MUNDO Henrique Meirelles > Luiz Inácio Lula da Silva > Brasil

BRASIL POSELECTORAL

Henrique Meirelles a Lula: Austeridad y reforma

Nunca hay magia. La economía es la gestión de los recursos escasos. Henrique Meirelles se lo recuerda a Luiz Inácio Lula da Silva.

Vale para la Argentina 'mágica', repleta de vendedores de ilusiones: En su 1er. discurso tras la victoria, Luiz Inácio Lula da Silva anunció que su prioridad será acabar con el hambre en Brasil, concederá un aumento real del salario mínimo, recuperará el programa 'Minha Casa Minha Vida', mantendrá la ayuda de R$ 600 mensuales para los más vulnerables, otorgará una exención del impuesto a la renta a quienes ganan hasta R$ 5.000 y creará un programa para los endeudados: todo eso es gasto público. Muuuucho gasto público. Ahí aparece un personaje muy interesante, Henrique Meirelles.

Lula da Silva no habló de la verdadera herencia de Jair Bolsonaro: un agujero fiscal notable. Porque la mejora de los indicadores de Bolsonaro -y es una crítica a la derecha argentina que intentó ocultarlo- se refiere a los meses de la campaña electoral pero no al período presidencial completo, que tiene resultados bien distintos.

Para intentar la reelección, Bolsonaro dilapidó recursos fiscales. Las estimaciones de analistas de mercado oscilan entre R$ 150.000 millones y R$ 430.000 millones. Esto hay que o cortarlo o financiarlo. Al tipo de cambio de hoy es una cifra que fluctúa entre US$ 26.600 millones a US$ 82.000 millones.

En el discurso, Lula dijo que no tomará decisiones que impacten la vida de los brasileños "en secreto" (porque Bolsonaro y sus aliados en el Congreso crearon un 'presupuesto secreto' no oficial) y que pretende restablecer el diálogo con la sociedad y los empresarios, recreando el Consejo de Desarrollo Económico y Social, conocido como Conselhão, que se extinguió bajo el gobierno de Bolsonaro.

No es la prioridad de los grandes contribuyentes brasileros que lo que exigen son precisiones de Lula da Silva de que no prevalecerán los economistas de la izquierda tradicional y elegir un perfil del centro, que puede recuperar la capacidad de control del gasto.

Bolsonaro, para pagar la reelección, destruyó el último ancla fiscal vigente: el techo de gasto.

Brasil precisa regresar al techo de gasto público: esto es lo que demandan de Lula da Silva porque es lo que realmente asegura una previsibilidad a la economía doméstica.

https://twitter.com/BloombergLinea_/status/1586772419506683904

El hombre del freno

El exministro de Hacienda y expresidente del Banco Central con Lula da Silva, el ex banquero Henrique Meirelles, responsable de implementar el techo de gasto en 2016, es citado como un posible integrante del equipo económico de Lula, le dijo a Correio Brasiliense, de Brasilia DF, que apuesta por la reforma administrativa como prioridad para generar el dinero que precisa Lula.

“La prioridad al inicio del gobierno sería crear fuentes de ingresos para programas sociales e inversiones en infraestructura. En ese sentido, la reforma administrativa sería fundamental, porque eliminaría gastos innecesarios y crearía condiciones de estabilidad y responsabilidad fiscal para que se pueden hacer inversiones en toda la economía, creando empleos y rentas para toda la sociedad brasileña. Ese es el camino”, dijo Meirelles a Correio.

Meirelles, quien recientemente se desempeñó como secretario de Finanzas y Planificación del Estado de São Paulo, reconoció la necesidad de una discusión sobre nuevas reglas tributarias y también defendió una exención de gastos en 2023, pero con el mantenimiento de un límite de gastos.

“Mi sugerencia es hacer una excepción (por gastos) y la reforma administrativa, en 2023, para crear espacio dentro del techo para inversiones en infraestructura. Esto es muy importante para discutir, con tranquilidad, si una reformulación de las reglas tributarias o un ajuste hasta el techo”, agregó.

Meirelles descartó la propuesta de reforma administrativa del equipo del Ministro de Economía, Paulo Guedes, PEC 32/2020.

Ese proyecto está estancado desde hace 2 años en el Congreso, rechazado por los empleados públicos, una de las bases políticas del PT.

Según Meirelles, habría que realizar una reforma tal como la que realizó en el estado de São Paulo. "Fue un modelo muy exitoso, porque el Presupuesto fue justo y, después de los cambios, entró un saldo de caja de más de R$ 50.000 millones (US$ 9.500 millones). Y fue el resultado de una reforma bien hecha. Es necesario analizar las cuentas del gobierno y ver qué se puede hacer. Todavía es prematuro estimar números".

El exministro también defendió una reforma fiscal amplia y no las propuestas enviadas por Paulo Guedes al Congreso, con cambios en el Impuesto a la Renta, que está estancado en el Senado.

Meirelles dijo que no habló con Lula da Silva de ningún tema y que no es el momento. “Hay que calmarse, ver las prioridades en Salud, Educación, Seguridad y, a partir de ahí, iniciar las discusiones de política económica. Pero todo en su momento”, dijo.

Lula necesitará negociar tanto con los congresistas que participaron del amplio frente que lo eligió como con el 'Centrão', que es la oposición heterogénea que compró Bolsonaro con grandes asistencias fiscales.

En opinión del politólogo Wagner Parente, director general de BMJ Consultores Associados, la 1ra. batalla de Lula será recuperar el Presupuesto federal. “Esto comenzará aún antes de asumir el cargo en enero. Es muy probable que haya un intento (N. de la R.: de Bolsonaro) de hacer obligatorio el 'presupuesto secreto' (el negocio entre Bolsonaro y el Central) a través de una enmienda constitucional. Si esta maniobra tiene éxito, Lula asumirá con menos fuerza para negociar con el Congreso", dijo. resaltó.

El siguiente desafío de Lula será mantener unido el amplio frente que lo eligió.

“El Partido de los Trabajadores no se caracteriza por compartir el poder. Si los puestos más importantes los ocupan nombres como Fernando Haddad, Aloizio Mercadante y Gleisi Hoffmann, es muy probable que la base se desmorone antes de asumir”, advirtió.

Finalmente, según Parente, será muy importante buscar el retorno de la tranquilidad institucional, especialmente en la relación con el Supremo Tribunal Federal y el Congreso Nacional, "fundamental para dar una estabilidad que atraiga inversiones, empleo y renta".

El politólogo Christopher Garman, director para las Américas del Grupo Eurasia, enfatizó que "Lula necesitará gobernar con el centro político y su señal en ese sentido fue la elección de Geraldo Alckmin como diputado en la boleta. Creo que tendrá un papel importante en la actuación del gobierno, incluso para elegir a los integrantes del equipo".

Alckmin, ex gobernador de S. Paulo por el PSDB, es compañero de binomio de Lula da Silva, y también diputado federal electo.

Garman cree que el escenario económico será más turbulento en 2023, con una desaceleración en las economías mundial y brasileña: "El ambiente será difícil para Lula, porque la economía se desacelerará y el escenario político será adverso. Vemos que la luna de miel de los presidentes de izquierda elegidos en América Latina con la opinión pública fue corta y la aprobación, ahora, es baja”.

Para él, el mayor reto del nuevo gobierno será conciliar la demanda de más gasto público sin generar una crisis de confianza. "Será necesario hacer crecer la economía, para aumentar el gasto público sin aumentar la carga fiscal. Lula estará en una línea muy fina al comienzo del gobierno".

Según él, además de Meirelles no hay que descartar a Persio Arida, uno de los padres del Plan Real.

Paulo Guedes, superministro de Economía de Bolsonaro
Paulo Guedes: No todo lo que reluce es oro, y en su caso hay mucho marketing político pero un agujero fiscal formidable.

Paulo Guedes: No todo lo que reluce es oro, y en su caso hay mucho marketing político pero un agujero fiscal formidable.

En tanto...

Camioneros leales al presidente saliente Jair Bolsonaro han bloqueado carreteras en al menos 11 estados brasileños para impugnar el resultado electoral.

Según un informe difundido por la Policía Federal de Tránsito, hay 70 retenes registrados en Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná, Minas Gerais, Sao Paulo, Rio de Janeiro, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Rondônia, Parà , Goiás y en el Distrito Federal.

Los medios brasileños explicaron que los camioneros usaron camiones para bloquear los carriles y, en algunos casos, también se quemaron neumáticos.

Otro tema a tener en cuenta: Brasil es un Estado laico que posee la mayor comunidad católica del mundo, pero el avance de una revolución evangélica ha demostrado una fortaleza temible, a la que se aferró Bolsonaro, quien hizo una elección muy impresionante.

Este colectivo ya representa casi un tercio de los brasileños y podría convertirse en el culto mayoritario para 2032. Hay evangélicos brasileños que llegaban a imaginar, si Bolsonaro era reelegido, sustituir la Constitución por la Biblia.

La realidad es que la Cámara de Diputados volverán a tener, al menos, 20% de los escaños.

El 'voto duro' de Bolsonaro han sido el movimiento evangélico, el lobby de las armas y el de la ganadería extensiva.

Lula da Silva precisará una estrategia concreta al respecto.

-------------------------

Más noticias de Urgente24

Liberan importaciones para los que paguen con sus propios dólares

"No hay 2 Brasil": Discurso de la victoria de Lula da Silva

Martín Llaryora y Schiaretti van por 27 años de peronismo

Sergio Berni, otra vez la ley penal juvenil y ¿Lucianito debía estar preso?