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ORDEN PÚBLICO

Giorgia Meloni prohíbe por decreto la Rave, la Creamfields "clande" italiana

La nueva primera ministra italiana, Giorgia Meloni, introdujo por decreto un nuevo artículo en el código penal para prohibir las fiestas electrónicas Rave.

A diez días de asumir como primera ministra de Italia, la ultraconservadora Giorgia Meloni, aprobó una ley por decreto para prohibir las raves, fiestas electrónicas tipo Creamfields pero netamente clandestinas en las que hay todo tipo de estupefacientes como drogas sintéticas y que se llevan a cabo en casas usurpadas o predios al aire libre.

Las Raves están en la mira de estos fascistas pacatos excitados tras una estampita de Mussolini. Los Hermanos de Italia, no se rasgan las vestiduras al rememorar a su amado Duce ni a su terrorismo genocida, pero sí fumigan la llama de la euforia juvenil atacándoles sus momentos de dispersión. Reforzar la seguridad o implementar policías de civiles en dichas clandes italianas hubiera sido la mejor opción estatal en pos de evitar disturbios y prevenir muertes por sobredosis.

El decreto no brotó por casualidad desde las entrañas de la primera ministra italiana: el fin de semana hubo una Rave ilegal en un terreno ocupado en Moderna

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Cabe destacar que en pleno confinamiento por Covid 19 hubo una multitudinaria fiesta electrónica Rave que congregó a más de 10.000 personas en un área privada a orillas del lago Mezzano, en la región del Lacio (centro de Italia), y ocasionó la hospitalización de cinco personas por comas etílicos y abuso de drogas, además del fallecimiento de un italo-inglés de 25 años cuyo cuerpo fue encontrado inmerso en el agua, pero ello no detuvo la clande.

Estas alocadas partuzas al compás de la música electrónica, ahora han sido legalmente prohibidas por la modificación del artículo 5 del código penal a manos de la premiere italiana, Giorgia Meloni, introduciendo un nuevo delito que prohíbe “ la invasión de terrenos o edificios para reuniones de más de 50 personas que sean peligrosas para el orden público o la seguridad pública o la salud pública”. Por tanto, quienes promuevan, publiciten o patrocinen este tipo de aglomeraciones con latente peligrosidad se arriesgan a una pena en cárcel de 3 a 5 años, o una multa que ronda entre los 1.000 a 10.000 euros.

El éxtasis puede provocar un paro cardiorrespiratorio tras intenso movimiento, falta de hidratación, sumado a mezclas con alcohol y tener enfermedades preexistentes, según especialistas.

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La Rave italo.

La Rave italo.

Obsesionada con el orden público, Meloni veta la posibilidad de reuniones de más de 50 personas siempre y cuando sean “peligrosas”, rozando el estado de sitio o el autoritarismo estatal y pudiéndose aplicar a otro tipo de concentraciones, según propias palabras de la oposición, quienes la definieron como una ley liberticida que reduce las libertades individuales de reunirse en espacios públicos a criterio personal.

“La ley antirave hay que leerla con mucho cuidado porque tiene castigos desproporcionados que puede que no solo se apliquen a las 'Raves'”, argumentó Andrea Orlando, diputado del Partido Demócrata (PD). Y más duro con las críticas fue Giuseppe Conte, presidente del Movimiento 5 estrellas, que sostuvo que esta nueva normativa es propia de un “estado policial”

No obstante, la medida gubernamental que además legitima las escuchas telefónicas y autoriza el confiscamiento de equipos de música y camiones con destino a las Raves, tuvo un amplio apoyo de sectores poblacionales que se manifestaron en las redes bajo el lema “se terminó la fiesta”. También, el ministro de Infraestructura, Matteo Salvin, respaldó en redes sociales a la premiere italiana: “No hay vuelta atrás”.

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