Este jueves (15/7), la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente estadounidense, Joe Biden, se reunirán en Washington para hablar sobre el gasoducto ruso Nord Stream 2 y China, entre otros temas. Aunque, según algunos expertos, no se esperan grandes avances.
EN WASHINTONG
Merkel-Biden: La deriva trasatlántica al parecer continuará
La canciller alemana Angela Merkel se reunirá con el presidente estadounidense Joe Biden en un encuentro del que no se esperan grandes avances.
En su última visita a USA como canciller de Alemania, Merkel buscará junto con Biden ponerle fin a era de Donald Trump y restablecer los lazos que se tensaron durante la presidencia del republicano.
Sin embargo, la deriva transatlántica con respecto a ciertos intereses, entre ellos Rusia y China, continuará entre las partes.
Nord Stream 2
La posición sobre el gasoducto submarino germano-ruso es una de las grandes diferencias entre USA y Alemania.
El país norteamericano teme que el presidente Vladimir Putin obtenga una influencia excesiva sobre el suministro de energía de Europa y, de esta manera, pueda utilizarlo para eliminar a Ucrania como ruta de tránsito de gas, privando a Kiev de sus ingresos y socavando su lucha contra los separatistas del este respaldados por Moscú.
Alemania argumenta que la conexión ayudará a asegurar su propio suministro energético y recuerda que Europa siempre ha comprado petróleo y gas a Rusia, incluso en plena Guerra Fría.
¿Qué hacemos con China?
Durante los 16 años que Merkel estuvo en el poder, ha trabajado mucho para estrechar los lazos económicos de Alemania y la Unión Europea (UE) con China. Es más, el año pasado la canciller alemana fue defensora de un pacto de inversión entre el bloque europeo y el gigante asiático.
Hace tiempo que China eclipsó a USA como mayor socio comercial del país europeo. La gran diferencia con los demás aliados occidentales es que Alemania mantiene una relación comercial casi equilibrada con China. Es decir, se importa casi lo mismo que lo que se exporta.
Sin embargo, el gobierno de Biden ve al país liderado por Xi Jinping como una amenaza global que quiere contrarrestar con un frente común de países democráticos, pero lejos está Alemania de querer enfrentarse a China.












