Las reacciones de las distintas opiniones públicas en las redes sociales de las naciones de Sudamérica fueron vitales para los cambios de postura sobre Venezuela y Nicolás Maduro que fueron teniendo luego cada uno de los restantes nueve gobiernos.
6 EN CONTRA, 2 EN DUDA, 1 A FAVOR
Tras 11 días, las elecciones de Venezuela siguen moviendo el tablero político de Sudamérica
Tras conocerse los resultados de las presidenciales de Venezuela (triunfo de Nicolás Maduro) hubo críticas severas, apoyos y jugadores cautelosos en Sudamérica.
El inmediato feed back que proporciona internet fue vital para saber la manera de pensar de los votantes locales sobre el polémico desenlace comicial.
1-Uno de los primeros en reaccionar fue el presidente trasandino, Gabriel Boric, quien en un primer momento dijo que los resultados “son difíciles de creer” y luego decidió reconocer al opositor Edmundo González como ganador de la contienda.
¿Por qué actuó así un primer mandatario de izquierda que mantiene dentro de la alianza gobernante al Partido Comunista?
El timonel del PC local, Lautaro Carmona, justificó a Boric:
"El Presidente tiene competencias o detalles exclusivos. Si tuviera que haber una polémica, no va a ser en términos personales”.
Las razones del joven Jefe de Estado se relacionan con el pragmatismo: el domingo 27 de octubre se realizarán las elecciones Generales donde se elegirán los cargos de Gobernadores Regionales, Consejeros Regionales, Alcaldes y Concejales.
El líder conservador Guillermo Kast tiene una intención de voto superior al 40%. Por ende, cualquier tipo de apoyo o abstención frente a la votación venezolana hubiera sido utilizada en medios y redes para cuestionar al actual titular del Poder Ejecutivo nacional.
2-En el caso de Argentina, Javier Milei calificó como una “estafa electoral” lo ocurrido y desconoció el anuncio del CNE venezolano.
Lo ocurrido le sirvió al líder libertario para fortalecer un discurso completamente refractario hacia los regímenes socialistas.
La relación binacional pasa por su peor momento histórico.
3-El caso de Brasil aparece como uno de los más complicados.
En un principio, el Palacio de Itamaratí, sede de la diplomacia, decidió abstenerse en una votación celebrada en la Organización de Estados Americanos el 31/7/24. Tomó esa decisión junto a Colombia y México, entre otras naciones.
Los conservadores tienen el doble y el triple de seguidores en Twitter, Instagram y Facebook si los comparamos con los que acredita el gobernante Partido de los Trabajadores.
Ante la tormenta interna que se estaba generando, ya que Venezuela es un país limítrofe y la diáspora de millones de personas afectó al Noreste del gigante sudamericano, Lula tomó el toro por las astas y decidió involucrarse en la crisis.
Pudo posicionarse como negociador y logró que la opositora María Corina Machado, una figura que casi siempre lo criticó, le pidiera de manera personal que ayudara a la “transición”.
Da Silva ha sido durante su dilatada carrera de gremialista y político un hábil negociador. Fruto de ello fue el variopinto frente que logró concentrar para sacar del edificios el Planalto a Bolsonaro, en un balotaje muy reñido ocurrido hace casi dos años.
4-El caso de Colombia es similar al anterior. Gustavo Petro es un mandatario progresista, el primero de centro izquierda en la historia de la nación cafetera.
Petro fue informado que un nuevo éxodo podría afectar seriamente a la región fronteriza de Santander donde ya no existen recursos para albergar vecinos.
Por ejemplo, la ciudad de Cúcuta, con 800.000 habitantes, ya sumó 200.000 migrantes (el mismo número que toda Argentina) y ya no estaría en condiciones de soportar más peso.
Entonces, el presidente decidió alertar sobre una “posible guerra limítrofe” si la región no logra un acuerdo puntual sobre la situación social que podría detonarse con un presidente como Maduro hasta el año 2031.
5-Por su parte, Perú también advirtió sobre las consecuencias de lo ocurrido.
El gobierno nacional de Dina Boluarte denunció que las autoridades de Venezuela quieren “consolidar un fraude”.
La Cancillería señaló que se encuentra “en estado de observación activa en previsión de efectos migratorios como consecuencia de la gravedad del curso de los hechos electorales venezolanos”.
6, 7 y 8- Las administraciones liberales de Uruguay, Luis Lacalle Pou; Paraguay, Santiago Peña, y de Ecuador, Daniel Noboa, fueron extremadamente críticas con el proceso electoral caribeño y aprovecharon para reafirmar sus cuestionamientos a “los populismos” que gobiernan en América y el resto del mundo.
9-Finalmente , un apoyo concreto para Maduro llegó desde Bolivia donde Luis Arce fue el primer líder en reaccionar de manera favorable.
Consideró que la “victoria” del oficialismo venezolano fue una “gran manera” de recordar al fallecido líder Hugo Chávez en el día de su cumpleaños.
Arce sostuvo que siguió “de cerca” la “fiesta democrática” en Venezuela y saludó “que se haya respetado la voluntad del pueblo venezolano en las urnas”.















