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QUERÍA CRUZAR EL PACÍFICO SOLA

Apareció el bote de una remera paralímpica que murió ahogada

La remera paralímpica Angela Madasen falleció ahogada hace 16 meses cuando intentaba cruzar el Océano Pacífico sola.

16 meses atrás, Madsen, de 60 años, se lanzó a la aventura de cruzar el Pacífico sola.

La paratleta, una exmilitar que había quedado paralizada tras una negligencia médica en una cirugía espinal en 1993, había cruzado como remadora 2 veces el Atlántico, circunnavegado Gran Bretaña y cruzado de California a Hawái. Pero aquellas veces había sido en compañía: esta vez quería cruzar de California a Hawái sola.

Según informes, Madsen se ahogó al entrar al agua para hacer una reparación en el bote.

Un barco encontró el cuerpo atado al bote, y recuperó sus restos pero dejó el barco flotando.

El bote de Madsen, llamado "ROWOLIFE", apareció en octubre en la costa de la isla Mili, 120 kilómetros al este de la capital Majuro, dijo Benjamin Chutaro, de las Islas Marshall.

Chutaro visitaba a su famiia en Mili cuando supo del hallazgo.

"Lamentablemente mucho del equipo fue saqueado (...) No encontré el EPIRB (faro de emergencia) con su número de identificación NOAA", dijo, citando las siglas de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.

El barco estaba equipado con varias cámaras como parte del plan de hacer una película del viaje en solitario por el Pacífico. Chutaro dijo que encontró en el barco 4 o 5 monturas para cámara GoPro, pero sin los aparatos.

Madsen partió de Marina del Rey en un bote de remo en abril del 2020, con el objetivo de llegar al Hawaii Yacht Club, en Honolulu, en 4 meses.

Llevaba 60 días sola en el mar y 1.114 millas náuticas remadas (el equivalente a unos 2000 kilómetros) desde Los Ángeles, cuando ocurrió la desgracia. Estaba a 1.275 millas náuticas de su destino, Honolulu.

Ya que su viaje era tema de un documental, Angela se comunicaba permanentemente con los cineastas a cargo y con su esposa, Debra, vía satélite. Después de no saber nada de Angela durante varias horas desde su última actualización el domingo 21 de junio de 2020 a las 9 de la mañana, cuando dijo que iba a entrar al agua para hacer un arreglo en la embarcación, se inició una búsqueda de rescate.

Contactaron entonces con la Guardia Costera de USA, que envió un avión a sobrevolar la zona, y el carguero alemán Polinesia se desvió para tratar también de encontrar a Madsen. El avión vio el bote de la remera paralímpica y su cuerpo en el agua, todavía atado a él.

"Cuando revisé su bandeja de entrada principal del email, no había devuelto ningún mensaje", dijo Debra, su esposa. "Por el rastreo, no parecía que estuviera remando el barco, sino que estaba a la deriva. Estaba muy lejos de tierra y la comunicación puede ser un desafío; tenía esperanzas pero aún así sentía una sensación de pesadez en el pecho", reconoció en su perfil de Facebook. El cuerpo fue recuperado del Océano por el barco Polinesia.

"Angela conocía los riesgos mejor que cualquiera de nosotros y estaba dispuesta a correrlos porque estar en el mar la hacía más feliz que cualquier otra cosa. Nos dijo una y otra vez que si moría en el intento, así es como se quería ir", reza el comunicado colgado en su página web.

En su reto, no quería ser seguida por ningún barco de apoyo durante 2.500 millas.

Llevó toda su comida, usó un desalinizador para hacer agua dulce, y su plan era remar 12 de cada 24 horas durante 3 o 4 meses.

Madsen fue 3 veces paralímpica y 6 veces estableció un récord Guinness de remo oceánico. Su objetivo ahora era ser la primera parapléjica y la mujer de mayor edad en remar en el Océano Pacífico.

En 1993, había quedado parapléjica durante una cirugía en su espalda por una lesión que se había producido en 1979 mientras jugaba al baloncesto durante su servicio en los Marines estadounidenses. Perdió su trabajo, entró el litigios con el Ejército, que no quería pagar sus cuentas médicas, y como consecuencia acabó perdiendo su casa, separándose de su marido y cayendo en depresión, explica el portal Marca.

Al no tener hogar, durante una época usaba las instalaciones de almacenamiento de Disneylandia para guardar sus posesiones.

Años después, rehizo su vida con Debra y se dedicó a los deportes adaptados, donde encontró su refugio. Primero con el baloncesto de silla de ruedas y el remo, y luego con el lanzamiento de peso.

Ganó varios torneos mundiales y es mencionada 6 veces en el Libro Guiness.