, ya que no hay falta de liquidez. La liquidez no va hacia la producción". Para él, la llamada QE3 está presionando el dólar y dando impulso a las exportaciones estadounidenses.
Según Mantega, el anuncio del Fed causó hasta ahora sólo un cambio en las expectativas. "La aversión al riesgo ha disminuido y el instinto animal de los mercados creció", dice el ministro. Para él, "las empresas japonesas ya estaban quejándose sobre la tasa del tipo de cambio fuerte. Si un dólar más débil conduce a una intensificación de la competencia en el comercio, eso también obligará a Brasil a adoptar medidas para evitar que el real se fortalezca".
"Yo diría que hoy la moneda (brasilera) está en un nivel razonable, aún sobrevaluada frente a una canasta de monedas de los socios comerciales de Brasil, pero en los niveles actuales está ayudando a que las empresas brasileñas sean más competitivas. USA, Europa y Reino Unido son más proteccionistas que Brasil , agregó Mantega.
[ pagebreak ]
Para Itamaraty, la carta de USA es "inaceptable"
El gobierno brasileño reaccionó duramente a la carta en la que el Representante de Comercio de USA, Ron Kirk, criticó la política de Brasil de elevar aranceles de importación.
"Injustificable" e "inaceptable", fueron algunos de los adjetivos utilizados por el Ministerio de Relaciones Exteriores para clasificar el documento recibido ayer a la tarde por el ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota.
"No nos gusta ni el contenido ni la forma. Consideramos injustificadas las críticas, son infundadas", afirmó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Embajador Tovar Nunes. "Tenemos una muy buena relación con los Estados Unidos y esa forma de comunicación no es aceptable, no ayuda y no refleja esta buena relación".
El tono del texto de Kirk, quien tiene el puesto equivalente al de un ministro de comercio exterior, molestó al gobierno brasileño. Hace una semana, el embajador estadounidense en la Organización Mundial del Comercio (OMC), Michael Punke, se habría quejado también de la decisión brasileña de aumentar los aranceles de importación de 100 productos y la reacción de Patriota no fue tan dura.
En una entrevista concedida al diario O Estado de S. Paulo, el ministro afirmó que consideraba naturales las críticas hechas en la OMC, un foro donde los países pueden listar sus "preocupaciones comerciales".
Sin embargo, señaló que Brasil es 1 de los 4 países que más importan productos estadounidenses y que medidas de USA como la flexibilización cuantitativa de la oferta de dinero, hecha hace una semana (Q3), perjudican las economías emergentes.
"Brasil ha planteado un debate en la OMC sobre comercio e intercambio y ve con gran preocupación esas medidas de flexibilización cuantitativa, que tienen un efecto sumamente perjudicial para las economías en desarrollo. Economías que están colaborando inclusive al mundo desarrollado, con su dinamismo económico y con la absorción de los productos exportados por USA y Europa", dijo.
"Más allá de la retórica, tenemos que mirar la realidad y hay cuestiones que necesitan ser legítimamente debatidas. Brasil las ha llevado a la OMC y esperamos que también sean tratadas con seriedad", agregó.
La diferencia ahora es, especialmente, el tono de la carta del representante estadounidense.
En el texto, Kirk no solo comienza diciendo que escribe para declarar "en términos firmes y claros" la preocupación de USA con la política brasileña, como acusa al gobierno brasileño de tomar medidas proteccionistas y de mirar específicamente las importaciones estadounidenses. Además, el tono de amenaza - Kirk dice que ese tipo de medidas puede conducir a respuestas a esta altura y podrían dañar las relaciones entre los dos países – fue considerado irrespetuoso.
Brasil tuvo en 2011 un déficit comercial de US$ 8.200 millones con USA. Este año, entre enero y agosto, la diferencia en la balanza comercial llega a US$ 2.700 millones contra Brasil. Además, las acciones estadounidenses para proteger su comercio tampoco suelen tener en cuenta los problemas que causan en los demás países.
La reciente decisión del Fed de comprar US$ 40.000 millones mensuales en bonos públicos para inyectar dinero en la economía fue clasificada por la presidente Dilma Rousseff como "tsunami monetario" que fortalece artificialmente a las monedas de otros países y daña al comercio.
En cuanto al tema de los subsidios, el Congreso estadounidense negocia una nueva ley agrícola, la "Farm Bill", que puede ser aún más perjudicial para los productos agrícolas que la actual, a pesar de que el país ya ha perdido en las disputas en la OMC por subsidios.











