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DETRÁS DE LOS LOGROS ESTADÍSTICOS

La mayoría de los jubilados quedaron desbordados por los servicios públicos y la alimentación

Los jubilados que calculan sus gastos ven que las facturas de los servicios públicos le comen una parte cada vez mayor del ingreso. Otro tanto la alimentación.

Cuando los jubilados se siente a hacer números de cuánto le insume nada más la alimentación, la luz y el gas se encontrará con que la suma de estos ítems elementales de subsistencia, en números redondos, le comerá en setiembre unos $630 mil de su haber. Entre 4 millones y medio y 5, el mínimo más bono de $489.775,93 queda excedido y está parejo con el haber medio que da a conocer SIPA de $740.158.

Quiere decir que en total para 6 millones de jubilados la cuenta se agotaría ente lo que les demandan la alimentación y los servicios públicos.

En ambos casos, de pago obligado. Dejar de hacerlo, implicaría dejar de comer o que las empresas prestadoras les corten la luz, el gas o el agua.

Los jubilados resignaron poder adquisitivo

Hoy pagan el doble que hace dos años por las facturas y se ven obligados a reducir al mínimo el uso de calefacción, iluminación y artefactos eléctricos para evitar boletas impagables, así como crecen los casos de adultos mayores que deben usar créditos o asistencia familiar para abonar las tarifas básicas.

El resto de los componentes de la canasta, como vivienda, medicamentos, limpieza, recreación, vestimenta y transporte, deberían también ser cubiertos con otros ingresos u ahorros.

La mayoría de los jubilados se las arregla como pueden para seguir andando, pese a haber sido sometidos a un incesante empobrecimiento.

La mayoría de los jubilados se las arregla como pueden para seguir andando, pese a haber sido sometidos a un incesante empobrecimiento.

Como llegaron a esta ecuación los 457 mil casos de jubilados detectados en el último relevamiento en bancos y billeteras virtuales que quedaron atrapados por el sobreendeudamiento y son morosos. ¿Dejaron de comer, ahorraron en el uso de gas y electricidad, cortaron gastos en tratamientos médicos, salieron menos? ¿O un poco de todo?

De poco les sirve lo que digan los Índices de Precios del INDEC y la comparación con lo que percibían antes y ahora.

Los logros macroeconómicos no llegan

Ninguno come, se ilumina o calefacciona con mediciones estadísticas o logros macroeconómicos.

La canasta de servicios públicos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) acumula un incremento del 944% desde diciembre de 2023 hasta agosto de 2026, según datos del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-CONICET).

El gas natural encabeza los incrementos que, según el segmento de ingresos, pueden llegar a rondar o superar el 2.000% desde diciembre de 2023.

La energía eléctrica registró incrementos de más del 1.000% para usuarios residenciales con subsidios, y en torno al 500% para los no subsidiados o según la zona del conurbano.

En tanto, transporte y agua también acumularon fuertes subas que multiplicaron varias veces su valor inicial al cabo del gobierno anterior.

En lo que va de 2026, lo que se paga de gas acumuló una suba del 168,2% y el de electricidad, del 36,8%.

Servicios públicos encarecidos

Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), un hogar promedio del AMBA necesitó en agosto $289.622 para cubrir electricidad, gas, agua y transporte, considerando tarifas energéticas sin subsidios.

La mala noticia para los usuarios es que, pese al avance de las tarifas, alcanzan a cubrir algo más de la mitad del costo de los servicios, lo cual deja abierta la posibilidad de futuros aumentos en las facturas por encima de la indexación.

Es que, en promedio, los hogares del AMBA afrontan mediante sus facturas el 55% de los costos y el Estado absorbe el 45% restante.

En electricidad, el usuario residencial cubre en promedio el 63% del costo tomando como referencia los precios fijados para la demanda, mientras que en gas paga alrededor del 60% del costo de abastecimiento.

En el último informe con los resultados de las Canastas de Consumo para Personas Adultas Mayores y el Índice de Precios de Medicamentos (IPM) que publicó la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, una pareja de personas adultas mayores con vivienda propia necesitó, en mayo de 2026, $1.622.654, un 2,9% más que en abril de este año.

Para una pareja jubilada que alquila, el costo de vida fue de $2.835.928, un 3,2% mayor respecto del mes anterior.

La proporción del gasto de los jubilados en servicios públicos viene creciendo y lentamente desplaza a los otros rubros. Medicamentos y alimentación se llevan la mayor parte.

La proporción del gasto de los jubilados en servicios públicos viene creciendo y lentamente desplaza a los otros rubros. Medicamentos y alimentación se llevan la mayor parte.

El presupuesto de la canasta para dos adultos mayores fue el siguiente:

*Alimentos: $609.779

*Servicios del hogar: $545.195 (propietarios) / $1.315.620 (inquilinos)

*Salud: $174.530

*Bienes Personales: $227.015

En tanto, de acuerdo con el Índice de Precios de Medicamentos (IPM), que releva y estima mensualmente la evolución de una canasta de medicamentos seleccionados por su uso frecuente, en mayo de 2026 los medicamentos registraron un aumento promedio del 2,3%.

Hubo 4 componentes que subieron por encima del promedio. Los dos que más se encarecieron fueron analgésicos y cardiovasculares y presión, con una suba promedio del 2,9%, seguidos por los antihistamínicos, con un incremento del 2,8% y los psicofármacos, con un 2,7%.

FUENTE: SIPA, Defensoría del Pueblo CABA, UBA-CONICET