Tras el inicio de la vacunación con Pfizer/BioNTech en Europa, se encendieron todas las alarmas por el bajo índice de personal sanitario voluntario.
3RA. OLA DE COVID-19 EN EUROPA
Alerta global por el triunfo (hasta el momento) de los conspiranoicos, mientras Putin y Merkel avanzan en un acuerdo
La preocupación por el bajo nivel de personal médico voluntario para vacunarse contra el coronavirus está generando preocupación en todo el mundo. Una de las posibles casusas pueden ser las teorías conspirativas que echaron a rodar los movimientos antivacunas. Estos ya no ponen en duda la vacuna Sputnik V sino también las de Pfizer/BioNTech, AstraZeneca/Oxford, Sinopharm, Janssen, Moderna, etcétera. En tanto, Vladimir Putin y Angela Merkel dialogaron sobre un acuerdo bilateral para producir vacunas en conjunto.
Las teorías conspirativas alrededor de la ciencia y el desarrollo de las vacunas por parte de movimientos antivacunas vienen ganando en redes sociales y cadenas que se meten en la más absoluta intimidad de las personas que, en su soledad, leen mensajes que llegan vía WhatsApp (u otros medios) y quedan aterrorizadas.
El presidente francés Emmanuel Macron se mostró furioso porque comenzó a vacunar el 27 de diciembre en las residencias de ancianos. Pero hasta el 1 de enero apenas 516 personas habían recibido la vacuna: “Se están burlando de nosotros”, disparó.
"Hoy en día vacunarse es más complicado que comprar un auto”, denunció el lunes Jean Rottner, presidente de la región Gran Este, una de las más afectadas por la pandemia en Francia.
“Estamos hoy frente a un escándalo de Estado”, dijo Rottner.
“Somos el hazmerreír del mundo. (...) Es vergonzoso”, indicó por su parte el vicepresidente del partido de extrema derecha francés RN, Jordan Bardella.
Según la prensa local, Macron dijo a sus funcionarios en una conversación privada: EEstoy en guerra por la mañana, a mediodía, por la tarde y por la noche. Espero el mismo compromiso de todos. Esto no es suficiente. Debe cambiar rápida y fuertemente”.
Merkel y Putin vuelven a hablarse
Luego del envenenamiento del opositor ruso Alexei Navalny con Novichok, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente ruso Vladimir Putin volvieron a entablar conversaciones para producir en conjunto las vacunas contra el COVID-19.
Debido a los crímenes, la UE impuso sanciones a Rusia, a lo que el gigantesco imperio respondió con sanciones, especialmente contra funcionarios del gobierno alemán.
Sin embargo, ahora "se debatió la cooperación en la lucha contra la pandemia del coronavirus, con especial atención a las posibles perspectivas de la producción conjunta de vacunas".
De acuerdo a información que surgió del propio Kremlin, las partes acordaron durante una conversación telefónica sostenida este martes "mantener los contactos al respecto a nivel de Ministerio de Sanidad y otras instituciones especializadas de ambos países".
Spiegel Online, el portal más leído de la lengua alemana, de la revista de noticias Der Spiegel, se hizo eco de la noticia y detalló que hasta ahora, Alemania solo tiene dosis de vacunación de la empresa alemana Biontech y su socio estadounidense Pfizer. El miércoles se podría tomar una decisión sobre la aprobación en toda la UE de la vacuna corona por parte de la empresa estadounidense Moderna.
Mientras tanto, la situación en la Unión Europea continúa agravándose y se estima que está ingresando en la tercera ola de coronavirus.











