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China se beneficia del Covid-19 con un crecimiento económico récord

Mientras que la mayoría de los países de Europa y América no logran recuperarse de la crisis económica producto de la pandemia por Covid-19, el gigante asiático se consolida como la segunda economía más grande del mundo. Frente a un USA devastado, el PBI chino creció un 2,3%.

China ha resistido a la pandemia y se ha convertido en la única economía que registró un crecimiento récord el año pasado. Mientras el resto de los países, sobre todo Europa y América, siguen sin poder recuperarse tras la tercera ola de covid-19, el gigante asiático es la envidia dentro de la crisis que azota a la economía global. 

Según los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS por sus siglas en inglés), el Producto Bruto Interno (PBI) de China creció un 2,3% en 2020 y superó la marca de los 100 billones de yuanes (15,4 billones de dólares) por primera vez en la historia. Este crecimiento, reflejó la eficacia del sistema chino para contener el virus y estabilizar su economía frente a un Estados Unidos sumido en el caos y en las deudas. 

Tras un desplome histórico del 6,8% en el primer trimestre, producto del coronavirus que obligó a detener el país por tres meses, escapó de la recesión y repuntó aceleradamente con un 3,2% en el segundo y un 4,9% en el tercero. En suma, en el cuarto trimestre creció un 6,5% interanual, expandiéndose aún más rápido que antes de la pandemia ya que el cuarto trimestre de 2019 registró un 6%. 

Según afirmó Ning Jizhe, director de la NBS, se espera que China "se convierta en la única economía importante del mundo que logre un crecimiento positivo", resaltando que el logro consolidó aún más la posición del gigante asiatico como la segunda economía más grande del mundo y la principal fuerza impulsora del crecimiento mundial, ya que representa el 17% del PBI total del mundo. 

Una parte fundamental de este crecimiento se debe a la producción industrial, que se benefició del aumento de las ventas al exterior producto de la crisis económica de los países exportadores. Como consecuencia de la alta demanda de material sanitario y artículo electrónicos, la producción industrial creció un 7,3% interanual y cerró el año con un aumento del 2,8%. A pesar de esto, la cifra está muy por debajo del 5,7% del año 2019. 

Sin embargo, este es el crecimiento anual más bajo desde la reforma y la apertura de China en 1976, lo cual se traduce en la pérdida de billones de yuanes respecto a la producción económica. Además, el sector privado fue uno de los grandes soportes de la economía, lo que refleja la difícil situación de muchos individuos y familias producto del impacto de la pandemia.

Esto se refleja en la pata del consumo de la economía. Aunque las ventas por menor alcanzaron un 4,6% en el último trimestre de 2020, en comparación al 2019 cayeron un 3,9%. La ventas por menor indican el ánimo de los consumidores el cual se ve que está condicionado por las incertidumbres que genera la pandemia.

Además de la lenta recuperación del consumo, el gigante asiático se enfrenta a otros retos, como los nuevos brotes de Covid-19 en varias zonas del país. Una de las regiones que se enfrenta al rebrote del virus es Hebei. Su gobernador, Xu Qin, exigió que se vuelvan a examinar todos los resultados de las pruebas de coronavirus realizadas por organismos terceros luego de que el laboratorio médico Jinan Huaxi, en el condado de Longyao, Xingtai, falsificara datos y ocultara tres resultados positivos. Esta no es la primera vez que el laboratorio incurre en esta violación. 

A todo esto también se le suma, las tensiones persistentes entre China y Estados Unidos en material de comercio y tecnología. Además de ser la única gran economía que no presente números en rojo en el catastrófico 2020, China sigue consolidándose como potencia tecnológica. Según la Academia de Tecnología Informática y de Comunicaciones de China (CAICT, por sus siglas en inglés), el año pasado los envíos de teléfonos 5G alcanzaron las 163 millones de unidades. En suma, en este 2021 construirá más de 600 mil estaciones base de 5G.

Todos estos datos no son para nada bien recibidos por la Administración saliente de Donald Trump, quien ha fracasado en su lucha contra el gigante asiático y cuyo vicepresidente, Mike Pompeo, no para de aplicarle sanciones. Es de esta manera, que el portavoz de la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado, condenó este lunes 18/1 las sanciones estadounidenses impuestas a funcionarios de los gobiernos central y de la región administrativa especial de Hong Kong tras la detención de Benny Tai y otras personas por parte de la policía hongkonesa por presuntas violaciones de la ley que defiende la seguridad nacional. El portavoz afirmó que la medida es una seria interferencia a los asuntos internos de China.