La normativa para extranjeros hasta el momento impedía la entrada de viajeros desde la UE y el Reino Unido.
Según adelantó el diario Financial Times, la intención de la administración de Joe Biden es la de terminar con la prohibición que inició el presidente Donald Trump, al inicio de la pandemia.
Estados Unidos apunta a una única norma, en lugar de hacer distinciones por países.
Esquema completo
El gobierno de Biden pedirá a todos los extranjeros que ingresen al país que cuenten con el esquema completo de vacunación contra el COVID-19.
También se solicitaría una prueba negativa realizada dentro de los tres días previos al vuelo, dijo el coordinador de COVID-19 de la Casa Blanca, Jeff Zients.
Además, no se requerirá que los pasajeros completamente vacunados se pongan en cuarentena.
“Este nuevo sistema de viaje internacional sigue las recomendaciones de la ciencia, para mantener los vuelos aéreos internacionales a USA seguros, al requerir los extranjeros estar completamente vacunados para volar a EEUU e implementa adicionales y estrictos protocolos de seguridad”, remarcó Zients.
A su vez, se permitirá la entrada de viajeros del Reino Unido y la Unión Europea (UE) que tengan el esquema completo de vacunas.
Actualmente, Estados Unidos prohíbe a la mayoría de los ciudadanos no estadounidenses que en los últimos 14 días hayan estado en el Reino Unido, los 26 países Schengen de Europa sin controles fronterizos, Irlanda, China, India, Sudáfrica, Irán y Brasil.
Y permite que el resto de viajeros habilitados ingresen sin un certificado de vacunación.
Las vacunas
La gran incógnita es qué vacunas aprobará Washington para permitir el ingreso de los viajeros.
Por caso, la vacuna Sputnik V no está aprobada en la UE, ni figura en la lista de la OMS. Es decir, que un certificado de vacunación con ese preparado en un tercer país no puede ser presentado para ingresar a un país de la UE.
La definición en el caso de USA estará en manos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
Pero se sabe que el gobierno aprobó las vacunas de Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson.
En tanto, las chinas, Sputnik V y AstraZeneca no han sido autorizadas por Washington, lo cual deja pocas chances para que ahora sean aceptadas.













