El Senado de Estados Unidos aprobó este martes una moción para limitar los poderes de guerra del presidente Donald Trump, con cuatro republicanos sumándose a dicho proyecto de ley que intentaría frenar la imprevisibilidad del actual inquilino de la Casa Blanca, quien, en este segundo mandato, intervino Caracas para capturar al mandatario venezolano Nicolás Maduro, atacó supuestas narcolanchas en las aguas del Caribe y desató una escalada en Medio Oriente tras bombardear Irán el pasado 28 de febrero.
TRAS SIETE FALLIDOS
Senado de USA aprueba frenar poderes de guerra de Trump y asoma la bandera blanca de rendición
El Senado de Estados Unidos aprueba limitar los poderes de guerra de Donald Trump, en medio de los cuestionamientos de los estadounidenses por el conflicto abierto contra Irán.
La resolución destinada a obligar a Trump a poner fin al frente abierto contra Irán a menos que reciba autorización del Congreso para continuarla, fue aprobada por 50 votos a favor y 47 en contra, marcando el octavo intento de los demócratas para poner un freno a las acciones beligerantes del actual jefe de Estado..
En la sesión plenaria de este martes, cuatro republicanos votaron a favor de esta moción, entre ellos el senador Bill Cassidy, recién llegado de una derrota en las primarias republicanas de Luisiana en una contienda en la que Trump respaldó a su oponente para estas internas.
“Si bien apoyo los esfuerzos del gobierno para desmantelar el programa nuclear de Irán, la Casa Blanca y el Pentágono han mantenido al Congreso en la ignorancia sobre la Operación Furia Épica”, dijo Cassidy en las redes sociales.
“Hasta que la administración no aclare la situación, no se puede justificar ninguna autorización o prórroga del Congreso”, añadió.
También se unieron los senadores republicanos Rand Paul, de Kentucky; Susan Collins, de Maine; y Lisa Murkowski, de Alaska, quienes ya habían votado a favor de resoluciones similares sobre limitar poderes de guerra.
En cuanto a Cassidy, el senador de Louisiana antes mencionado, este martes apoyó la legislación por primera vez.
De lado demócrata, el senador John Fetterman, de Pensilvania, fue, una vez más, el único demócrata en votar en contra.
La resolución, impulsada por el demócrata Tim Kaine de Virginia, ordenaría al presidente Trump “retirar las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades dentro o contra Irán, salvo autorización expresa mediante una declaración de guerra o una autorización específica para el uso de la fuerza militar”, según precisa el texto. Cabe destacar que esta moció ha sido aprobada en un contexto en el que el conflicto con I´rán ya superó el plazo de 60 días que la Ley de Poderes de Guerra exige al presidente para solicitar autorización del Congreso.
Al respecto de esta Ley de Poderes de Guerra, la administración de Trump ha cuestionado abiertamente su legalidad y argumenta que el frágil alto al fuego alcanzado entre Estados Unidos e Irán a principios de abril detuvo el cómputo de ese plazo.
Sin embargo, algunos demócratas sugieren que la tregua ha sido un artilugio de Trump ante la ley de poderes de guerra, debido al vencimiento del plazo, y para seguir de manera vedada con este nuevo frente de guerra, pero dentro de los parámetros legales.
A pesar de que desde el 7 de abril rige un frágil alto al fuego, EE.UU. e Irán actualmente se baten a duelo y se lanzan fuego cruzado en las aguas del estrecho de Ormuz y en distintas zonas de influencia de Irán, mientras que Israel en paralelo intensifica su asedio contra Líbano —en medio de una dudosa tregua— argumentando una campaña para desmantelar los búnkeres de la milicia chiita Hezbolá.
El MAGA arde por la guerra en Irán: Donald Trump, más solo que nunca
La salida de Joe Kerry expone la división interna en el Gobierno de Trump, debido la guerra en Irán: el ala dura del MAGA y congresistas del Partido Republicano, indignados.
La renuncia de Joe Kent, un alto cargo de Inteligencia de Estados Unidos en materia de lucha contra el terrorismo, ha dejado al descubierto las fisuras irreversibles dentro del Gobierno de Donald Trump, pero, a la vez, ha expuesto la grave polarización ideológica dentro de las filas del MAGA con respecto al nuevo frente de guerra abierto contra Irán.
Kent, un oficial antiterrorista que dimitió en marzo, dijo que no estaba de acuerdo en iniciar una guerra con Irán, país que para él “no era una amenaza para la seguridad del pueblo estadounidense”. Es más, en su carta de renuncia, aseguró que los bombardeos en el país persa son solamente un resultado directo de la presión por parte del “lobby israelí” y de "una campaña de desinformación", poniendo sobre la palestra las divisiones en la administración de Trump.
En una entrevista para The Tucker Carlson Show, Joe Kent lanzó varias acusaciones que dejaron boquiabierto al propio presentador republicano, incluyendo afirmaciones de que el régimen iraní no estaba al borde de desarrollar una bomba nuclear y expuso dudas sobre el asesinato de Charlie Kirk, uno de los influencers del MAGA que desde el 2024 empezaba a cuestionar el alineamiento estadounidense al "sionismo israelí" y que ya anticipaba que entrar en un conflicto con Teherán significaría ingresar a las fauces de una bestia.
Pero Kent, un ex oficial del Ejército estadounidense y antiguo oficial paramilitar de la CIA, no es el único republicano que ha expresado su antipatía por la guerra estadounidense e israelí contra Irán, que ha iniciado el 28 de febrero y opera bajo la excusa de querer desmantelar el programa nuclear del patrocinador del terrorismo
Al igual que Kent, varias las figuras republicanas, influencers del MAGA y reconocidas estrellas de los podcast conservadores condenan el liderazgo de Trump por haber fallado a su compromiso de campaña de “no iniciar otra guerra” como la de Irak y por quedarle grande el “Make America Great Again / Hacer a Estados Unidos Grande Otra Vez”.
De ese lado de la vereda, entre las voces críticas de la política exterior de Trump se encuentran el expresentador de Fox, Tucker Carlson; la influencer divulgadora de teorías conspiranoicas y amiga de Charlie Kirk, Candace Owens; y la estrella de podcast conservadora, Nick Fuentes.
En cuanto a Tucker Carlson, figura clave del MAGA, ha estado denunciando que su "familia fue amenazada" por el primer ministro de Israel, habló de "ataques de falsa bandera" en el Golfo Pérsico "perpetrados por el Mossad" para fracturar al islam, dijo que Jeffrey Epstein era un agente israelí y elogió este miércoles al asesor antiterrorista de Trump, expresando su esperanza de que su dimisión fuera el “inicio de la tan esperada revelación de la verdad”. Carlson también se hizo eco de la afirmación de Kent de que Israel estaba dirigiendo la política exterior estadounidense.
El MAGA se quiebra por la guerra en Irán y los archivos del caso Epstein: Trump es "mala palabra" para algunos
En la misma línea que Tucker Carlson, congresistas republicanos han roto en el último tiempo con Donald Trump, argumentando que el presidente faltó a su palabra de Make America Great Again al iniciar un nuevo foco de conflicto en Medio Oriente solo para defender a Israel, exponiéndolos a todos a sufrir atentados del terrorismo yihadista. Muchos ya habían abandonado el barco tras percatarse que Trump aparecía 38 mil veces mencionado en los archivos de Jeffrey Epstein, el financista pedófilo que murió en su celda en el 2019 a la espera de su juicio por liderar una red de trata global.
Atacar a Irán “no hará desaparecer los archivos de Epstein”, advirtió a Trump el legislador republicano Thomas Massie, lo que demuestra una fractura al seno del Partido Republicano.
Megyn Kelly, la ex personalidad de Fox News y que ahora tiene su propia plataforma en línea, también ha cuestionado si la guerra es "buena para Estados Unidos", al igual que Candace Owens, otra influencer popular que apoyó a Trump en 2024, amiga de Charlie Kirk y quien se ha convertido en una crítica acérrima del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu . "No entiendo cómo no se da cuenta de cómo está reaccionando su base, su base real, en este momento", dijo Owens sobre el presidente durante una entrevista el miércoles.
En un posteo en X, la congresista del MAGA Marjorie Taylor Greene, quien ya había roto con Donald Trump por el caso Epstein, afirmó que había hablado con "algunos de los principales líderes conservadores de America First" y que existía un amplio consenso en que el partido había sido "secuestrado por Lindsey Graham, Mark Levin y los republicanos neoconservadores del establishment contra los que todos votamos", haciendo referencia al acérrimo partidario de Trump en el Senado y a una personalidad de la radio conservadora.
En la vereda contraria a la facción republicana que se autodefine como "antisionista", se hallan el senador estadounidense Lindsey Graham, un firme defensor de Israel, y Laura Loomer, presentadora de podcasts e influencer conservadora que habla con Trump con regularidad. De hecho, la influencer proisraelí afirmó que los podcasters que están en contra de la guerra son "la derecha woke" y los acusó de antisemitas y de estar pagados por intereses extranjeros "para dividir a la base", aunque no existen pruebas de tales pagos.
Los ataques cruzados en redes sociales entre estos influencers proisraelís y los conservadores antisionistas, ambos de la línea dura del MAGA, se han vuelto feroces y personales.
Mark Levin, presentador de Fox News y partidario de no llevar una guerra contra Irán, lleva meses atacando a Kelly en X y recientemente la llamó "un desastre emocionalmente desequilibrado, lascivo y petulante".
Ella respondió en X diciendo que Levin tenía "micropene". Incluso Trump intervino, defendiendo a Levin, a quien calificó de "un verdadero gran patriota estadounidense", que estaba "en cierto modo asediado por otras personas con mucha menos inteligencia".
Kelly acusó entonces a Levin de “llorarle a papá”.
Más noticias en Urgente24
Fuerte conmoción por lo que se escuchó en El Trece: "Tiene ELA"
Dybala confirmó su futuro tras el último llamado de Boca: "Queremos"
Los aviones clave de FAdeA que desbloquearon la billetera de Defensa
Sin Cristina Pérez, LN+ apostó por Esteban Trebucq y tuvo rating más bajo del año
Riquelme dejaría la presidencia de Boca y su destino es una bomba














