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MÁS DE 100 FIRMAN CARTA

Autores contra la inquisición del pensamiento que está destruyendo el debate público

Mie, 08/07/2020 - 1:44pm
Enviado en:
Por Urgente24

Más de 100 autores, periodistas, artistas y acadmémicos firmaron una carta denunciando una tendencia que se ha impuesto: la de condenar "a la herejía" a aquellos que no concuerdan con el pensamiento imperante sobre un tema, o bien que no son lo suficientemente entusiastas en su apoyo a una determinada consigna. Las "certezas morales que enceguecen" están haciendo que los editores de los diarios sean despedidos por publicar notas de opinión controversiales, a los profesores se los investigue por citar obras de la literatura, a los periodistas se les prohíba escribir sobre ciertos temas, los líderes de las organiazciones sean echados por errores torpes. Entre los firmantes están J. K. Rowling, autora de Harry Potter, quien recientemente recibió críticas feroces por sus comentarios sobre las personas transgénero, y Noam Chomsky, lingüista referente de la izquierda.

Entre los firmantes de la carta: J. K. Rowling y Noam Chomsky. /Foto:Dia Dipasupil/Getty Images; Martin Bialecki/picture-alliance/dpa/AP Images/WashingtonPost)
Entre los firmantes de la carta: J. K. Rowling y Noam Chomsky. /Foto:Dia Dipasupil/Getty Images; Martin Bialecki/picture-alliance/dpa/AP Images/WashingtonPost)
Entre los firmantes de la carta: J. K. Rowling y Noam Chomsky. /Foto:Dia Dipasupil/Getty Images; Martin Bialecki/picture-alliance/dpa/AP Images/WashingtonPost)
Contenido

Más de 100 escritores, académidos, periodistas y artistas -incluidos Noam Chomsky, J. K. Rowling, Salman Rushdie y Margaret Atwood- han firmado una carta abierta en defensa de la libertad de expresión, denunciando que las amenazas al debate público están generando un "clima de intolerancia" en la sociedad. 

En la misiva hacen referencia a la "cancel culture" (podría traducirse como cultura de la cancelación), la práctica cada vez más común de retirarle el apoyo (cancelar) a las figuras públicas y compañías que han hecho o dicho algo considerado objetable y ofensivo. 

Publicada el martes 7/7 en la revista Harper's Magazine, la misiva alerta que la reciente toma de consciencia necesaria respecto de la justicia social y racial, también ha "intensificado un nuevo set de actitudes morales y compromisos políticos" que tienden a sofocar las normas del debate público. Los autores plantean que pese a estar de acuerdo con esa toma de consciencia, disienten con el segundo fenómeno. 

"Fuerzas iliberales están cobrando impulso en el mundo y tienen un aliado poderoso en Donald Trump, quien representa una verdadera amenaza a la democracia. Pero no debe permitirse que la resistencia se transforme en un dogma propio o coerción -que los demagogos de derecha ya están explotando. La inclusión democrática que queremos puede solo ser alcanzada si hablamos en contra del clima intolerante que se ha impuesto en todos los lados." 

"El intercambio libre de información e ideas, el alma de una sociedad liberal, está cada vez más restringido", advierten los autores. La censura, algo "que nos hemos acostumbrado a esperar de la derecha radical" está también expandiéndose ampliamente en todos los sectores, a través de la "intolerancia de opiniones disidentes, la moda del public shaming y el ostracismo, y la tendencia a disolver cuestiones políticas complejas en certezas morales que enceguecen." 

Los autores condenan la práctica -que se ha puesto de moda- de llamar a castigar severamente a quienes se percibe como que han cometido transgresiones en el discurso y en el pensamiento. Los líderes de las instituciones, argumentan, en un intento por controlar los daños de estas acciones, imponen de hecho estos duros castigos a los transgresores.  

La carta cita ejemplos de cosas que están sucediendo en ese camino: "Los editores están siendo despedidos por publicar notas de opinión controversiales, los libros se retiran por presunta inautenticidad, a los periodistas se les prohíbe escribir sobre ciertos temas, a los profesores se los investiga por citar obras de la literatura en sus clases, a los investigadores se los despide por hacer circular estudios académicos aprobados por sus pares, los líderes de las organizaciones son echados por errores torpes. Más allá de los argumentos en cada incidente, el resultado ha sido que se ha recortado el margen de lo que se puede decir sin la amenaza de enfrentar represalias. Ya estamos pagando el precio con escritores, artistas y periodistas que tienen una mayor aversión al riesgo, temen perder sus fuentes de ingresos si se separan del consenso, o aún si no son lo suficientemente entusiastas en el apoyo."

"La atmósfera sofocante lastimará en última instancia a las causas más vitales de nuestro tiempo. La restricción del debate, ya sea por un gobierno represor o por una sociedad intolerante, invariablemente lastima a aquellos que no poseen poder y nos hace a todos menos capaces de participar de la democracia. La manera de vencer a las malas ideas es mediante la exposición, el argumento y la persuasión, no intentando silenciar o deseando que desaparezcan. Nos negamos a la falsa elección entre jusitica y libertad, no pueden existir la una sin la otra. Como escritores necesitamos una cultura que nos deje lugar a la experimentación, a la toma de riesgos y aún a los errores. Necesitamos preversar la posibilidad del desacuerdo de buena fe, sin consecuencias profesionales extremas. Si no defendemos aquello de lo que nuestro trabajo depende, no debemos esperar que el público o el estado lo haga por nosotros."

 J. K. Rowling, autora de Harry Potter y una de las firmantes, ha recibido críticas feroces por sus comentarios sobre las personas transgénero recientemente. En una librería, de USA, hasta retiraron sus libros de Harry Potter de los estantes debido a sus comentarios.

Entre algunos otros de los firmantes están David Brooks y Bari Weiss, columnistas del diario The New York Times y Matthew Yglesias, uno de los fundadores del portal Vox.

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